En el marco de la Conferencia de Seguridad de Munich, el canciller alemán Friedrich Merz anticipó que su país inició conversaciones con Francia sobre cómo crear una disuasión nuclear europea.
Durante años, Europa estuvo protegida por el paraguas nuclear estadounidense. Sin embargo, desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca, Washington se ha convertido en un aliado poco fiable para el Viejo Continente.
Es por ello que, más allá de la intención de Merz de mantener lazos con Estados Unidos, confirmó que "he iniciado conversaciones confidenciales con el presidente francés sobre la disuasión nuclear europea".
"Nosotros, los alemanes, estamos cumpliendo con nuestras obligaciones legales. Vemos esto como algo estrictamente integrado en nuestro reparto nuclear en la OTAN. Y no permitiremos que surjan zonas de seguridad diferente en Europa", agregó.
Actualmente, Alemania tiene prohibido desarrollar un arma nuclear según acuerdos internacionales. Por su parte, Francia es la única potencia nuclear de la Unión Europea tras la salida del Reino Unido del bloque. Con unas 290 ojivas nucleares, posee el cuarto arsenal más grande del mundo.
"Este es el momento adecuado para la audacia. Este es el momento adecuado para una Europa fuerte", dijo Macron.
"Europa tiene que aprender a convertirse en una potencia geopolítica. No formaba parte de nuestro ADN", agregó.
Según diversas fuentes, aunque aún queda mucho por debatir, la intención de París y Berlín es que el arsenal francés permita disuadir a los enemigos de Europa.
Actualmente, Francia puede lanzar sus misiles nucleares tanto desde submarinos como de algunos aviones de combate. Por ello, muchos aspiran a que, como mínimo, París estacione algunos de esos aviones en otros países como Alemania, enviando un mensaje directo para disuadir cualquier posible ataque contra la UE.
Cabe recordar que Francia se reserva el derecho de llevar a cabo un ataque nuclear limitado de "advertencia final". Es decir, la estrategia gala incluye un ataque atómico a una provocación no nuclear.
Pero, primero, París debería cambiar su doctrina nuclear, que reserva este tipo de armas francesas solo para uso nacional, además de que prohíbe el emplazamiento de armas atómicas fuera de su territorio.