11 noviembre de 2024
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Las causas del triunfo de Donald Trump seguirán siendo motivo de análisis por mucho tiempo. Y de allí se derivarán lecturas sobre el comportamiento de los votantes que tomarán en cuenta todos los actores políticos porque nada enseña más que un resultado electoral.
Del análisis surgen rasgos que han sido habituales en todos los procesos electorales, pero también algunos datos novedosos que no fueron advertidos.
Algunas lecturas clásicas indican lo siguiente:
- La gestión de Joe Biden tenía una mala evaluación por parte de la mayoría de la sociedad. Y es una regla no escrita que nunca puede ganar una elección el candidato oficialista cuando la imagen del gobierno es predominantemente negativa.

- Otro dato común a cualquier elección es que gana el candidato que la sociedad percibe mejor preparado para enfrentar los temas que la preocupan. En esta oportunidad eran la inflación y la inmigración ilegal, dos temas en los que Trump aventajaba a Kamala Harris.
- En el tema específico del diseño de las campañas, el error de Harris fue centrar mucho su discurso en temas como el aborto. El problema no era el contenido de su posición, que es mayoritariamente compartida por la sociedad, sino por la preponderancia que le dio en su mensaje cuando las preocupaciones principales de los votantes pasaban por otro lugar. Es un error habitual en muchas elecciones alrededor del mundo.
Entre los temas más novedosos de esta campaña, cabe mencionar:
- Las elecciones demostraron que los análisis estáticos tienen sus riesgos porque las sociedades son dinámicas y la acción política concreta puede modifica los escenarios. En esta última elección se pudo observar precisamente que hubo una "despolarización racial" que llevó a que el predominio de los demócratas entre los negros fuese menor.
- También se achicó su ventaja entre los latinos y los asiáticos. La lección es que los distintos grupos étnicos no van a votar siempre exactamente igual elección tras elección.

- Pero por otra parte, creció la brecha de clase, con los republicanos agrandando su peso entre los votantes pertenecientes a la clase obrera y los demócratas aumentando su presencia entre los profesionales de mayor nivel educativo.
- También aumentó la brecha dentro del electorado más joven con una clara ventaja para Harris entre las mujeres y de Trump entre los hombres.

- Finalmente hay un dato que no puede soslayarse, y que no es exclusivo de Estados Unidos, que es el deterioro electoral que afecta a todos los oficialismos como consecuencia de la incertidumbre en materia económica que se vive en el mundo pos Covid. Aun en los casos en que ganaron, lo hicieron con un menor porcentaje de votos que en elecciones anteriores.
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