La Casa Blanca acaba de lanzar un nuevo sitio (https://www.whitehouse.gov/lab-leak-true-origins-of-covid-19/) , titulado "Lab Leak: The True Origins of Covid-19".
Los argumentos presentados allí respaldan la teoría de que el virus SARS-CoV-2, causante de la pandemia de Covid-19, se originó en un laboratorio en Wuhan, China, en lugar de surgir de manera natural. Esto se da en el marco de la guerra comercial entre ambos países.
El documento destaca varios puntos clave para sustentar esta teoría:
Características biológicas inusuales: Se menciona que el virus posee una inserción genética específica que no se encuentra en otros coronavirus naturales, lo que sugiere una posible manipulación en laboratorio.
Origen único del brote: Los datos indican que todos los casos de Covid-19 provienen de una única introducción en humanos, lo cual contrasta con pandemias anteriores que tuvieron múltiples eventos de transmisión desde animales.
Ubicación del laboratorio: Se señala que Wuhan alberga el Instituto de Virología de Wuhan (WIV), un centro líder en investigación sobre coronavirus, que ha realizado estudios de "ganancia de función" en condiciones de bioseguridad cuestionables. Ese instituto queda a pocos kilómetros del mercado donde se registró el Pacciente 0.

Enfermedades previas en investigadores: Se informa que algunos investigadores del WIV presentaron síntomas similares a los del Covid-19 en el otoño de 2019, antes de que se identificara oficialmente el virus.
Falta de evidencia de origen natural: A pesar de las investigaciones, no se ha encontrado una fuente animal directa del virus, lo que refuerza la hipótesis del escape de laboratorio.
Además, el artículo critica la publicación "The Proximal Origin of SARS-CoV-2", argumentando que fue influenciada por Anthony Fauci, quien fue Director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas desde 1984 al 2022, para promover la narrativa de un origen natural del virus.
También se cuestiona el papel de la organización EcoHealth Alliance, acusándola de utilizar fondos públicos para financiar investigaciones riesgosas en Wuhan y de obstruir investigaciones al respecto.
El informe concluye que las fallas en la supervisión de investigaciones de alto riesgo por parte de instituciones como los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de EE.UU. representan una amenaza para la salud pública y la seguridad nacional. Se hace un llamado a una mayor transparencia y responsabilidad en la investigación científica, especialmente en estudios que implican riesgos significativos.
Es importante destacar que esta perspectiva ha sido objeto de debate en la comunidad científica y política, y que las investigaciones sobre el origen del Covid-19 continúan en curso.