Prueba Trinity, 80 años después: el regreso de la amenaza nuclear
El próximo 16 de julio se cumplirá el ochenta aniversario de un día que cambió, para siempre, la historia de la humanidad: la primera detonación de una bomba atómica.
Ese día, pero de 1945, Robert Oppenheimer concretó la primera detonación nuclear, conocida como Prueba Trinity, en Los Álamos, Nuevo México, en el marco del Proyecto Manhattan.
La bomba, apodada "Gadget", tuvo una potencia de 19 kilotones (19.000 toneladas de TNT) y su explosión produjo un hongo de unos 12 kilómetros de alto.
En el marco de la Segunda Guerra Mundial, esta prueba se realizó para obtener la bomba antes que la Alemania nazi de Adolf Hitler. Y, aunque el país germano se terminó rindiendo antes, Estados Unidos atacó con este armamento a Japón apenas un par de semanas después.
El 6 de agosto de 1945, EE.UU. lanzó la bomba Little Boy sobre Hiroshima, lo que provocó la muerte de unas 80.000 personas, mientras que el 9 de agosto lanzó la bomba Fat Man sobre Nagasaki, sumando a esa cifra otras 40.000 personas.
Tras ese ataque, y para suerte de toda la humanidad, las bombas nucleares nunca más su utilizaron contra población civil. Sin embargo, ochenta años después de la Prueba Trinity, el mundo se enfrenta a un nuevo dilema.
Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés), los arsenales mundiales de armas nucleares están aumentando, revirtiendo décadas de desarme.
El SIPRI considera que, luego de décadas de una disminución anual en el inventario mundial de armas nucleares, esta tendencia se revertirá en los próximos años a medida que el desmantelamiento se desacelere y aumente el despliegue de nuevas armas nucleares.
"La era de las reducciones en el número de armas nucleares en el mundo, que había durado desde el final de la Guerra Fría, está llegando a su fin", dijo Hans M. Kristensen, investigador asociado del programa de Armas de Destrucción Masiva del SIPRI.
"En cambio, vemos una clara tendencia de aumento de los arsenales nucleares, una retórica nuclear más aguda y el abandono de los acuerdos de control de armas", agregó.
Actualmente, los nueve estados con armas nucleares —Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, Francia, China, Pakistán, India, Israel y Corea del Norte— están actualizando las armas existentes y agregando nuevas versiones a sus arsenales.
Según el anuario 2025 del SIPRI, hasta enero de este año existían 12.241 ojivas nucleares en todo el mundo, bastantes menos que las 45.000 que hubo durante la Guerra Fría.
Del total actual, aproximadamente 9.614 se encuentran en arsenales militares listos para su uso potencial, y más de 2.100 se mantienen en alerta máxima, principalmente por Estados Unidos y Rusia.
Por otro lado, en el caso de China, su arsenal nuclear ha crecido 20% en tan solo un año a un estimado de 600 ojivas. Las proyecciones indican que podría rivalizar con las reservas de Estados Unidos y Rusia para 2030. Mientras tanto, India, Pakistán e Israel también están expandiendo o modernizando activamente sus capacidades nucleares.
Reino Unido y Francia se preparan para una nueva era
Desde la vuelta al poder de Donald Trump, al Viejo Continente le ha quedado una cosa clara: el paraguas nuclear de Estados Unidos ya no es confiable. Por ello, a principios de año el canciller alemán Olaf Scholz manifestó que su país debería iniciar conversaciones con Francia y el Reino Unido para "compartir" sus armas nucleares.
Por el momento, no ha habido más novedades al respecto. Sin embargo, este mismo jueves, París y Londres acordaron reforzar la cooperación sobre sus respectivos arsenales nucleares.
El anuncio se produjo después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, concluyera una visita de Estado de tres días al Reino Unido: "Esta mañana, firmamos la declaración hacia el norte, confirmando por primera vez que estamos coordinando nuestra disuasión nuclear independiente", dijo el primer ministro británico, Keir Starmer.
"A partir de hoy, nuestros adversarios sabrán que cualquier amenaza extrema a este continente provocaría una respuesta de nuestras dos naciones. No hay mayor demostración de la importancia de esta relación", agregó.
La estrategia franco-británica es una respuesta al accionar de Trump que, a diferencia de Joe Biden, ha decidido retirarle su apoyo a Ucrania y acercarse, considerablemente, al presidente ruso Vladimir Putin.
Cabe recordar que la principal disuasión nuclear de Europa proviene de Estados Unidos y es un símbolo de solidaridad transatlántica desde hace décadas. No obstante, hoy está lejos de ser creíble.
Por otro lado, Macron dijo que los dos países habían creado un comité de supervisión para coordinar su cooperación, una tarea que resulta vital.
"La decisión es que no excluimos la coordinación de nuestros respectivos elementos disuasorios. Es un mensaje que nuestros socios y adversarios deben escuchar", remarcó.
Así, aunque ambas partes mantendrán sus propios procesos de toma de decisiones y ambigüedad estratégica, la medida sugiere una mayor protección para el Viejo Continente en un momento en que el compromiso de Estados Unidos con Europa está bajo escrutinio.
Macron ha dicho anteriormente que iniciará un diálogo estratégico sobre la extensión de la protección que ofrece el arsenal nuclear francés a sus socios europeos, entre ellos la propia Alemania.
Estados Unidos tiene armas nucleares en Europa (Alemania, Bélgica, Países Bajos e Italia) y decenas de miles de soldados desplegados en bases de todo el continente con capacidades militares que los europeos no están ni cerca de igualar.
Actualmente, Francia gasta alrededor de 5.600 millones de euros al año en mantener su arsenal de 290 armas nucleares lanzadas desde submarinos y desde el aire, el cuarto más grande del mundo.
Por su parte, el Reino Unido describe su programa nuclear como "operacionalmente independiente", pero obtiene tecnología de misiles de los EE.UU. y depende de Washington para la adquisición y el apoyo de mantenimiento.
"Sobre el acuerdo nuclear que hemos alcanzado hoy (...) es verdaderamente histórico", sentenció Starmer. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar