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Día Mundial del Vapeo

Dejemos de evadir las soluciones al tabaquismo

Un enfoque más efectivo sería reconocer el potencial de los nuevos productos para reducir el daño

La reducción de daños es una alternativa para los fumadores en muchos lugares del mundo, pero no en Argentina.
La reducción de daños es una alternativa para los fumadores en muchos lugares del mundo, pero no en Argentina.
Diego Verrastro 29 mayo de 2024

El 30 de mayo, Día Mundial del Vapeo, representa una oportunidad crucial para enfrentar el tabaquismo de manera efectiva. 

En Argentina, sin embargo, las alternativas al cigarrillo que eliminan la combustión y son menos dañinas están prohibidas. 

Esto priva a los fumadores de opciones válidas que podrían ayudarles a dejar el hábito, a diferencia de otros países donde estas opciones están disponibles.

A nivel mundial, hay 1300 millones de fumadores, 7 millones de ellos en Argentina. Desafortunadamente, la mayoría de ellos no dejará de fumar, lo que resulta en 45.000 muertes anuales en Argentina debido a enfermedades relacionadas con el tabaquismo.

Hasta ahora, los esfuerzos para combatir el tabaquismo, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, se han centrado en medidas restrictivas de prevención y cesación. Aunque estas medidas han tenido resultados aceptables, se han estancado. 

Los tratamientos convencionales, como medicamentos, terapias de abstinencia, chicles y parches de nicotina, junto con el acompañamiento terapéutico, podrían ser más efectivos si se reconociera el potencial de los nuevos productos para reducir el daño ocasionado por el tabaquismo.

Los altos costos derivados del tratamiento de las enfermedades causadas por el tabaquismo deberían hacernos reconsiderar la reducción de daños como una política de salud válida. 

Países como Inglaterra, Nueva Zelanda y Suecia han implementado estos métodos con éxito. 

  • Suecia, por ejemplo, logró el estatus de país libre de humo 17 años antes de las metas de la OMS y tiene las tasas de cáncer de pulmón más bajas de la Unión Europea.

El modelo tradicional de lucha contra el tabaco es incompleto y deficiente. Las cifras muestran que no hemos logrado cambios significativos a nivel mundial y que el consumo de tabaco podría seguir aumentando. Negar la evolución tecnológica en salud es incomprensible.

El vapeo, como avance tecnológico, permite combatir y reducir el consumo de tabaco combustible y, por ende, las enfermedades derivadas del tabaco. Los resultados de esta práctica han aumentado significativamente las tasas de abandono tabáquico en comparación con los modelos tradicionales de cesación.

Es un error plantear un falso dilema entre fumar y morir o abstenerse. El cigarrillo es legal, mientras que las herramientas de reducción de daños son ilegales en muchos países. La nicotina no es la causa del cáncer ni de las enfermedades relacionadas con el tabaquismo; el daño proviene de las más de 7.000 sustancias del humo resultante de la combustión, muchas de ellas potencialmente cancerígenas. La reducción de daños se basa en garantizar un suministro de nicotina separado de estas sustancias, mediante alternativas como el vapeo, el snus, sobres de nicotina, tabaco calentado, chicles, parches y spray nasal.

Por medio de mi participación en múltiples organizaciones internacionales que tienen como fin explicar los beneficios y el potencial de estas herramientas como parte de una estrategia efectiva en la lucha contra las enfermedades y muertes derivadas del tabaquismo (tal como la Red Latinoamericana por la Reducción de Daños Asociados al Tabaquismo -RELDAT-  entre otras), busco acercar a Latinoamérica los ejemplos de éxito de otros países como Reino Unido, Nueva Zelanda, Suecia o Canadá entre otros. 

Estos países han demostrado que la reducción de daños es una ruta viable y complementaria a los esfuerzos tradicionales.

Es hora de dejar de lado la dicotomía del todo o nada y adoptar una realidad basada en evidencia científica. Las prácticas de reducción de daños han demostrado mejores resultados en la reducción de enfermedades asociadas al tabaquismo. Es esencial adoptar soluciones modernas, tecnológicas y científicas, especialmente en países de medianos y bajos recursos, donde el tabaquismo causa estragos en la salud de la población y en los sistemas sanitarios.

La reducción de daños es una alternativa para los fumadores en muchos lugares del mundo, pero no en Argentina. Los fumadores también merecen poder elegir libremente conforme a sus derechos. Es imperativo reconsiderar y adoptar esta estrategia para mejorar la salud de los fumadores y reducir las enfermedades relacionadas con el tabaquismo en Argentina

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