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Un mercado que entró en una pausa con parálisis y recelo

El blue bajó fuerte. El CCL casi no se movió, pero el MEP y el Senebi siguieron subiendo.

Luis Varela Luis Varela 26-07-2022
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Después de tres semanas de estampida imparable, el mercado financiero argentino abrió el último lunes de julio con señales cambiantes en el dólar (bajó fuerte el blue y el CCL casi no se movió, pero el MEP y el Senebi siguieron subiendo), al tiempo que los bonos y el riesgo país estuvieron bastante quietos y lo mejor del día estuvo en la Bolsa, que anotó una fuerte recuperación, tanto a nivel local como en los ADR argentinos que cotizan en la Bolsa de Nueva York.

En línea con el clima, con todo en cámara lenta por la neblina, a nivel gubernamental oficial hubo muy poca actividad, con particular mutismo, con casi todos los funcionarios bastante inquietos mirando hacia el norte, específicamente con los ojos en Washington, donde la flamante ministra de Economía, Silvina Batakis, mantuvo reuniones con la titular del FMI Kristalina Georgieva y con David Lipton del Tesoro de EE.UU., al tiempo que está en conversaciones con inversores y bonistas para buscar cambiar el clima negativo que explotó tras la sorpresiva renuncia del exministro Martín Guzmán.

La presentación de Batakis

Muchos de los que recibieron a Batakis ya la conocían por su actuación durante el gobierno bonaerense de Daniel Scioli. Y en general se la considera con experiencia gubernamental práctica más sólida que la del teórico Guzmán, que desde sus claustros universitarios de Columbia bajó a Buenos Aires a buscar magia bajo supervisión del Premio Nobel Joseph Stiglitz, que primero habló de "milagro argentino" y que últimamente está con la boca cerrada y con perfil extremadamente bajo.

A la hora de encontrar una síntesis de lo que opinaron los que estuvieron con Batakis la sensación puede ser resumida con dos palabras bien concretas: parálisis y recelo. Se sabe por su discurso inaugural que la nueva ministra prometió poner en orden las cuentas fiscales, encontrando distinto tipo de resistencias, pero todavía no se vio nada plasmado en la realidad, ni tampoco ningún anuncio concreto en el Boletín Oficial. Al contrario, hubo más contrataciones de personal estatal, que pasó de contratos transitorios a posiciones permanentes.

Tanto Georgieva como Lipton, y mucho más los inversores, saben perfectamente que Batakis es una técnica en condiciones como para realizar la tarea, pero también entienden que no depende en absoluto de ella obtener resultados, ya que el la coalición de Gobierno hay posiciones de política económicas muy diferentes, casi divergentes, sobre todo con la vicepresidenta Kirchner contrariando muchos de los anuncios que realizó Batakis, y que puede convertirse como pasó con Guzmán en una piedra en el zapato para los últimos dieciséis meses que le quedan a este Gobierno.

La tozuda posición de Cristina Kirchner tiene con los pelos de punta sobre todo a los gobernadores, ya que al no ratificar las medidas de orden fiscal que planteó Batakis de entrada hay mucha desconfianza con seguir apoyando a Argentina. 

  • Desde el FMI la diferencia en cuanto a la ayuda económica no es tanta, ya que su envío de Derechos Especiales de Giros (DEG) son prácticamente asientos contables de dólares que entran y salen, con poco sobrante para llenar las reservas del BCRA.

Pero el foco del recelo está en todos los organismos que rodean al Fondo, entre ellos el BID, el Banco Mundial, el Club de París y otros. Todas estas entidades están pendientes de que Batakis ratifique con Georgieva y sobre todo con Ilan Goldfajn el brasileño israelí designado por el FMI para levantarle o bajarle el pulgar a las revisiones trimestrales que debe cumplir Argentina. 

Batakis fue ayer a decirle a Georgieva que no va a poder cumplir en septiembre, que por eso solicitará un perdón (waiver) pero que se pondrá en línea para diciembre, aunque necesita algunas flexibilizaciones sobre los números macro del programa.

Desde todo el espinel de analistas se estima que el FMI seguirá haciendo vista gorda, ya que su participación de capital no influirá en absoluto para decidir la evolución de la crisis argentina. Pero ayer hubo un anuncio que fue una bomba de estruendo: Mauricio Claver-Carone, presidente de Banco Interamericano de Desarrollo, anunció que no puede aprobar nuevo financiamiento para la Argentina, por problemas de transparencia, y dudas sobre el cumplimiento con el FMI y hasta incluyó la cuestión del avión iraní. 

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Durísima carta de Claver-Carone en el WSJ

La medida desinfló el ánimo de los gobernadores, ya que el BID ofrece habitualmente créditos importantes a las provincias para hacer todo tipo de obra pública, y las provincias pueden quedarse sin ese dinero para enfrentar el último año preelectoral.

El dólar en Argentina

Con todo eso, y con los compromisos de fin de mes, con la gente con necesidades de cargar sus cuentas con pesos para que en el momento de pagar todo tipo de vencimientos, ayer el dólar blue estuvo muy ofrecido a nivel minorista, tanto que el dólar blue se desplomó $16 hasta $322

El contado con liquidación (trabado por la medida poniéndole un cepo a los Cedear para los participantes de comercio exterior) también estuvo débil: bajó 48 centavos hasta $325,99. Pero el dólar MEP y el dólar Senebi siguieron en alza, en clara señal de que la desconfianza de los inversores se mantiene viva: en un día en el que el BCRA sumó US$ 45 millones a las reservas, el dólar Senebi subió $4,47 hasta $332,47 y el dólar MEP subió $4,22 hasta $319,72 pesos. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 134% y la del CCL con el mayorista fue del 150%.

