Comienza una semana con abundancia de indicadores, de aquellos que influyen la cotización de los activos financieros y en las decisiones de política económica.
En el mercado se cree que la Reserva Federal decidirá este miércoles mantener sin cambios la tasa de interés que quedaría en 4,5%, argumentando que todavía no está claro el impacto que puede tener en la inflación la suba de aranceles. Si eso es así, las críticas de Donald Trump a Jerome Powell serán inmediatas. Lo acusará nuevamente de mantener la tasa demasiado alta lo que afecta la actividad económica y encarece la deuda del país.
Será clave el contenido del comunicado de la Fed posterior a la reunión porque podría dar la pauta sobre un recorte de la tasa en septiembre como espera el mercado. Más allá de la presión de Trump para que Powell deje su cargo, ese no ocurrirá hasta febrero de 2026 cuando venza su mandato. Alterar la independencia de la Fed tendría un costo muy alto porque es un principio fundamental en el funcionamiento de la economía estadounidense.
Coincidentemente con la decisión de la Fed, el miércoles se publicará el dato del PIB en el segundo trimestre, que mostraría un crecimiento de 2,5% luego de una contracción de 0,5% en los primeros tres meses del año. La reducción del desequilibrio comercial habría sido un factor clave para la suba del PIB.
A su vez, el jueves se conocerá índice de precios de los gastos en consumos personales correspondiente a junio. Se trata de la medida de inflación que más toma en cuenta la Fed para definir su política monetaria. Según los pronósticos, se habría registrado una leve aceleración del índice de 2,3 anual en mayo a 2,5% en junio.
El viernes se publicarán los indicadores laborales que mostrarían que en julio se crearon en Estados Unidos 100.000 empleos, la cifra más baja en ocho meses. La tasa de desocupación habría subido de 4,1% a 4,2%. Un mercado de trabajo más débil le dará un nuevo argumento a los que consideran que la Fed no puede demorar la baja de la tasa.
También la zona euro presentará indicadores clave. El miércoles será el turno del PIB del segundo trimestre que no mostraría variación luego de la suba de 0,6% en el primer cuarto del año. Entre las economías grandes, el peor desempeño lo habría tenido Alemania.
Por su parte, el viernes se conocerá la estimación preliminar sobre la inflación de julio y el mercado espera que muestra una leve desaceleración desde 2% anual de junio a 1,9%, por debajo de la meta. En este contexto, el Banco Central Europeo no tocó la tasa de interés la semana pasada, pero se estima que podría hacer un nuevo recorte en septiembre, tal vez en simultáneo con la Fed.
En la región, el miércoles el Banco Central de Brasil decidiría dejar la tasa Selic en 15% y el mercado espera que se quede en ese nivel por un bueno tiempo hasta tanto la inflación no cumpla con la meta cuyo techo es de 4,5% anual. El mercado proyecta que en 2025 cierre en 5,10%.