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Fuerte respaldo para el Gobierno en las PASO

Ganó en la provincia de Buenos Aires y pudo consolidarse en un grupo numeroso de provincias. Expectativa para consolidar el predominio de cara a las generales

14 agosto de 2017

El oficialismo logró un triunfo rotundo en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias de ayer. Ganó en las provincias que gobernaba y en las que pensaba que iba a triunfar. Pero sumó otras, que se convirtieron en sorpresas de la jornada. Y, además, obtuvo un celebrado triunfo en la “madre de todas las batallas”: la provincia de Buenos Aires. Allí, el exministro de Educación, Esteban Bullrich batió a la expresidenta Cristina Kirchner por varios puntos de diferencia y lejos de Sergio Massa, el postulante del 1País, que quedó en tercer lugar, en la pelea por las tres bancas de senadores de la provincia. La lista de diputados, en tanto, obtuvo mayor margen.

De cara a las generales de octubre se abren varios interrogantes por cierto, y también se perfilan algunas confirmaciones. Por caso, que el oficialismo pudo consolidarse como una fuerza nacional de peso creciente. Si ampliará o no esa ventaja es una de las preguntas que pueden hoy hacerse. Cuánto podrá revertir el grueso de los gobernadores peronistas, es otra. Lo mismo, respecto de las terceras fuerzas, en cada una de las provincias. La floja elección de Massa, en la provincia de Buenos Aires, por caso, aparece como una de las situaciones más observadas por estas horas. Y, seguramente, será el objeto de las mayores disputas en las próximas semanas.

Cambiemos obtuvo un celebrado triunfo en la “madre de todas las batallas”: la provincia de Buenos Aires

El presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal, en ese sentido, son los dos principales ganadores de la jornada. El primero, como jefe del Ejecutivo Nacional, pudo conformar los contornos de esa fuerza nacional y neutralizar, si se quiere, a pesar de algunos contratiempos de su gestión. La gobernadora porque le puso el cuerpo a la crucial elección bonaerense y sostuvo la candidatura de Bullrich, cuando arreciaban las dudas. Sobre todo, en la semana final. Otra ganadora clara es Elisa Carrió, quien obtuvo un contundente triunfo en la Ciudad.

Performance

Cambiemos pudo hacerse fuerte en las provincias que gobernaba y ganó terreno en otras en los que era oposición. En Mendoza la lista encabezada por Claudia Najul y Luis Petri se impuso a los peronistas Omar Félix (Nueva Conducción) y Juan Jofré (Unidad Ciudadana). En Corrientes, donde el 8 de octubre habrá elección a gobernador, ECO-Cambiemos también mostró su predominio, como lo había hecho en mayo pasado con la elección a intendente de la ciudad capital. Mientras que en Jujuy, la lista del gobernador Gerardo Morales tuvo un predominio más ajustado por sobre los candidatos del peronismo. A eso, por cierto, hay que sumarle la gran performance de Elisa Carrió en la Ciudad de Buenos Aires, no como parte de Cambiemos, porque un sector del radicalismo propuso a Martín Lousteau para diputados, pero sí como Vamos Juntos.

El predominio nacional del oficialismo tuvo también los victorias resonantes y simbólicas en territorios en donde no gobierna. Una de ellas, por cierto, la de San Luis. Allí, el exgobernador Claudio Poggi le asestó la primera derrota desde 1983 a los hermanos Rodríguez Saá: el gobernador Alberto y su contrincante Adolfo. Otra victoria de este tipo es la que obtuvo el radical Eduardo Acosta por sobre el kirchnerismo, en su primer bastión. La prolongada conflictividad en la provincia que gobierna Alicia Kirchner contribuyeron en ese sentido. A su vez, los triunfos en provincias díscolas como La Pampa, gobernadora por Carlos Verna, o en Neuquén, en manos históricamente del Movimiento Popular Neuquino, muestran lo extensivo que fue el arraigo de Cambiemos en el interior. Lo mismo que en Entre Ríos, provincias de amplio predominio peronista en los últimos años.

En Corrientes, donde el 8 de octubre habrá elección a gobernador, ECO-Cambiemos también mostró su predominio, como lo había hecho en mayo pasado con la elección a intendente de la ciudad capital

En Córdoba, Cambiemos volvió a revalidar lo que había conseguido en 2015. Entonces, el triunfo de Macri fue decisivo para inclinar la balanza en el balotaje de las presidenciales. En esta ocasión, la lista de Héctor Baldassi pudo derrotar con cierta amplitud a la del vicegobernador Martín Llaryora, y le asestó un golpe importante al gobernador Juan Schiaretti. El frente Unión por Córdoba gobierna la provincia desde 1999 y resultó durante muchos años invulnerable. En las últimas semanas, Schiaretti interrumpió la buena relación que había tenido hasta aquí con la gestión de Macri y mostró disidencias, en duros términos. Con síntoma de preocupación y como necesidad de reafirmarse en terreno propio para trascender los límites de la provincia, con su proyecto de refundar la liga de gobernadores. El revés le quita posibilidades. Y le suma chances a Juan Manuel Urtubey, por caso, gobernador de Salta y otro de los aspirantes, que hizo una buena elección en su provincia.

Santa Fe es otro de los distritos donde Cambiemos hizo una muy buena elección. Sin lista en competencia, la nómina encabezada por el exsecretario de Políticas Universitarias fue la que obtuvo la mayor cantidad de votos. Aun cuando el radical macrista Jorge Boasso, que iba por fuera de Cambiemos, hizo una buena suma que pudo haberle restado votos. En segundo lugar quedó el Frente Justicialista, con la victoria de Agustín Rossi por sobre la exjueza Alejandra Rodenas. El Frente Progresista Cívico y Social quedó relegado al tercer lugar, con la candidatura del ministro de Producción de Miguel Lifschitz, Luis Contingiani. El apoyo territorial de los intendentes y jefes comunales del radicalismo fueron clave, aunque el escenario camino a octubre pueda parecer todavía abierto.

Diferencia

En el peronismo, quienes “salvaron la ropa” no fueron muchos. La lista del gobernador formoseño Gildo Insfrán volvió a hacer pie a pesar del asedio de Cambiemos. Algo parecido sucedió con la lista de Juan Manzur en Tucumán. O la de Lucía Corpacci, en Catamarca. El ya mencionado Urtubey pudo en Salta revalidar sus credenciales y hacerse fuerte desde el noroeste, mientras que Sergio Uñac volvió a aventajar a Cambiemos. Esta vez, la lista de Roberto Basualdo. En Río Negro,  en tanto, María Emilia Sosa hizo una de las mejores performance en nombre del Frente para la Victoria, con una ventaja por encima de los veinte puntos. Mientras que en Misiones, el oficialista Frente Renovador de la Concordia, donde confluyen varios sectores del peronismo sacó amplia ventaja a Cambiemos. En Chaco, en tanto, la elección estaba reñida y, en La Rioja, la lista de Carlos Menem (todavía sin confirmar por la Corte Suprema) también tenía su espaldarazo. Los meritorios segundos lugares del peronismo en Santa Fe y en la Ciudad de Buenos Aires se destacan por la adversidad en la que se consiguieron.

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