Los incendios en Australia, un “cisne negro” para la ganadería global

13 de enero, 2020

incendios australia

Australia está siendo sufriendo devastadores incendios que han afectado millones de hectáreas en zonas rurales, sobre todo en los estados del sudeste del territorio nacional. Aun sin posibilidad de cuantificar el alcance de los daños, la cantidad de personas y animales afectados sumado a las pérdidas en infraestructura y vegetación destruida, resulta desolador. En el área ganadera, dice un informe del Rosgan de la BCR, se desconoce el alcance del impacto total y, sin dudas, será una tarea que demandará meses en mensurar.

 

Sin embargo, algunas estimaciones preliminares del Instituto de Promoción de Carnes y Ganado del país sostienen que las áreas severamente afectadas reúnen cerca del 9% del stock bovino nacional. En números, son unos 2,3 millones animales localizados mayormente en la costa este de los estados de Victoria y Nueva Gales del Sur. Mientras que otro 11% del stock nacional se encontrarían en áreas parcialmente afectadas. “En total se estiman afectadas unos 10 millones de hectáreas que albergan aproximadamente el 20% del rodeo nacional”, dice el Rosgan.

 

 

Según fuentes locales, las pérdidas de animales en un comienzo se daban por exposición directa al fuego, pero con el correr de las semanas el ganado comenzaba a morir debido al estrés por calor y falta de agua así como por la inhalación permanente del humo. “Controlados los focos, uno de los principales desafíos que enfrentará el sector es conseguir reabastecerse de forraje y agua limpia así como también lidiar con la limpieza de los campos a fin de evitar una fuente de contaminación a partir de los cientos de miles de animales muertos. En definitiva, el alcance total de la pérdida no se sabrá por varios meses y el futuro de la ganadería, sin duda alguna, se verá afectado”, dice el reporte.

 

Australia viene enfrentando una muy severa sequía desde hace ya varios meses, antecedida por fuertes inundaciones en el estado de Queensland del Norte en febrero del año pasado, que también han ocasionado importantes daños tanto en infraestructura como en pérdidas de ganado. “Tras este doble impacto, se inicia un trabajo muy arduo de reconstrucción y reinversión que demandará años y posiblemente deje fuera del negocio a muchos ganaderos. Producto de los efectos del calentamiento global, este tipo de eventos extremos que se están dando en Australia revisten un carácter cíclico por lo que su recurrencia tiende a afectar, en el largo plazo, su desempeño dentro del comercio internacional de carnes y ganado vacuno”, agrega el reporte.

 

Según el Rosgan, es una gran oportunidad para productores como Brasil, Argentina o Uruguay, fuertemente orientados a la producción pastoril, para ampliar su presencia en Asia.

 

Australia, junto con México, es uno de los mayores exportadores de ganado en pie del mundo. Cerca el 12% de su producción, unos 1,2 millones de animales, se exporta a países vecinos del sudeste de Asia, como Vietnam, Indonesia y China.

 

El Departamento de Agricultura de EE.UU. (el USDA) ya proyectaba, en octubre pasado, una reducción del comercio de ganado en pie australiano del orden del 30% para 2020. “Muy probablemente, esa situación condicione aún más estas proyecciones y países como Brasil o Uruguay, por ejemplo, podrían tomar provecho de ese mercado”, dice el reporte del Rosgan.

 

 

En el mercado de carne vacuna, Australia produce cerca del 4% de la producción global, pero representa más del 16% del comercio mundial y es uno de los tres principales exportadores. Naturalmente, su zona de influencia es el sudeste de Asia y su mayor comprador tradicionalmente ha sido Japón. Sin embargo, durante 2019, así como Argentina, no ha sido ajeno al arrasador “efecto China”. Hasta el mes de noviembre de 2019, el volumen total de exportación se situaba en 1,11 millones de toneladas peso producto, acumulando un crecimiento del 18% interanual. La participación de China en sus exportaciones ha aumentado del 14% en 2018 al 24% en los primeros 11 meses del 2019, compitiendo fuertemente con Japón que podría haber terminado el año pasado (aun faltan cifras de diciembre) en el segundo puesto del podio.

 

Los incendios en Australia se presentan como un nuevo “cisne negro” en el comercio mundial de carnes y sus efectos generarán nuevos reacomodamientos en el mapa mundial de exportación. “Un factor no menor en esta consideración radica en que Australia representa uno de los proveedores de carne proveniente de animales alimentados a pasto. Esto puede significar una gran oportunidad para productores como Brasil, Argentina o Uruguay, fuertemente orientados a la producción pastoril. Pero también, un gran interrogante en cuanto a la capacidad de respuesta de estos proveedores ante el exponencial crecimiento del consumo de carnes rojas que exhiben la mayoría de los países asiáticos a los que actualmente provee Australia, situación que podría llegar a aumentar la penetración de carnes provenientes de animales de feedlots, siendo Estados Unidos el candidato mejor posicionado”, resume el Rosgan.

 

Dejá un comentario