Aunque ya no quedan dudas de que el gobierno de Nicolás Maduro ha manipulado los resultados de las elecciones presidenciales, nuevas pruebas confirman más la tendencia: según el grupo de observación electoral Carter Center, con sede en Estados Unidos, no puede verificar ni corroborar los resultados.
El grupo independiente, que ha monitoreado elecciones en todo el mundo durante años, criticó el hecho de que la autoridad electoral no anunciara los resultados desglosados por centro de votación.
Para Carter Center, esto representa una "violación grave", por lo que la votación "no puede considerarse democrática".
Sin embargo, pese a las pruebas, la lista de mandatarios que respaldan a Maduro va en aumento: tras el apoyo del ruso Vladimir Putin, el chino Xi Jinping y el boliviano Luis Arce, ahora fue el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que, al igual que Lula da Silva, salió en su defensa.
"No tengo pruebas, no hay pruebas en el caso de Venezuela", dijo AMLO, respondiendo a una pregunta sobre un posible fraude en Venezuela. Sin embargo, tal como hizo Lula, le pidió a Caracas que publique los resultados.
Por su parte, la oposición venezolana continúa buscando la forma de encontrar un camino hacia el poder.
Según los líderes de la oposición, tienen acceso a alrededor del 90% de los recuentos de votos, que por ley se supone que deben entregarse a los testigos en los recuentos, y los datos muestran que Edmundo González obtuvo más del doble de votos que Maduro.
En este sentido, se está subiendo cada uno de los recuentos, que corresponden a una urna, a un sitio web público que hasta este miércoles mostraba 7,1 millones de votos para González y 3,2 millones para Maduro.
Por el momento, ni González ni Corina Machado le han pedido a la población que se movilice, y están intentando presionar al gobierno para que publique todos los recuentos.
De todas formas, no descartan llegar al poder a través de una solución negociada o gracias a que las protestas aumenten la presión extranjera sobre el gobierno.
Desde el lunes, al menos 11 personas han perdido la vida y más de 700 han sido detenidas por el régimen de Maduro.