Esta posición un tanto ambigua entre el peso y el dólar no ocurrió entre el peso y otras monedas. Mañana la Fed decidirá a qué nivel llevará su tasa testigo, hasta ayer todos estaban convencidos de que la subiría en 75 puntos básicos.  A pesar de eso, ayer el dólar estuvo débil en el mundo: subió 0,4% en Japón pero bajó 0,1% contra el euro, 0,3% contra el mexicano, 0,4% contra la libra, 1,6% contra el chileno y 2,4% contra el real. Y ante esas variantes, si se miden otras monedas contra el peso argentino se comprobó quela libra subió $1,26 hasta $157,18, el euro subió 84 centavos hasta $133,34 y el real subió 69 centavos hasta $24,29.

El dato se conocerá el miércoles a las 15 de boca de Jerome Powell. Y lo que está moviendo sus agujas es la resistencia a la baja de algunos valores internacionales. Ayer hubo una nueva suba del 1,8% para el petróleo, los metales básicos estuvieron mixtos y los granos subieron de manera muy firme en Chicago, aunque estuvieron débiles en Rosario. Y se nota cierto temor a la tasa de EE.UU. ya que los metales preciosos estuvieron otra vez en descenso y hubo una importante caída del 3% al 7% en las criptomonedas.

Festejó la Bolsa porteña

Con eso como marco, la Bolsa de Nueva York evolucionó sin dirección definida. El Dow y el S&P subieron apenas, pero el Nasdaq volvió a retroceder. Mientras que San Pablo, con un Bolsonaro encendido en plena campaña, subió 1,4% y la Bolsa de México cedió 0,1%. 

En Buenos Aires, con todos los ojos sobre Batakis, la Bolsa porteña festejó y de manera muy consistente: con $2.392 millones operados en acciones y $5.970 millones en Cedear, hubo un salto de casi 5% en el índice S&P Merval. 

Y los ADR argentinos que cotizan en Nueva York tuvieron una suba en bloque de hasta el 7,5%, con YPF, Cresud, Central Puerto, Macro, Francés y Galicia como los papeles más beneficiados. 

Por supuesto, todo sigue como atado con alfileres, ya que ahora aparecerán los comunicados siempre amables del Fondo tras cada reunión protocolar como la que se dio ayer, y la verdad cierta se conocerá luego, una vez que los inversores reunidos con la ministra se convenzan de que Cristina la apoya decididamente, y para eso necesitan que la vicepresidenta haga un discurso público. Y todos saben que Alberto acaba de embestir contra el campo y también se sabe que el sábado habrá una marcha de piqueteros K hacia la exposición Rural en Palermo, para presionar por la liquidación de la cosecha.

La búsqueda del Tesoro

Eso no será todo. En lo que parece algo que ya está bastante abrochado, este miércoles el Tesoro saldrá a buscar $ 310.000 millones en una nueva licitación de Lelites, Ledes, Lecer y bonos dollar linked para pagar vencimientos de bonos en pesos. Se sabe de la renuencia de los inversores privados, pero hay muchos pesos reciente emitidos por el Banco Central en organismos públicos y allí habrá suficiente combustible para permitir el roleo, por lo menos este mes. 

Los $600.000 millones de agosto serán más complejos y ni que hablar el $1 billón de vencimientos que hay en setiembre.

AdCap: “No descartamos canjes sucesivos para aliviar el vencimiento de $930.000 millones del T2X2 el 20 de septiembre”

Este miércoles se ofrecerá a Fondos Comunes de Inversión una letra de liquidez del tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 16 de agosto de 2022 (nueva). Al mismo tiempo se ofrecerá a creadores de mercado tres letras: una letra del Tesoro nacional en pesos a descuento con vencimiento 31 de octubre de 2022 (s31o2 - reapertura); una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento vencimiento 20 de enero de 2023 (x20e3 - reapertura) y una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento vencimiento 19 de mayo de 2023 (x19y3 - reapertura). Y para inversores en general se ofrecerá un bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense vencimiento 31 de julio de 2023 (t2v3 - reapertura).

¿Qué sensación se tiene frente a este complicado momento? El financista Javier Timerman hizo una buena síntesis de lo que se necesita: "El mercado ve que hay una oportunidad, que depende de la política y de las decisiones políticas que tomen Alberto y Cristina. A Batakis muchos inversores la conocen bien de cuando era ministra de Economía de Scioli en la provincia de Buenos Aires. Es una funcionaria responsable, pero le toca este puesto en un momento muy complicado. Hoy la brecha está en el 150%, eso no puede durar. Tiene que acortar esa diferencia de alguna manera, o suben el oficial o bajan los libres, no pueden seguir con esa distancia. Y para lograrlo no hay trucos: hay que generar confianza para que aumente la oferta de dólares y que eso acomode todo, y aunque no quieran necesitan subir la tasa, aunque eso genere enfriamiento y menos empleo".

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