Año perdido: el EMAE cayó 3,8% interanual en agosto y volvió a los niveles de diciembre

25 de octubre, 2019

La pobreza EMAE canasta subirá a 32% ACTIVIDAD INDEC

Por Alejandro Radonjic 

 

La economía cayó 3,8% interanual y 1% mensual en agosto. Así lo informó ayer el Indec en su Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). La imagen fue peor (y bastante) en sectores clave de la economía. La construcción derrapó 4,6% interanual; la industria manufacturera, 6,6%; el comercio mayorista, minorista y reparaciones, 8,8% y la intermediación financiera, 16,4%.

 

Salvaron las papas del EMAE el agro (una vez más), con un empuje del 6,6% y la minería, con un crecimiento de 3,8%. El resto de los sectores estuvieron cerca del 0%. Así, el EMAE cae 2,3% en el acumulado anual.

 

“Con el dato de ayer, la economía retrocede a los niveles de diciembre último y opera 7% por debajo del techo anterior, que fue en noviembre de 2017”, dijeron desde LCG.

 

 

¿Cómo sigue la película? Si a mitad de año la expectativa podía ser una comedia romántica aburrida, hoy, luego de las PASO, lo que viene es un thriller con riesgos de ser una película de terror. Así lo muestran los números. “Septiembre registrará de lleno el impacto que sobre la actividad tuvo la inestabilidad cambiaria posterior a las PASO. El Indicador Líder de LCG anticipa una marcada caída mensual. Todavía con pocas variables relevadas, el 60% de ellas registró contracción en septiembre y esperamos una caída desestacionalizada por encima del 2% mensual”, anticiparon desde LCG.

 

Y octubre no será la panacea, tampoco. “Con el brote cambiario de esta última semana previa a las elecciones generales, difícilmente puedan moderarse los ánimos y revertir la tendencia a la baja que viene registrando la economía. No esperamos que la actividad encuentre un piso en lo que queda de 2019 y esperamos que la recesión se mantenga durante el cuarto trimestre también”, dicen desde LCG. “De cara a 2020, un escenario de represión financiera como creemos que primará más temprano que tarde (profundización del cepo y/o desdoblamiento cambiario), si bien aliviará la situación actual, no brindará incentivos a la inversión. Por otro lado, la convergencia de las cuentas públicas que demandará la necesidad de reestructurar la deuda pública de una manera ‘amigable’ restará impulso fiscal. El consumo privado podrá traccionar algo a partir de una recuperación de los ingresos, pero esto será sólo en el margen. El mercado de trabajo no sumará más gente y los salarios recién podrían crecer en términos reales hacia fines del próximo año”, agrega, como descripción del panorama.

 

En todo caso, agregan, el mayor aporte podrá venir del lado de las exportaciones, siempre que Brasil consolide su recuperación y por la mejora de la competitividad a partir del deslizamiento del tipo de cambio, si no es licuada antes por la aceleración de la inflación. “Pero, en cualquier caso, la tracción de las exportaciones será sensiblemente menor a la de este año después de dejar atrás el efecto de la sequía. Además, el mundo no está trayendo buenas noticias: las proyecciones de crecimiento global fueron recortadas a la baja”, dicen desde LCG y anticipan: “Seguimos esperando una caída de la actividad del 3,4% anual en 2019, que dejaría un arrastre negativo de 3 puntos para 2020”.

 

Por su parte, desde ACM dijeron: “Hacia adelante, esperamos que los buenos datos del intercambio comercial, y las proyecciones de crecimiento del agro podrían ser contrarrestadas por el resto de los sectores, como así lo evidencian los indicadores adelantados de la actividad industrial. Esa información nos permite pensar que el EMAE correspondiente al mes de septiembre exhibirá valores negativos y elevados, lo cual continuaría el reinicio de la nueva escalada de la recesión. Por eso, nuestras proyecciones de crecimiento para el 2019 son de una caída en el nivel de la actividad de 3,2%”.

 

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Ferreres: “Perspectivas no son alentadoras”

 

Ayer, además del EMAE de agosto, OJF & Asociados publicó el Indice General de Actividad de septiembre. Según sus números, en septiembre el nivel general de actividad registró una caída de 1% anual, acumulando para los primeros nueve meses del año una contracción de 3,2% anual. Sin embargo, la medición desestacionalizada observó un aumento de 0,3% respecto del mes anterior.

 

“La actividad económica continúa estancada en septiembre, sin indicios de reactivación en el corto plazo. Al igual que en meses pasados, los sectores agrícolaganaderos y minero fueron los que impulsaron el crecimiento de la actividad, mientras que el comercio, la construcción y la intermediación financiera mantuvieron al índice general en terreno negativo”, dijeron, a modo de análisis. Así, agregan, el tercer trimestre de 2019 cerró con una contracción de 2,5%, “una recaída luego de los datos del segundo trimestre, que sugerían el comienzo de una lenta recuperación”.

 

Por último, concluyen que “tras la corrida cambiaria que desembocó en una aceleración de la inflación y en una retracción aún mayor de los salarios reales, las perspectivas para los últimos meses del año no son alentadoras”.

 

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Gravísimo: la pobreza sigue en alza

 

En septiembre, la variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA) con respecto a agosto de 2019 fue de 4,9% mientras que la variación de la canasta básica total (CBT) fue de 5,4%. Las variaciones interanuales de la CBA y de la CBT resultaron del 53,6% y 54,2%, respectivamente. Así lo aseguró ayer el Indec. Con esos datos, el econometrista Martín González Rozada (UTDT) anticipó una tasa de pobreza de 35,8% para el semestre abril-septiembre 2019. Es decir, 0,4 punto por encima del cierre del primer semestre: 35,4%. Gravísimo.

 

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UTDT: subió la confianza de los consumidores

 

Según la encuesta realizada entre el 1° y el 11 de octubre por la UTDT y Poliarquía, el Indice de Confianza del Consumidor (ICC) subió 4% respecto a los números registrados en septiembre mientras que, en la comparación interanual, el índice muestra una mejora de 34,1% respecto a octubre de 2018. ¿Confianza en Alberto? Según el reporte, la confianza del consumidor sube 6,5% en el Gran Buenos Aires y 4,7% en el interior del país, pero baja 4,9% en Capital Federal, siempre respecto al mes anterior. En la distribución por nivel de ingresos, la confianza del consumidor sube 5% para el sector de los encuestados con mayores ingresos y sube 2% para los encuestados con menores ingresos, también contra septiembre.

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