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El plan que puede cambiar la historia: así quiere renacer Venezuela

La líder opositora trazó una hoja de ruta para atraer inversiones récord, reconstruir el país y convertirlo en un hub energético y democrático.

NUEVA YORK.- Venezuela lleva años sobreviviendo entre el colapso económico, la hiperinflación y el éxodo masivo. Pero este jueves, desde el corazón financiero de Occidente, María Corina Machado plantó una bandera: un plan concreto, monumental, para transformar esa devastación en potencia.

En una presentación organizada por el Council of the Americas, en su coqueto HQ de Park Avenue en plena Upper East Side, la líder opositora lanzó el ambicioso programa "Una oportunidad de un billón de dólares: las ventajas globales de una Venezuela democrática", acompañado por un equipo de expertos liderado por la economista Sary Levy. La meta: atraer inversiones por US$ 1,7 billones en 15 años y triplicar el PBI.

"El régimen está más vulnerable que nunca", dijo Machado sin rodeos. "El sistema está colapsando. Nadie quiere quedarse en un barco que se hunde. Venezuela será libre pronto".



Un plan para el día después

A casi un año de las elecciones del 28 de julio de 2024 —cuya legitimidad fue ampliamente cuestionada y en la que la oposición obtuvo la amplísima mayoría de los votos— el plan no espera resultados oficiales: es una hoja de ruta para el día después del chavismo. Y promete mucho más que estabilización: proyecta convertir al país en hub energético, polo de innovación y destino prioritario para inversión extranjera.

Entre sus pilares, se destacan:

  • Privatización de empresas estatales
  • Estabilidad macro y apertura comercial
  • Instituciones independientes y respeto a la ley
  • Reforma del sistema monetario y fiscal
  • Modernización de infraestructura y servicios públicos

"Solo un modelo racional y confiable, basado en una Venezuela libre y democrática, puede desbloquear esta creación de riqueza sin precedentes", sostuvo Machado.



Recursos abundantes, ubicación estratégica

El plan no parte de cero. Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, la octava mayor de gas natural, riqueza en hierro, oro y minerales, 30 millones de hectáreas de tierras fértiles, 2.800 km de costa caribeña y una ubicación privilegiada, a pocos días por mar de EE.UU..

En palabras de Machado: "El mundo habla de nearshoring. Venezuela puede ser ese eslabón estratégico. Tenemos los recursos, la ubicación y ahora, la voluntad de abrirnos al mundo".

La propuesta contempla asociaciones público-privadas, marcos regulatorios estables y transparentes, seguridad jurídica, protección de contratos y derechos de propiedad. También incluye apoyo de organismos como el FMI, el BID y el Banco Mundial.



Petróleo, tecnología y turismo: los motores de la recuperación

Del total previsto, el 40% de las inversiones se concentrará en petróleo y minería. Solo en el sector energético se espera atraer US$420.000 millones y alcanzar 4 millones de barriles diarios en 15 años. Pero el plan no se limita al extractivismo.

También prioriza:


  • Reconstrucción de los sistemas de salud y educación
  • Inversión en tecnología, conectividad y energía renovable
  • Desarrollo del turismo caribeño y agroindustria
  • Reformas laborales y de inclusión financiera

"La paradoja de nuestro atraso es una oportunidad: podemos saltar directo a las tecnologías más eficientes, sin arrastrar estructuras obsoletas", explicó Levy.

La diáspora como fuerza de retorno

Uno de los activos más subrayados por Machado es la diáspora venezolana: más de 8 millones de personas que emigraron durante la crisis y que hoy pueden regresar con conocimiento, capital y redes globales.

"Nuestro mayor activo es nuestra gente. Están listos para volver, invertir y reconstruir. Vamos a aprovechar también su talento", prometió.



Un plan para recuperar la moneda y la esperanza

El programa también incluye una reforma monetaria integral, con políticas fiscales responsables, metas de inflación y una transición gradual hacia una economía de libre mercado. "Queremos una economía donde la gente pueda trabajar y decidir su futuro, no vivir del subsidio ni temer a la inflación. La población está deseosa de libertad económica", dijo Levy.

De centro criminal a capital energética

El plan no ignora el daño institucional ni el rol del narcotráfico. Pero propone una transformación profunda: "Dejaremos de ser el centro criminal de las Américas para convertirnos en el centro energético del continente", sentenció Machado.

Conclusión: una oportunidad histórica

La presentación dejó una sensación clara: hay una alternativa real y trabajada para la reconstrucción de Venezuela. Con recursos, liderazgo político, respaldo técnico y una narrativa convincente, el país podría pasar del aislamiento a la integración, del colapso a la creación de riqueza.



"Este equipo, este liderazgo y este plan desbloquearán una oportunidad económica sin precedentes para las próximas décadas", cerró Machado. "No es solo una transición. Es una transformación".

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