En un evento organizado por S&P Global, el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó que la petrolera analiza sumarse al negocio de centros de datos aprovechando el gas excedente de Vaca Muerta y la infraestructura de generación eléctrica de YPF Luz. "También estamos viendo data centers; tuve una reunión hoy de dos horas por este tema. Estamos analizando el norte de cómo queremos hacerlo, el proyecto económico, para ver si logramos hacer algún data center en la Argentina", dijo Marín.
YPF Luz ya provee energía a centros de datos de menor escala de compañías telefónicas como Claro y Personal, pero según el ejecutivo el objetivo ahora es más ambicioso: "Queremos ver si podemos hacer un megadatacenter".
El anuncio se suma al acuerdo que la petrolera firmó semanas atrás con Tesla para explorar oportunidades de inversión conjunta, que incluye venta de electricidad y carga de autos eléctricos en estaciones de servicio de YPF, además de conversaciones sobre paneles solares y baterías.
Los Azules, otro proyecto que necesita capital para arrancar
En el mismo evento, Michael Meding, vicepresidente y gerente general del proyecto de cobre Los Azules (San Juan, a cargo de la canadiense McEwen), detalló que la iniciativa busca reunir US$ 4000 millones para iniciar la construcción de la mina a principios de 2027. El proyecto, admitido en el RIGI, prevé una producción de 250.000 toneladas anuales de cobre y apunta a arrancar su producción comercial en 2030. Según Meding, cinco proyectos cupríferos argentinos —Vicuña, El Pachón, Mara, Taca Taca y Los Azules— podrían cubrir hasta el 15% de la demanda mundial de cobre proyectada para 2035.
La tesis: "Argentina tiene una oportunidad enorme" en data centers
El debate se amplió en redes cuando el economista libertario Federico Domínguez planteó que la Argentina tiene una oportunidad concreta en el mercado de data centers. Según su argumento, Estados Unidos necesita construir centros de datos a gran escala, pero las protestas locales bloquearon o retrasaron en 2025 inversiones por más de US$ 156.000 millones, cuestionadas por encarecer la energía, consumir agua y ocupar grandes extensiones de tierra.
Frente a ese escenario, Domínguez sostuvo que el país cuenta con energía barata y diversa —gas, nuclear, eólica e hidroeléctrica—, clima frío, agua en la Patagonia y tierra disponible, a lo que sumó costos de construcción, operación y mano de obra técnica calificada más bajos que en Europa o Estados Unidos.
El economista también citó al Super RIGI, que ofrece estabilidad fiscal por 30 años para infraestructura crítica, y la condición de la Argentina como socio estratégico extra-OTAN de Estados Unidos. A esto añadió la conectividad del país a través de cables submarinos hacia Estados Unidos, Europa y Brasil, que permitirían atender simultáneamente esos mercados, además de una ventaja de latencia para atender a los 500 millones de habitantes de Sudamérica.
Domínguez reconoció que Canadá, Noruega y Finlandia llevan ventaja institucional, pero remarcó que la combinación de costos, recursos energéticos, territorio y conectividad regional de la Argentina es difícil de replicar, sobre todo en un contexto de fricciones crecientes entre Estados Unidos y algunos aliados europeos. El economista planteó, además, que una eventual reelección de Javier Milei podría reducir la brecha institucional y "desatar inversiones masivas".
La respuesta de Santiago Caputo
El planteo de Domínguez circuló en X y recibió una respuesta pública de Santiago Caputo, asesor presidencial. En su comentario, Caputo sostuvo que "si la política no interfiere la Argentina en diez años será un país diametralmente distinto, integrado al mundo no solo diplomáticamente, sino también en materia económica, logística, energética, tecnológica y bélica".