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La unidad peronista será posible si se comparte la lapicera

En el PJ bonaerense son menos los que cuestionan la figura de Cristina Kirchner, pero sí habrá una fuerte disputa en el armado de las listas

11 abril de 2017

Daniel Scioli, exgobernador bonaerense, recorre la provincia con el traje de candidato buscando respaldo entre los intendentes. Florencio Randazzo, exministro del Interior, observa de lejos cómo un grupo de dirigentes se reúnen periódicamente impulsando su postulación, aunque su falta de definición altere a quienes lo apoyan. El cierre de listas se aproxima y el afán de buscar la unidad contribuyó a achicar la segmentación exitente el año pasado entre los jefes comunales.

Los grupos formados en 2016 parecen hoy menos homogéneos y la coincidencia en que Cristina Kirchner reordenaría al partido convenció a más de los esperados. No obstante, persistirá la presión de cada sector por contar con la mayor inclusión posible dentro de las listas y evitar que haya un sólo dueño de la lapicera, o para ser más precisos, una sola dueña.

Las elecciones de medio término serán evaluadas como un plebiscito a la gestión de Mauricio Macri. Y el resultado que dará ganador de los comicios será el que se vuelque las urnas de la provincia de Buenos Aires. Será también un escalón clave para el peronismo de cara al 2019. Para superar la derrota propinada por Cambiemos dos años atrás, encontrar un nuevo equilibrio de fuerzas y comenzar a afianzar posibles candidatos presidenciales.

Sectores

La necesidad de agruparse luego de la derrota fue lo que agrupó a los 55 intendentes peronistas de la provincia en, por lo menos cuatro, fracciones. Están los Fénix, los Esmeralda, los Patria y los Establo, pero con la aproximación de las elecciones estos grupos fueron perdiendo la forma. Alejandro Corvatta, intendente de Saavedra (sur de la provincia) define que la necesidad “política territorial y de gestión” fue la que derivó en la conformación de estas mesas. No obstante, Corvatta -que es apoderado del PJ bonaerenseasegura que “la unidad sería lo ideal, pero de lo ideal estamos muy lejos”, y sentencia, en diálogo con El Economista: “Lo mejor es si decidimos una lista de unidad, pero sí el candidato lo elegimos los dirigentes estamos condenados a la derrota”.

El Esmeralda fue uno de los primeros grupos en aparecer. Encabezados por Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Gabriel Katopodis (San Martín) esgrimían el lema de la “renovación”. La posible candidatura de Randazzo fragmentó el armado y dejó al de Lomas de Zamora -más cercano a Scioli- por un lado y a Katopodis por el otro. Uno de los intendentes que trabaja junto a diputados y sindicalistas en la campaña randazzista, le dijo a este medio que “la voluntad es hacer todos los esfuerzos y trabajar para sintetizar” y que, llegado el caso, las primarias deben ser una herramienta “para dirimir candidaturas fuertes”. “Si se logra respetar, encontrar una variante en donde todos los sectores estén adentro es una cosa pero, si lo que hay es una construcción sectaria de definir los candidatos sin participación, no va a funcionar”, señala el intendente, indicando que los apellidos que encabecen las listas no son el principal escollo de la disputa, si lo será la conformación total de las boletas.

Factor CFK

“El dato que va a contribuir a generar la unidad es el caudal electoral que tiene Cristina. Eso va a reducir la vocación de algunos de querer competir contra ella”. El que habla es Francisco “Paco” Durañona, intendente de San Antonio de Areco, que pese a respaldar enfáticamente la candidatura de la exmandataria, aclara que, para él, “el candidato tiene que ser Máximo Kirchner y no exponer a Cristina en esta oportunidad”. Ahora sí, si el diputado nacional entra en reemplazo de su madre, Durañona -cercano al grupo Patria- afirma que “estaría bien que se generen unas PASO para definir posicionamientos que puedan llegar a estar en pugna”. “Es interesante poder participar de unas PASO, porque le da volumen, pero también sería interesante que la mayor cantidad de sectores que conforman el frente popular podamos unificar nuestras posturas y pretenciones”, cierra el jefe comunal en conversación con este diario.

El 28 de marzo pasado, el titular del PJ, José Luis Gioja, reunía al consejo en Matheu 130 para ratificar su condición de “oposición responsable” y respaldar a la CGT en su decisión de convocar a un paro. Aprovechó la ocasión también para hacer un breve repaso distrito por distrito. En aquella oportunidad, Fernando Espinoza -presidente del PJ bonaerense- señaló que entre las posibilidades que se barajan está la de “ir a una gran primaria en agosto para dirimir nuestros candidatos o a un gran frente electoral con listas de unidad”, y en ese sentido sostuvo que el PJ acepta cualquier candidatura, incluida la de Randazzo, pero destacó que Cristina Kirchner “lidera ampliamente las encuestas”. En esos mismos días el intendente de Esteban Echevarría, Fernando Gray (que en 2016 integró el Esmeralda) le decía a este medio que la figura de CFK “reordena a todo el peronismo de la provincia de Buenos Aires”. Su par en el partido de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini (del Grupo Fénix), aseguraba -también a El Economista- que Cristina cuenta “con el mayor piso de votos pero también con una gran imagen negativa que en teoría le ponen un techo”.

El 14 de junio es la fecha en el cual se debe solicitar el reconocimientos de las alianzas. Por esos días Gioja reunirá nuevamente a todo el partido. El 24 de ese mismo mes se deberán presentar la precandidaturas...

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