Tensión

Japón, entre la presión de China y la indiferencia de Estados Unidos

En medio de una histórica disputa diplomática con el Gigante Asiático, desde Tokio miran con desconfianza a la administración de Donald Trump pese a que Estados Unidos es un histórico aliado

Japón, entre la presión de China y la indiferencia de Estados Unidos
28 noviembre de 2025

Las tensiones entre Japón y China siguen en aumento: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le pidió a la primera ministra japonesa Sanae Takaichi que no escale aún más la disputa con Pekín.

Takaichi desencadenó la mayor crisis diplomática con China en años cuando declaró en el Parlamento que, ante un hipotético ataque chino a Taiwán que amenazara a Japón, Tokio podría justificar una respuesta militar.

Cabe recordar que Taiwán, gobernada democráticamente, es considerada por China como una provincia rebelde e incluso nunca ha renunciado al uso de la fuerza para lograr la reunificación. 



Por ello, los comentarios de Takaichi, la única mujer que ha ejercido el cargo de primer ministro en Japón, enfurecieron a China. 

En la llamada telefónica, Trump le dijo que no quería ver una mayor escalada, aunque no hizo exigencias específicas.

Esa conversación telefónica se produjo después de que el presidente de Estados Unidos hablara con su par chino Xi Jinping, quien le comentó que el regreso de Taiwán a China era central en la visión de Pekín para el orden mundial.



Por su parte, Trump, que planea viajar a China en abril, no aclaró públicamente si las conversaciones abordaron la cuestión de Taiwán, y en cambio dijo que las dos mayores economías del mundo tienen lazos "extremadamente fuertes" y están cerca de finalizar un amplio acuerdo comercial.

"La relación de Estados Unidos con China es muy buena, y eso también es muy bueno para Japón, que es nuestro querido y cercano aliado. Firmamos maravillosos acuerdos comerciales con Japón, China, Corea del Sur y muchas otras naciones, y el mundo está en paz. ¡Que siga así!", declaró en un comunicado. 

Un incómodo silencio 

El silencio público de Trump ante la creciente disputa de Japón con China ha preocupado aún más a Tokio, un aliado de larga data de Washington que, desde el regreso del magnate al poder, mira con desconfianza su histórico vínculo. 



Japón alberga la mayor concentración internacional de militares estadounidenses, incluyendo un grupo de ataque de portaaviones y una fuerza anfibia de los Marines estadounidenses.

Sin embargo, a medida que Trump insiste con que tanto Japón como la OTAN incrementen sus gastos en defensa, a lo que se suma su acercamiento a Rusia, en Tokio sienten que el tiempo comenzó a correr. 

E incluso esto cobra más relevancia si se tiene en cuenta que Trump parece estar muy interesado en llegar a un acuerdo comercial con China, aun haciendo algunos sacrificios geopolíticos. 



trump xi
 

Por su parte, China, consciente de la situación, instó a Estados Unidos a frenar a Japón a fin de evitar "acciones para revivir el militarismo" (Pekín y Washington fueron "aliados" en la Segunda Guerra Mundial contra Japón).

"China y Estados Unidos comparten una responsabilidad común de salvaguardar conjuntamente el orden internacional de posguerra y oponerse a cualquier intento o acción de revivir el militarismo", aseguró Pekín. 



Japón se prepara para un duro futuro 

Desde el inicio del conflicto diplomático, China ha tomado una serie de medidas económicas para obligar a Tokio a retractarse.

Para empezar, Pekín está impulsado un "boicot" turístico que, de por sí, podría costarle a Japón más de US$ 14.000 millones en pérdidas cada año.

No obstante, lo peor podría estar por venir para Tokio, ya que el mayor temor es que China limite el suministro de minerales críticos utilizados en distintos artículos, desde electrónicos hasta automóviles.



Actualmente, y pese a los esfuerzos de Japón por diversificarse, China sigue suministrando alrededor del 60% de sus importaciones de tierras raras.

Además, un boicot más amplio a los productos japoneses en China, como ocurrió en 2012 en el marco de otra disputa, podría suponer una pérdida de ventas equivalente a aproximadamente el 1% del PIB japonés.

Y a esto se agregan las amenazas militares: "No solo Japón no ha reflexionado profundamente sobre sus graves crímenes de agresión y dominio colonial en Taiwán, sino que, desafiando la opinión mundial, ha entretenido la ilusión de una intervención militar en el estrecho de Taiwán", dijo el portavoz chino Jiang Bin. 



"El Ejército Popular de Liberación tiene capacidades poderosas y medios fiables para derrotar a cualquier enemigo invasor. Si el bando japonés se atreve a cruzar la línea, aunque sea medio paso, inevitablemente pagará un precio doloroso", sentenció.

 

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