China marcó el comienzo de una semana en la que los índices de inflación concentrarán la atención de los mercados. En la segunda economía del mundo, se registró una deflación en febrero de 0,7% en términos interanuales y también cayó 0,2% el índice de precios al consumidor con relación a enero. A su vez, los precios a los productores mostraron una caída por vigesimonoveno mes consecutivo.
- La economía se sigue moviendo en un contexto deflacionario que les da margen a las autoridades para poner en marcha medidas de estímulo monetario que impulsen el nivel de actividad mientras crece la tensión comercial con Estados Unidos.
El miércoles se conocerán los datos de inflación de EE.UU. y Brasil. En la mayor economía del mundo la inflación subyacente, que excluye a los rubros más volátiles, habría subido en febrero 0,3% con relación a enero y 3,2% contra el mismo mes del año pasado. En ambos casos se trataría de caídas de una décima frente a los registros de enero. El índice de precios general habría subido 0,3% intermensual y el 2,9% anual.
Ambos índices serían inferiores a los de enero. Esos datos ratificarán la visión ampliamente predominante en el mercado de que la Reserva Federal no tocará la tasa de interés en su reunión de la semana que viene. El propio Jerome Powell sostiene que la Fed "no tiene apuro" en bajar la tasa y los datos de febrero, que mostrarán que la desinflación es muy gradual, no le darán motivos para acelerar decisiones.
- De todas maneras, en los mercados sigue habiendo mucha incertidumbre por las idas ya vueltas de Donald Trump con los aranceles por lo que la volatilidad parece el único dato seguro.
El mismo día, Brasil publicará el índice de precios al consumidor amplio de febrero que daría cuenta de una aceleración. Habría pasado de 4,56% anual en enero a 5% en febrero lo que llevará al Banco Central a seguir subiendo la tasa interés, actualmente en 13,25%, hasta 15% para poder cumplir con la meta de inflación cuyo techo es 4,5%. Pero según los analistas del mercado, el IPCA subiría 5,68 este año a pesar de la estabilidad cambiaria y la desaceleración de la actividad económica con el PIB creciendo 2% luego de haberlo hecho a 3,4% en 2024.
El viernes se conocerá el IPC de Argentina, que según los analistas, podría mostrar en febrero una leva aceleración frente al 2,2% de enero, pero una fuerte caída en términos interanuales.