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El Conurbano, sin barones

Aprobada en la Legislatura la reforma que pone fin a las reelecciones indefinidas, la provincia de Buenos Aires se despide de los mandatos indefinidos.

19 agosto de 2016

La Legislatura de la provincia de Buenos Aires aprobó el miércoles la reforma que pone fin a las reelecciones indefinidas para intendentes y legisladores bonaerenses. De esta manera, se busca terminar con los mandatos “eternos”, categoría que encuentra varios ejemplos en la provincia considerada “madre de todas las batallas”, en términos electorales. Un estudio del CIPPEC demuestra la capacidad de los gobernantes en mantenerse en el cargo, siempre desde el oficialismo.

“Estoy convencida de que los políticos tenemos que usar el poder para mejorar la vida de la gente, no para quedarnos para siempre”, declaró la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, luego de que el Senado aprobara la reforma. La mandataria, había logrado con el efecto arrastre en octubre del año pasado, destronar a más de un “barón del Conurbano”, que recibieron el miércoles, una mala noticia. “Empieza el final de los eternos, de los que llegan a un cargo y se quedan a vivir, de los que no creen en la renovación de la política”, agregó Sergio Massa, líder del partido (Frente Renovador) que, con el apoyo de Cambiemos, impulsó el proyecto que ya es ley.

Reforma Política

La iniciativa aprobada por la legislatura bonaerense ?en junio pasado había recibido la media sanción de Diputados? limita a una la reelección de intendentes, senadores, diputados, concejales y consejeros escolares. Agrega además la incompatibilidad de ejercer más de un cargo en simultaneo, a excepción de que ese cargo sea en el Banco Provincia, como su presidente, Jorge Macri, que es además intendente de Vicente López. La ley tomará como primer período el que los funcionarios cumplen hoy, por lo cual podrán postularse para una reelección en 2017 o 2019. La votación contó con el rechazo del FpV y otros sectores peronistas. Catamarca, Santa Cruz y Formosa son las tres provincias en las que se mantiene la reelección indefinida, a pesar de que existen proyectos para acabar con ese sistema.

El barón oficialista

Según un informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), “en las 131 elecciones municipales realizadas desde 1983 a la fecha en el conurbano bonaerense, en las que el intendente buscó la reelección, éste logró renovar su mandato el 79% de las veces (104 elecciones)”, dato que demuestra la capacidad de los jefes comunales en mantener el cargo, agregado a que, “más allá de la etiqueta partidaria, su predominio es claro: ganó el 75% de las elecciones del conurbano bonaerense. Esta tendencia fue acentuándose en el tiempo, aun con la aparición de nuevos partidos vecinalistas y de orden nacional”. Con respecto a lo sucedido en el Senado el miércoles, el CIPPEC anticipa que “en este sentido, la ley sancionada elimina uno de los factores que favorece a los oficialismos y en este sentido la competencia pasaría a ser más equitativa”. Los datos sugieren que en el Conurbano bonaerense “ser oficialista tiene un impacto en el desempeño electoral. Los partidos de gobierno tienen más probabilidades de ganar la elección municipal y esa probabilidad aumenta cuando el candidato oficialista es el intendente en funciones”. Característica que se da también en otras provincias argentinas, donde “la cancha está inclinada”, demostrando que los oficialismos ganan elecciones con más frecuencias que la oposición.

Eternos

¿Quiénes se preocuparon por la noticia? A pesar de que en las últimas elecciones más de un intendente dejó su cargo después de varios años, aún quedan en varios municipios del Gran Buenos Aires gobernantes que no podrán aspirar ahora, a la reelección.

De los caídos, la más simbólica fue la de Raúl Othacehé, del partido de Merlo, siendo sucedido por el kirchnerista Gustavo Menéndez. Othacehé había asumido en 1991 y se mantuvo hasta el año pasado, ininterrumpidamente. Cuándo Menéndez visitó al papa Francisco en abril, Bergoglio le preguntó: “¿La mafia de Othacehé no lo joroba? Yo lo sufrí en carne propia”. Días atrás, Othacehé fue denunciado por defraudación, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Otro caso es el de Hugo Curto, que se mantuvo en la intendencia de 3 de Febrero desde 1991 y cayó ante el macrista Diego Valenzuela.

Los que siguen, y de a poco comenzarán a despedirse de una u otra manera de su cargo, son quizá casos más emblemáticos. Alejandro Granados asumió como intendente de Ezeiza en 1995, luego de haber sido concejal en Esteban Echeverría, y se mantuvo en el cargo hasta 2015, cuando fue reelecto. Granados se tomó una licencia entre 2013 y 2015, para asumir como ministro de Seguridad de Daniel Scioli. Gustavo Posse, sucedió a Melchor, su padre, en 1999 y desde aquél año se mantiene en el cargo. Surgido del radicalismo, pero figurando alternativamente en diversas listas. en cada elección. Los Posse están en el partido sanisidrense desde hace treinta y tres años. Florencio Varela, es gobernado por el mismo hombre desde 1991, Julio Pereyra, que es además presidente de la Federación Argentina de Municipios.

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