El presidente de Francia, Emmanuel Macron, designó a François Bayrou como el cuarto primer ministro del país en lo que va del 2024.
Bayrou, uno de los primeros partidarios de Macron, fue visto durante mucho tiempo como el favorito para el puesto luego de que legisladores de extrema derecha e izquierda hicieran caer al gobierno de Michel Barnier la semana pasada.
Barnier, ex negociador del Brexit, había estado tratando de aprobar un presupuesto con importantes recortes para frenar el enorme déficit fiscal del país.
Pero, aunque Bayrou, de 73 años, ha sido elegido por Macron, no está claro cómo podrá escapar del mismo destino que su predecesor en la Asamblea Nacional, en donde el oficialismo se quedó sin mayoría tras las elecciones anticipadas que se celebraron este año.
La legislatura francesa sigue dividida entre tres bloques más o menos iguales —izquierda, centroderecha y extrema derecha— que hasta ahora no han mostrado poca voluntad de trabajar juntos.
En este sentido, el desafío inmediato de Bayrou es formar un gobierno que no sea derrocado inmediatamente por la oposición, una tarea difícil teniendo en cuenta que sus ministros provendrán en su mayoría de una estrecha coalición de parlamentarios pro-Macron y conservadores del gabinete anterior.
Justamente, el partido de extrema izquierda Francia Insumisa ya ha prometido presentar una moción de censura contra Bayrou, aunque Marine Tondelier, jefa de los Verdes y una voz prominente en la centroizquierda francesa, dijo que su partido esperaría, pero que no tendría "otra opción" que derrocar al nuevo primer ministro si mantiene las políticas de la era Macron y a los ministros salientes en roles clave.
Por su parte, el presidente de la Agrupación Nacional, Jordan Bardella, pidió a Bayrou que se comprometa con los partidos de la oposición, pero dijo que el primer ministro no tenía "legitimidad democrática ni mayoría" y que las líneas rojas del partido que derrocaron a Barnier no habían cambiado.
Bayrou ya ha ocupado dos puestos de alto rango en el gobierno, como ministro de Educación bajo el primer ministro conservador Edouard Balladur en la década de 1990 y un breve período como ministro de Justicia de Macron en 2017.
Respecto a este último cargo, Bayrou se vio obligado a renunciar después de menos de un mes, ya que fue puesto bajo investigación formal por presunta malversación de fondos del Parlamento Europeo.
En ese momento, la política de Macron era que nadie bajo investigación formal podía mantenerse en el gobierno. Sin embargo, Bayrou fue absuelto debido a dudas razonables, aunque los fiscales han apelado esa decisión.
Bayrou es fundador del partido Movimiento Democrático (MoDem), que forma parte de la alianza gobernante de Macron desde 2017.