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El progresismo, otro de los grandes derrotados

Malos resultados de las apuestas del GEN, el PS y otras expresiones, que quedará con mínima representación en el Congreso

26 octubre de 2017

Por Néstor Leone

El GEN quedó sin representación parlamentaria. El socialismo santafesino perdió al radicalismo como socio en el Frente Progresista Cívico y Social y sólo tendrá un representante en el Congreso a partir del 10 de diciembre. Mientras que las otras variantes del progresismo nativo quedaron reducidas a su mínima expresión. Golpeados por la polarización entre Cambiemos y el kirchnerismo, acechados por izquierda por el FIT y con muchos problemas propios (políticos, estratégicos y de organización) el espacio corre el riesgo de quedar acorralado en los márgenes del sistema político. Como hacía mucho tiempo que no sucedía. Y, sobre todo, si se recuerda el meritorio 17% y el segundo puesto de Hermes Binner en las presidenciales de 2011.

Por el lado del GEN, el declive tenía sus antecedentes cercanos. El espacio había quedado con dos representantes en el Congreso: su líder, Margarita Stolbizer, como diputada nacional; y Jaime Linares, como senador nacional. Ambos completan sus mandatos y no tienen recambio. Stolbizer apostó fuerte por la alianza de su partido con el Frente Renovador de Sergio Massa en 1País. Sin resultados. La alianza apenas superó el 11% de los votos en las generales y sólo sumó cuatro diputados a la Cámara Baja. Pero ninguno de ellos fueron del GEN. En tanto, la posibilidad de  que Stolbizer ingresara al Senado ya estaba descartada tras las PASO. El acuerdo con Massa y la vocación de denuncia desperfilaron a la dirigente y no le permitieron capitalizar en votos la resonancia política que los acompañó.

La suerte del socialismo santafesino no fue mejor. Aunque queda con representación parlamentaria y tiene en su poder el gobierno de la provincia. Con el 14,6% obtenido logró sumar adhesión respecto de las PASO y le permitió colocar en Diputados al ministro de Producción del gobernador Miguel Lifschitz, Luis Contigiani. Pero con un saldo neto en contra, ya que ponía en juego dos bancas: las bancas de Binner y la de Alicia Ciciliani. Contigiani estará acompañado, posiblemente, por Victoria Donda, de Libres del Sur, todavía con dos años de mandato.

Si bien Lifschitz tiene todavía dos años de gestión, las perspectivas resultan adversas. Perdió al radicalismo como socio y, sin reelección, no tiene un candidato que despierte expectativas. Binner parece fuera de carrera y Antonio Bonfatti, el aspirante con más votos posibles, generó varias tensiones internas al interior del socialismo local: primero, por apartarse de la carrera a diputado nacional; luego, por no mostrarse tan activo en la campaña; por último, por generar una declaración que tuvo mucho impacto y perjuicio. “De joven creía en ese concepto que dice que el pueblo nunca se equivoca. Pero se equivocó con Hitler y ahora se equivoca con Macri”, sostuvo el también exgobernador. A eso, por cierto, debe sumarle la derrota en la ciudad de Rosario, donde gobierna el municipio desde 1991.

La performance del progresismo porteño tampoco fue buena. Se dividió en dos o más apuestas: en Unidad Porteña, en Evolución y Avancemos hacia 1País mejor. Con poco rédito en términos de bancas.

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