Donald Trump volvió a sacudir el tablero venezolano al mostrarse dispuesto a jugar a dos puntas entre el chavismo y la oposición.
Mientras confirmó que recibirá esta semana a María Corina Machado en la Casa Blanca, el presidente norteamericano dejó abierta la puerta a un eventual encuentro con Delcy Rodríguez, en un movimiento que expone el pragmatismo de Washington tras la caída y captura de Nicolás Maduro.
El gesto más provocador llegó desde Truth Social, donde Trump difundió una imagen manipulada de su perfil de Wikipedia en la que se autodefine como "presidente interino de Venezuela".
- El mensaje, fiel a su estilo, funcionó como señal política en medio de las negociaciones cruzadas: por un lado, el acercamiento energético con el régimen chavista; por el otro, el diálogo con la principal figura opositora.
En paralelo, trascendió que una misión enviada por Rodríguez —encabezada por el excanciller Félix Plasencia— estuvo en Washington para avanzar con el Departamento de Estado en la normalización de relaciones diplomáticas y en un posible encuentro directo con Trump.
- El propio mandatario confirmó contactos vinculados a un acuerdo petrolero, al afirmar que Venezuela ofreció vender millones de barriles de crudo a Estados Unidos.
Rodríguez recogió el guante y respondió sin nombrar a Trump: aseguró que en Venezuela "hay un gobierno que manda" y defendió una política exterior de "respeto". A su vez,
Diosdado Cabello admitió que el restablecimiento de vínculos con Washington apunta también a garantizar protección consular para Maduro y Cilia Flores, detenidos en Nueva York por cargos de narcoterrorismo.
Mientras tanto, Machado se prepara para una reunión de alto voltaje político con Trump, confirmada para el jueves. Aunque quedó al margen de la transición inicial impulsada por Washington, la líder opositora evitó confrontar y optó por elogiar la captura de Maduro.
Según The Wall Street Journal, la disputa por el favor de Trump revela cómo las facciones venezolanas cortejan a Washington para ganar ventaja en el nuevo escenario político, mientras la Casa Blanca avanza con sus planes energéticos y la liberación de presos políticos.