Recientemente, Cuba y Estados Unidos han declarado que están manteniendo conversaciones bilaterales en un momento de alta tensión, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, imponiendo un bloqueo petrolero de facto que ha presionado aún más al gobierno comunista para que se siente a negociar.
Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha insistido en que las conversaciones se lleven a cabo "sobre la base de la igualdad" y el respeto mutuo, pero Trump ha emitido una serie de declaraciones amenazantes, incluyendo que puede hacer "lo que yo quiera" con Cuba.
Pero fuentes de la administración Trump han filtrado información a los medios sobre algún tipo de acuerdo: The New York Times afirmó que Washington buscaba apartar a Díaz-Canel del poder. A cambio, Estados Unidos podría aliviar las sanciones y abstenerse de tomar cualquier medida contra la familia Castro.
El rol de Trump
Trump, que este año ya ha ordenado la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, ha emitido una serie de comentarios amenazantes en las últimas semanas, incluyendo que esperaba tener el "honor" de "tomar Cuba". Tras lanzar ataques militares contra Irán, dijo: "Estamos hablando con Cuba, pero vamos a hacer Irán antes que Cuba."
Pero, con las fuerzas estadounidenses comprometidas en Irán, el general superior que supervisa las fuerzas estadounidenses en América Latina dijo en una audiencia en el Senado que el ejército no está ensayando para una invasión de Cuba ni preparándose activamente para tomar militarmente la isla.
El acuerdo buscado por Estados Unidos, según el informe del Times y otro similar de USA Today, se parecería a lo ocurrido en Venezuela en donde, en lugar de intentar instalar un gobierno de oposición, Trump ha cooperado con el presidenta en funciones Delcy Rodríguez, la exvicepresidenta de Maduro.
¿Qué rol juega Raúl Castro?
Raúl Castro, de 94 años, luchó junto a su hermano mayor Fidel en la revolución que derrocó a un aliado de Estados Unidos en 1959 y fue el leal ministro de defensa de su hermano durante décadas.
Ascendió a la presidencia, primero de forma interina cuando Fidel enfermó en 2006, y luego de forma definitiva cuando Fidel se retiró en 2008. Con la muerte de Fidel en 2016, Raúl asumió el manto de líder unificador único entre los leales a la revolución cubana.
Sigue ejerciendo influencia incluso después de dimitir como presidente en 2018 y como líder del Partido Comunista en 2021, desde entonces ostentando el título honorífico de general del ejército.