La ONU advierte que América Latina tendrá “la peor recesión de los últimos 100 años”

9 de julio, 2020

La pandemia provocará en América Latina la “peor recesión de los últimos 100 años”, con una contracción del 9,1% del PIB en la región, señaló hoy el informe “El impacto del Covid-19 en América Latina y el Caribe” realizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). 

Además, los especialistas estiman que la crisis provocará una suba del 7% de pobreza (45 millones de personas) y abarcará al 37,2% de la población, es decir, 230 millones de latinoamericanos viviendo en situación de pobreza. En tanto la tasa de pobreza extrema podría escalar 4,5% (28 millones) este año, lo que significa que 96 millones de habitantes de la región se encontrarán “en riesgo de desnutrición”. 

“En un contexto en el que ya existen enormes desigualdades, niveles elevados de trabajo informal y servicios de salud fragmentados, las poblaciones y las personas más vulnerables son una vez más las más afectadas”, manifestó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Según explicó el informe, en los seis años anteriores a la pandemia (2014-2019), el crecimiento económico de América Latina había sido el más bajo (0,4%) registrado desde 1951. Asimismo, el margen fiscal se contrajo y la deuda pública aumentó alrededor del 30% de PIB en el período 2009-2011 a más de 45% en 2019. 

En ese escenario, el ONU estimó que el PIB de la región podría disminuir 9,1% en 2020. Los factores externos que conducirían a dicha situación son la caída prevista de las exportaciones (-20%), la disminución de las remesas de la región (-20%) y la merma del consumo en el sector turístico (-35%). 

Con una fuerte caída de la actividad económica, el informe remarcó que la tasa de desempleo se elevará del 8,1% que había en 2019 a 13,5% en 2020, por lo que en la post pandemia habrá más de 44 millones de personas sin trabajo.

Por eso, la ONU remarcó que para salir mejor parados de la crisis, los Estados deberán, en el corto plazo, suministrar ingresos básicos de emergencia a la población que vive en la pobreza y a los trabajadores del sector informe que carecen de protección social. 

“De acuerdo con la CEPAL, la línea de pobreza promedio de la región es de unos 140 dólares semanales. Si el ingreso básico propuesto se otorgara durante seis meses, costaría un 1,9% del PIB regional”, indicó el informe. 

Por otro lado, la Organización explicó que para complementar con esas medidas, los Gobiernos deberían distribuir bonos contra el hambre a las personas en condición de pobreza extrema, así como crear sistemas tributarios más justos, promover la creación de empleos decentes, fortalecer la sostenibilidad ambiental y reforzar los mecanismos de protección social. 

“Por último, para reconstruir mejor, hay que reforzar la gobernanza democrática, la protección de los derechos humanos y el estado de derecho. En un momento en el que demasiados ciudadanos y ciudadanas se sienten excluidos, la rendición de cuentas y la transparencia son fundamentales”, concluyó Guterres.

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