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Macri llega a Roma y reedita el juego de gestos con Francisco

14-10-2016
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El antecente de febrero pasado no dejó buen recuerdo en el Gobierno. El gesto adusto del papa Francisco en la foto protocolar de la visita del presidente Mauricio Macri quedó retratado como símbolo de una relación, si no tirante, por lo menos distante con el argentino que ocupa la sede de El Vaticano desde marzo de 2013. Idas y vueltas posteriores, magnificados por unos, minimizados por otros, le dieron forma a un vínculo donde los gestos y los emisorarios (muchos, demasiados) jugaron su juego. El rol que habría jugado Francisco para apaciguar los reclamos de la CGT y evitar un paro general, a diez meses de inicio de su Gobierno, también ingresa dentro de universo.

Mañana, a las 10.30 locales (5.30 de Argentina), en el estudio anexo al Aula Paulo VI del Vaticano, volverán a verse las caras. Y habrá nueva ocasión para fotos, para nuevas fotos y para comunicar (con mejores armas, espera el Gobierno) lo que allí suceda. Macri aseguró que llega al encuentro con “las mejores expectativas” y que tendrá “una buena conversación” para hablar “de nuestro país, del futuro, del mundo, escuchar cuáles son sus consejos, siempre me ha dado buenos consejos”, según declaró a la agencia ANSA en Buenos Aires.

La canonización del cura José Gabriel Brochero, que se convertirá así en el primer santo nacido y muerto en el país, será el otro hecho importante. Además, por supuesto, del encuentro informal que sostendrá con el primer ministro italiano, Matteo Renzi. Desde el Gobierno sostienen, con optimismo, que Macri llega en un “clima de coincidencias” en algunos ejes con la Santa Sede. Por caso, la preocupación por los refugiados sirios, tras la decisión del Gobierno de alojar a 3.000 desplazados de ese país; o el cambio climático, un eje central del Pontificado de Francisco.

Comitiva

El Primer Mandatario arribó en la madrugada de hoy al aeropuerto Fiumicino de la capital italiana en un vuelo de Alitalia junto a la primera dama Juliana Awada, la hija de ambos Antonia y Valentina, de 13 años, hija del matrimonio anterior de Awada. Agustina, hija del Mandatario de 33 años, ya se encontraba en la capital italiana y se unirá al Presidente para visitar al Papa, en su segundo encuentro del año, tras la cita del 27 de febrero en la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano. Junto a Macri llegaron a Roma el secretario de Asuntos Estratégicos Fulvio Pompeo, la canciller Susana Malcorra, el secretario de culto Santiago de Estrada y el subsecretario de culto Alfredo Abriani, además del vocero presidencial Iván Pavlovsky, ya en Roma desde hacía unos días.

Según la agenda dada a conocer hasta aquí, no está prevista ninguna actividad oficial del Presidente durante su primer día en Roma, donde se alojará junto a su familia en el céntrico hotel De Russie. Mientras que mañana, tras la reunión con el Pontífice, participará de una reunión con los embajadores argentinos acreditados en los países de Europa y ante organismos internacionales con sede en el Viejo Continente que se hará en el Hotel Meliá de la capital italiana con la presencia de la jefa de la diplomacia argentina.

Durante su estada en la capital italiana está previsto que el Presidente tenga un encuentro informal con el presidente del Consejo de Ministros de Italia, Matteo Renzi, que podría ser en Florencia, a unos 270 kilómetros de Roma. Aunque todavía no está confirmado el horario, ni el día.

Presencias

El domingo, Macri asistirá a la canonización del “cura gaucho”, como se lo conoce a José Gabriel Brochero, que en una histórica ceremonia que presidirá el papa Francisco en la Plaza San Pedro. En el Vaticano esperan unos 1.000 fieles argentinos, más de 30 obispos y 100 sacerdotes llegados especialmente para la ocasión, según explicó a Télam el postulador de la causa de canonización de Brochero y Obispo de Cruz del Eje, Santiago Olivera. Además, durante la ceremonia para la que ya cuelga un tapiz con la imagen del Santo en la fachada de la Basílica de San Pedro estarán presentes los cuatro cardenales argentinos: Héctor Villalba, Leonardo Sandri, Mario Poli y Estanislao Karlic. Con la visita y estos encuentros, el Gobierno pretende quitarle entidad a algunos emisarios que dicen hablar por el Papa, que suele despertar el enojo en algunos círculos del Gobierno. Por caso, el legislador porteño Gustavo Vera, quien en una entrevista con el diario español El País declaró que Francisco “impedirá un estallido social en la Argentina” y “ayudará para que (Mauricio) Macri pueda concluir su mandato” en 2019.

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