Innovación

Ni remoto ni presencial: la modalidad de trabajo predilecta es flexible

El regreso a un modelo 100% presencial parece más un intento de control que una estrategia basada en datos. A su vez, todo indica que el modelo híbrido se presenta como una ventaja competitiva

Ni remoto ni presencial: la modalidad de trabajo predilecta es flexible

La pandemia transformó completamente el mundo del trabajo. De un día para otro, varias compañías tuvieron que adaptarse a un modelo remoto por obligación. Muchas otras, al no poder lograr esta transición, no pudieron continuar. Este cambio abrupto se dio en muy poco tiempo. Desde hace siglos que una persona va a realizar su trabajo de manera presencial los días laborables de la semana, y esto se vio mínimamente afectado luego de la invención y adopción de las computadoras.

No fue hasta la pandemia cuando el trabajo pasó a ser virtual y el teletrabajo dejó de ser una opción y se convirtió en la norma, lo cual trajo consigo muchos beneficios como la reducción de tiempos muertos. Los talentos que antes conmutaban tres horas al día, volvieron a recuperar esos tiempos perdidos.

Asimismo, los talentos ganaron más autonomía para gestionar sus tiempos personales, lo que les permitió, por ejemplo, disfrutar de actividades cercanas a sus hogares. También los beneficios se dieron de manera interna en las compañías, ya que muchas se dieron cuenta del potencial que tenía el talento de otras partes del mundo y pudieron tener acceso a una gran cantidad de equipos y personas sin ninguna limitación geográfica.



Sin embargo, surgieron desafíos. Entre ellos, la dificultad de separar la vida personal de la laboral y la pérdida de momentos para conectar con compañeros de trabajo. Estas situaciones fueron notadas por los directivos que empezaron a ponerse más creativos para mantener la cercanía con su talento, incluso a la distancia.

Tras la normalización de la situación sanitaria, fueron varias las empresas que, con el tiempo, decidieron volver a la presencialidad total. En Estados Unidos, uno de los casos que más resonó fue cuando el magnate Elon Musk compró X (ex Twitter) y decidió que los talentos volvieran a las oficinas los cinco días de la semana. En Argentina, el video del CEO de Big Box se viralizó en las redes debido a que anunciaba un modelo de trabajo completamente presencial.

En todos estos casos se argumenta que la presencialidad fortalece la cultura organizacional, facilita la mentoría y promueve la innovación. Esta visión choca con las preferencias de los talentos. 



Ahora, durante procesos de reclutamiento, muchos candidatos preguntan antes por el esquema de trabajo que por el paquete de remuneración, es decir, que la flexibilidad se convirtió en un beneficio tan valorado como la remuneración.

No se trata de elegir entre lo remoto y lo presencial sino de aprovechar lo mejor de ambos. En Argentina, según la encuesta realizada por IDEA a 30 empresas de diversos sectores, el esquema híbrido 3x2 sigue siendo el mayoritario, representando el 83% de los casos. Así, una modalidad de tres días en la oficina y dos en casa se presenta como una solución óptima, equilibrando bienestar y eficiencia.

Este modelo brinda a los talentos la posibilidad de manejar horarios flexibles los días en los que no concurren a las oficinas, pero también ofrece el contacto con pares durante las jornadas presenciales. De esta manera, las reuniones más importantes, los intercambios de brainstorming y la formación de la cultura empresarial se hacen cara a cara.



Algunas industrias como la tecnológica pueden ser más flexibles, mientras que los trabajos en plantas o el sector de salud requieren más presencialidad. La clave está en que los modelos se adapten al rol, y no al revés, permitiendo que no haya un modelo único y perfecto para todos.

Según la escuela de negocios española Esade, para gestionar el talento humano en un equipo híbrido lo mejor es mantenerse flexible y crear un entorno donde los talentos cumplan sus objetivos estratégicos en tiempo y forma, sin importar cuándo y en qué lugar. 

Además, es clave contar con un programa de gestión de proyectos para prevenir el burnout y gestionar programas de desarrollo del talento para que los empleados se sientan apoyados en su crecimiento a través de formaciones y tutorías.



El regreso a un modelo 100% presencial parece más un intento de control que una estrategia basada en datos. A su vez, todo indica que el modelo híbrido se presenta como una ventaja competitiva en la atracción y retención de talento, ya que combina los dos mundos. 

En lugar de desandar los avances logrados, el verdadero desafío está en preservar lo mejor de esta evolución laboral y seguir adaptándola para construir entornos más sostenibles y alineados con las expectativas del talento actual.

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