La Legislatura porteña aprobó beneficios impositivos para gastronómicos

27 de agosto, 2020

La Legislatura porteña aprobó hoy una exención al pago de Ingresos Brutos por seis meses para establecimientos gastronómicos de la Ciudad de Buenos Aires y dispuso diferir pagos relacionados con los derechos para obras que se concreten desde septiembre hasta agosto de 2021.

De la exención temporal del impuesto podrán beneficiarse aproximadamente 10.000 establecimientos gastronómicos que emplean más de 150.000 personas en la Ciudad. Los comercios contemplados en la normativa son restaurantes y cantinas con y sin espectáculo, servicios de “fast food”, locales de venta de comidas y bebidas al paso, servicio de expendio de bebidas en bares, servicio de expendio de comidas y bebidas en establecimientos con mesa o en mostrador y el servicio de expendio de helados.

La norma aclara que “alcanza exclusivamente a los ingresos provenientes de las actividades mencionadas”, para el supuesto de que el contribuyente o responsable desarrollara más de una actividad declarada.

La AGIP podrá solicitar la información al contribuyente antes de hacer efectiva la exención. Además, los beneficiarios deberán igualmente presentar sus declaraciones juradas y demás deberes formales.

Ante varios proyectos, se votó un despacho de comisión de un texto que fue consensuado y apoyado por casi la totalidad de las bancadas, a excepción de los cuatro diputados de izquierda. Sobre 58 votos, se aprobó por 54 positivos versus 4 negativos.

 

El debate en el recinto 

Si bien ambas iniciativas obtuvieron en general el voto favorable de los dos bloques mayoritarios, tanto del oficialista Vamos Juntos como del opositor Frente de Todos, el debate previo a la votación incluyó cruces acerca de los recursos que la Ciudad percibe y cuánto se destina a la atención de la pandemia.

El diputado Matías Barroetaveña, uno de los portavoces del Frente de Todos en la sesión, adelantó el acompañamiento en la votación, al resaltar que se trataba de iniciativas presentadas por su bloque en abril pasado y retomadas ahora por el oficialismo. Asimismo destacó el argumento de la retracción en la recaudación para limitar las ayudas del Estado porteño a los ciudadanos.

“Es falso que se caiga la recaudación. $206.000 millones recaudaron en el primer semestre. Sumemos inflación y párate absoluto y no cayó la recaudación. Ingresos Brutos no cayó nada y por eso avanzan con esta propuesta”, disparó .

Además, aseguró que se gastaron “$15.000 millones menos de los presupuestados para pagar salarios” y que, entonces, “hay plata y con ella se podría acompañar el salario de los trabajadores para sostener la demanda”.

Por último, señaló que uno de los pocos rubros en los que se gastó por encima del 50% de lo presupuestado fue en el ítem de publicidad, mientras que en materia sanitaria solo se pasó de $70.000 a $73.000 millones.

En respuesta, el diputado de Vamos Juntos y presidente de la comisión de Presupuesto, Claudio Romero, remató: “Teníamos previsto $444.000 millones en ingresos presupuestarios, eso quiere decir que el primer semestre tendríamos que haber recaudado $22.000, pero recaudamos $186.000. La caída en el primer semestre es de $35.000 millones”.

Respecto del proyecto de exención impositiva a los gastronómicos, Marcelo Guoman (UCR-Evolución) explicó que el sector requiere “la implementación de acciones” tendientes a una reactivación que, a la fecha, solo se da gracias a la modalidad de reparto a domicilio y “para llevar/take away”.

Mientras que Gabriel Solano (Partido Obrero-FIT), que junto a las diputadas de la izquierda votaron en contra, estimó que estos proyectos “omiten a los sectores más vulnerables” y que a la hora de elegir “entre los trabajadores y las empresas, está en temario los proyectos de las grandes constructoras”. “A McDonalds se le perdona Ingresos Brutos. Hoy ganó McDonalds y ganó IRSA, perdieron los enfermeros y los docentes”, sentenció.

 

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