Datos La política desinflacionaria de Milei: ¿éxito o espejismo?
A pesar del repunte del IPC de los últimos seis meses, el abordaje del problema inflacionario del gobierno de Milei ha sido relativamente exitoso. ¿O no?
Profesor de Política Económica de la FCE-UNNE
A pesar del repunte del IPC de los últimos seis meses, el abordaje del problema inflacionario del gobierno de Milei ha sido relativamente exitoso. ¿O no?
Como advertía Rudi Dornbusch, las crisis pueden tardar más de lo esperado... pero cuando llegan, se precipitan a una velocidad demoledora. A este modelo no le sobran, le faltan dólares. Javier Milei se equivoca, pero su brecha no.
Mientras Argentina no reduzca su dependencia de los dólares de la Cuenta Financiera, seguirá vulnerable a crisis cambiarias. Y esa dependencia solo se revierte construyendo un aparato productivo competitivo y diversificado.
En una muestra de populismo que dice rechazar, Javier Milei pretende cumplir con su mandato desinflacionario soslayando las consecuencias de largo plazo de un programa que busca blindar el sector externo para abusar del dólar cómo ancla de inflación.
Lo que algunos llaman "cultura bi-monetaria" no es otra cosa que respuestas racionales a malas políticas económicas.
Sólo cuando se despeje del horizonte la probabilidad de una nueva crisis cambiaria, podremos aspirar a desactivar el carry trade, la dolarización de carteras, la fuga y cualquier otro mecanismo defensivo perfeccionado al calor de la "cultura" bimonetaria.
El actual esquema de 15 dólares es, no sólo engorroso, también perverso: premia a las exportaciones tradicionales y castiga al resto
A corto plazo la restricción externa limita el crecimiento. A largo, las consecuencias son peores.