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Letterboxd: el crecimiento de la red social para cinéfilos y no tanto

Letterboxd es, ante todo, una red social donde las buenas intenciones y la rigurosidad da paso al trolleo y al sesgo subjetivo y no tanto a la información pura y dura.

El sitio donde los usuarios recomiendan películas y arman listas se convirtió en un referente indispensable para el cinéfilo.
El sitio donde los usuarios recomiendan películas y arman listas se convirtió en un referente indispensable para el cinéfilo.

El otro día una amiga me preguntó qué opinaba de tal película y cuando la recomendé me contestó que la iba a agregar a su Letterboxd: "Me sirve como lista recordatoria y saber cuáles vi también". 

La app, creada en Nueva Zelanda en 2011 por Matthew Buchanan y Karl von Randow, es una red social enfocada en la calificación de las películas con un espacio de texto para la crítica, el análisis o si se quiere escribir, una receta de cocina que no tenga nada que ver con el film en sí. 

Desde su invención, Letterboxd se ha estado convirtiendo en la red social favorita de los cinéfilos para no solo calificar las películas que ven sino también recomendarlas o llevar un registro online de sus preferidas o recomendaciones. Lo que al comienzo parecía una app destinada ser un nicho para fines de 2024 ha crecido con más de 17 millones de usuarios, según el reporte anual de la empresa. 



Ese crecimiento fue impulsado durante la pandemia cuando todo el mundo de repente se vio con tiempo en su casa para ver películas. En enero de 2020 Letterboxd tenía un millón setecientos mil usuarios y un año después casi los duplica con tres millones. La lógica hubiera sido que en la post pandemia, el número de usuarios se estancara a medida que volvía a salir sus actividades normalizadas. Sin embargo no pasó eso sino que todo lo contrario, la cantidad de usuarios fue creciendo hasta el número actual. 

En 2012 la cantidad de reseñas eran 300.000 aproximadamente, no de usuarios únicos, claro está. Generalmente un usuario escribe varias aunque también hay una cantidad que no escriben nada y solo se limitan a usar la app como "lista para ver". En 2024 la cantidad de reseñas subió un 3.300 % a casi 100 millones. En 2022, Letterboxd anunció en la entonces Twitter que los usuarios calificaron mil millones de películas desde su creación una década anterior.  

Letterboxd: el crecimiento de la red social para cinéfilos y no tanto
Letterboxd: el crecimiento de la red social para cinéfilos y no tanto



Según nuestro Pablo Planovsky que usa Letteboxd, la diferencia radica con IMDb, por ejemplo es que la neocelandesa "es una red social, sirve para conocer gente y ver otras miradas". La mención de IMDb no es casual. Considerada el mejor y casi único sitio de información dura de cine, para Pablo "es una cápsula de tiempo. Comenzó a fines de los noventa y por eso las películas de esos años y los primeros 2000 tienen más alto ranking porque la gente empezó a hacer las reseñas en esos años". 

Con Letterboxd eventualmente va a pasar lo mismo: las películas con mejor calificación son las de los útimos años, como Parasite, cuando los usuarios se volcaron en masa a la app. 

De IMDb a Letterboxd hay un recambio generacional además que la interface está enfocada en las reseñas y calificaciones principalmente y no es un accesorio de la información que es la prioridad del sitio de base de datos. La app es amigable y fácil de usar. No requiere una navegación complicada y para la persona que apenas termina de ver una película y quiere escribir algo o en el medio de una conversación no quiere olvidarse del título y lo anota es clave que la interface sea lo más amigable posible. 



El 2017 también fue un año de crecimiento abrupto de las calificaciones de las películas. Ese año había casi 16 millones y para 2018, el número casi de duplicó a 30 millones. ¿La razón? IMDb cerró el foro de mensajes obligando a que los usuarios lleven sus comentarios, teorías y debates a otro lado. 

Ese otro lado fue Letterboxd y para esos años la red social, como toda evolución natural que parece ser algo inexorable, cambió de ser un lugar de reseñas serias e informadas a tener "review bombing" o críticas en chiste. 

Al "review bombing" se le dice cuando alguien escribe o emite una crítica mala a propósito no con el objetivo de comunicar una opinión, en este caso negativa, sino que ese rating baje la calificación promedio de una película. Muchas veces, el review bombing, se hace efectivo en películas de superhéroes con la eterna lucha entre los fans de DC y Marvel, calificando negativamente al producto de la competencia aún sin haberlo visto. 



Letterboxd, que no está regulado, no es un resumen fidedigno del gusto del público sino que al ser principalmente una red social, también es un campo de batalla de gustos, trolleos, recomendaciones positivas y destrozos negativos. 

Ha sucedido varias veces que una película que se proyecta por primera vez en un festival como el de Cannes, tenga a las pocas horas miles de calificaciones, algo imposible ya que la cantidad de gente que la vio por primera vez no llegó a esa cifra. La distorsión de las calificaciones negativas y positivas de una película en particular, ya sea por el sesgo a favor o en contra, aún sin haberla visto, hace que Letterboxd esté muy lejos de ser un sitio de encuestas con un muestreo correcto y más como un foro de gente tirándose tomates porque sí. Como los insultos de X entre usuarios pero cinéfilos. 

Mientras hay gente que se toma en serio su lista y sus reseñas, y Letterboxd busque una validación como cuando Martin Scorsese creó su usuario y empezó a recomendar películas, hay personas que se toman en broma los textos. Hay ensayos sesudos sobre el cine soviético pero también hay reseñas de una línea como si fuera el remate de un chiste en una rutina de standup. 



Aún así, Letterboxd prioriza que su contenido sea escrito. En un mundo donde las redes sociales son principalmente audiovisuales, desde Instagram hasta TikTok, Letterboxd intenta mantener un aire de foro de comienzos de internet donde los usuarios se recomiendan entre sí y el algoritmo navega entre el último tanque de Hollywood hasta el documental más obtuso del cine de Ruanda. 

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