Cruces sobre el rol de CFK tras la cumbre peronista

El PJ no K retoma impulso tras foto con gobernadores, pero no pudo evitar exponer sus diferencias sobre el armado electoral

23-11-2018
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El avance de Cristina Kirchner parecía firme y generaba zozobra entre los que todavía la resisten. A pesar del silencio de la exmandataria, sólo interrumpido en las sesiones ordinarias del Senado y en la contracumbre del lunes pasado. El peronismo federal encontró la forma de responder y, tras la foto de sus principales referentes con un grupo numeroso de gobernadores, retoma el impulso perdido. Sin que la senadora nacional por el Frente para la Victoria lo pierda, pero sí generándole un signo de interrogación respecto de las posibilidades de sumar dirigentes más allá de su núcleo duro y sus simpatizantes. Que la convierten en la dirigente de la oposición con mayor intención de votos, con dificultades para construir mayoría.

“Una interna con Cristina sería estafar a la gente, porque lo que queremos es ofrecer una alternativa diferente a eso, si queremos hacer algo diferente y vamos todos juntos sería muy contradictorio”, señaló tras la foto en cuestión, en la Casa de Entre Ríos en Buenos Aires, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. “Queremos plantear un articulador social, generando condiciones para el crecimiento de la economía, necesitamos que aquel que crea en la Argentina pueda ver un futuro, y advertimos que en el kirchnerismo eso no existe”, añadió, entonces. Juan Manzur, gobernador de Tucumán, también participante del lanzamiento de Alternativa Federal, lo contradijo. “Hoy es tiempo de que todo el peronismo se una. En ese espacio no puede haber exclusiones. Nadie puede quedar afuera”, señaló. Con referencia implícita, pero precisa.

En el mismo sentido que Manzur, su par sanjuanino Sergio Uñac también rechazó la posibilidad de marginar sectores. “Yo me excluyo definitivamente de cualquier pensamiento o desafío electoral porque nosotros tenemos un horizonte en la provincia”, sostuvo el mandatario. Y, consideró que “estas reuniones que da el justicialismo no deben ser en contra de otros sectores del justicialismo, sino para aglutinar y que eso nos permita lograr un concepto de unidad”. Uñac también sostuvo que “tenemos que lograr un proyecto político o una plataforma que enamore a los argentinos y de ahí ver quien lo puede representar”.

Respecto a los contornos del armado electoral de 2019, también se refirió el chaqueño Domingo Peppo, otro de los gobernadores presentes en la reunión del miércoles. “Los límites son la construcción, generar el volumen necesario y trasmitir esto a los ciudades de la confianza y nuestra capacidad dirigencial”, afirmó. Y, cuando se le pidió nombres, mencionó que el espacio tiene dirigentes “con experiencia como Sergio Massa o Miguel Angel Pichetto”. El dirigente del Frente Renovador y el jefe del interbloque Argentina Federal en el Senado fueron los impulsores del encuentro, más allá de que se llevase a cabo en la Casa de Entre Ríos y Gustavo Bordet fuese el anfitrión. Entre los dirigentes que retomaron la iniciativa de cara a 2019, ayer también se mostraron activos el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y el exmandatario de Buenos Aires, Daniel Scioli. Fue en el centro cívico de la capital mediterránea, con guiños de confluencia posible. Schiaretti necesita acercarse a sectores del kirchnerismo provincial para no dividir fuerzas peronistas contra el envión de Cambiemos, que tiene base de sustento considerable en el distrito, mientras que Scioli se mantiene cercano al kirchnerismo, pero sin dejar de tender puentes con otros sectores.

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