Viernes negro en el mundo, con impacto más acotado en Argentina
Finalmente, después de una frenética suba del 30% en apenas 9 semanas, la burbuja tecnológica acaba de dar muestras de lo que decenas de especialistas venían advirtiendo: desde el martes de esta semana empezó a mostrar debilidad y hoy anotó a través del índice Nasdaq de la Bolsa de NY un desplome del 4,2%, la caída diaria más grande desde la apertura de abril de 2025, momento en el que el Presidente de EE.UU. Donald Trump rompió las reglas comerciales del mundo con el insólito aumento de los aranceles para la importación norteamericana.
La primera estocada se vio en el arranque de la semana cuando un informe financiero reveló que OpenAI no logró alcanzar sus objetivos de ventas ni de usuarios. Y la herida se abrió aún más hoy, cuando Broadcom, una de las empresas de Inteligencia Artificial clásicas, presentó un balance que decepcionó. Y eso detonó duras caídas del 16,7% para Marvell Tech (especializada en chips de conectividad de alta velocidad y centros de datos), del 13% en Micron Tech (memorias para procesadores), del 10,5% para AMD (aceleradores de GPUs de IA), 7,9%en Broadcom, 6% en Nvidia y 5,5% en Meta.
Pero el balance de Broadcom no fue el único elemento que hizo chocar los planetas. Con un dato que nadie esperaba, EE.UU. anunció hoy que creó en mayo 172.000 puestos de trabajo privados, una cifra mucho más alta que la esperada. Y esto se produce en un momento en el que los indicadores de inflación muestran que el IPC norteamericano va viajando peligrosamente del 4 al 5% anual, lo cual planteará altas chances de que en la reunión que hará la Fed en la reunión del 16 y 17 de este mes se decida una suba en su tasa base, algo que no sucede desde el 26 de julio de 2023, hace tres años.
Esta situación se concretó con otro dato inquietante que salió hoy de la Unión Europea también hoy mismo, como producto de la Guerra de Medio Oriente: según los datos preliminares oficiales de Eurostat, la inflación anual de la zona euro subió al 3.2% (contra el 3% anual del dato anterior), cortando la racha de alivio que se venía viendo y marcando su nivel más alto desde septiembre de 2023. Esto confirma que por el gran encarecimiento de la energía y por la incertidumbre de la IA la economía mundial parece dirigirse a un período de estanflación, con horizonte incierto.
Todo esto no afectó únicamente a las Bolsas mundiales, sino que también provocó un temblor en las materias primas. Hubo un desplome en los activos considerados como refugio, con caída del 8,1% para la onza de plata, baja del 6,1% para el bitcoin y descenso del 3,7% para el oro. Y de igual modo hubo bajas consistentes de hasta el 3% para los metales básicos y descenso para los granos tanto en Chicago como en Rosario, donde el trigo anotó una fuerte merma del 3,3%.
Frente a todas estas caídas generalizadas, los inversores mundiales conservadores optaron por huir del riesgo y prefirieron tomar al dólar como refugio de valor, por lo que el billete verde anotó subas contra todas las monedas, especialmente en América latina, donde trepó fuerte en países como Brasil, Chile y México, debilitando además a los papeles de esos países y afectándolos con salida de capitales y subas de riesgo país.
Dentro del mercado argentino también hubo secuelas del temblor global, pero con un daño sensiblemente menor. El dólar blue no se movió y hubo subas leves para los dólares oficiales y financieros. El BCRA pudo comprar dólares, pero perdió reservas, ya que los productores de soja están guardando sus productos en silos bolsa (a modo de cajas de ahorro), a la espera de un mejor momento para vender.
En tanto que los títulos argentinos tuvieron una reacción dispar. Los bonos del Estado operaron con buen volumen y terminaron casi sin cambios, con una imperceptible suba de 8 puntos en el riesgo país, hasta 494 puntos básicos. Aunque la Bolsa de Buenos Aires sí se plegó a la baja, con pérdidas de valor, y con una baja en bloque de hasta el 4% en las ADR argentinas que se transan en NY.
