Intentando aumentar la presión contra el régimen de Daniel Ortega en Nicaragua, ayer Estados Unidos y el Reino Unido anunciaron nuevas sanciones contra el país centroamericano.
El Departamento del Tesoro estadounidense le impuso sanciones al Ministerio Público de Nicaragua y a nueve altos cargos del Gobierno, entre los que se destacan el ministro de Energía y Minas,Salvador Mansell Castrillo; el superintendente de Bancos e Instituciones financieras, Luis Angel Montenegro Espinoza; y el viceministro de Finanzas y Crédito Público, Adrián Chavarría Montenegro.
El Tesoro explicó que los funcionarios sancionados “fueron designados para sus cargos gubernamentales por Ortega y son partidarios clave del régimen y sus políticas antidemocráticas”.
“Esta acción está dirigida a quienes están reprimiendo a los nicaragüenses por ejercer sus derechos humanos y libertades fundamentales”, agregó.
En sintonía con su aliado norteamericano, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido anunció prohibiciones de viaje y congelación de activos a ocho funcionarios de alto rango de Nicaragua, entre ellos a la esposa de Ortega, Rosario Murillo, el Fiscal General y el Presidente de la Corte Suprema.
El Reino Unido justificó la inclusión de Murillo “por su participación en la represión de manifestaciones respaldada por el Estado, el descrédito de periodistas independientes y la exclusión de candidatos de la oposición de las elecciones”.
En este sentido, Wendy Morton, ministra británica para Europa y las América, dijo que “el régimen de Ortega está negando al pueblo nicaragüense sus derechos humanos fundamentales (?) las recientes elecciones presidenciales fueron manipuladas y políticos de la oposición y manifestantes pacíficos han sido encarcelados sistemáticamente por motivos políticos”.
“El Reino Unido siempre será un feroz defensor de la libertad en todo el mundo y estas sanciones garantizarán que los responsables de los ataques a la democracia en Nicaragua enfrenten un costo real por sus acciones”, sentenció.