La situación internacional sigue complicando todo. Además de la incertidumbre por lo que pueda pasar en el Medio Oriente, ahora se ve una actividad laboral firme en EE.UU., con inflación en suba, lo cual plantea el riesgo de tener tasas altas durante más tiempo. De hecho, mientras especialistas ya esperan una suba en la tasa base de la Fed para fines de este año o la apertura de 2027, las tasas largas actuales están volviendo a calentarse.
Hoy, las tasas largas de EE.UU. volvieron a subir: se pagó 3,9% anual a 1 año de plazo, 4,3% anual a 5 años, 4,5% anual a 10 años y 5% anual a 30 años. Y con esto, en el exterior el dólar subió 2,1% en Brasil, 1,9% en Chile, 1,1% en México, 0,9% en Suiza, 0,8% contra el euro, 0,7% contra la libra y 0,1% en Japón, pero bajó 0,1% en China.
En el mercado cambiario argentino, en cambio, la situación estuvo más tranquila. Con el dólar oficial a $ 1462,21, el BCRA compró US$ 45 M en el mercado local y, al final del día, el BCRA perdió reservas por US$ 502 M. Con eso de fondo, el dólar oficial subió $ 4,19 hasta $ 1462,21, el dólar blue no se movió y siguió a $ 1435, el dólar senebi subió $ 2,15 hasta $ 1464,26, el dólar mep subió $ 3,89 hasta $ 1461,11 y el contado con liqui subió $ 3,74 hasta $ 1517,22. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue negativa del 2% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 5%.
Así, con el dólar algo más inquieto, hubo un muy leve repunte para las tasas de los plazos fijos: por plata chica se siguió pagando 19,6% anual (15% en bancos grandes y 23,5% en bancos chicos) y por plata grande el rendimiento subió de 24,5 a 24,6% anual. En tanto que, con buen volumen, los bonos argentinos terminaron casi sin cambios y el riesgo país subió 8 unidades hasta 494 puntos básicos, por lo que de momento esta crisis no los está afectando.
En papeles privados, el ojo del huracán estuvo en Manhattan, con un duro rojo en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow bajó 1,4%, el S&P cayó 2,6% y el Nasdaq se hundió 4,2%. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,6% y la Bolsa de México cedió 1,9%.
Mientras tanto, el mercado bursátil local sintió el impacto. Con $ 72.517 M operados en acciones y $ 304.319 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 2,7%. Mientras que las ADR argentinas en NY anotaron una baja en bloque del 2 al 4% para TGS, Bioceres, Supervielle, Pampa E, Cresud, Loma Negra, YPF, Macro, Edenor, BBVA, Galicia y Central Puerto.
El temblor provocado por más inflación en Europa y EE.UU., con alta chance de que la tasa de interés mundial suba más, afectó a todos los commodities. Así, a pesar de la tensión en el estrecho de Ormuz, el petróleo bajó 2,9%. Los metales preciosos entraron en una especie de caída libre. Los metales básicos también estuvieron en descenso. En Chicago todos los granos bajaron, especialmente el maíz. En Rosario también hubo pérdidas para todas las especies, fundamentalmente para el trigo. Y donde se sintió todavía más inquietud fue en el mundo cripto, ya que el bitcoin se hundió 6,1%, rompió el piso US$ 60.000, y hubo caídas de hasta el 12% para el resto de los valores de ese panel.
Si bien la Argentina fue uno de los mercados menos afectados por esta semana tan dura, la situación es desafiante, ya que, si la tasa de interés mundial sigue creciendo, la chance de que el país continúe bajando su nivel de riesgo se achica. Y, con eso, se complicará el acceso a los mercados voluntarios de deuda como para poder rolear el enorme vencimiento que cae en 2027, heredado de la administración de Massa y los Fernández.