En medio de grietas cruzadas y de exabruptos bien típicos de campaña, cuando todavía falta una eternidad de 45 días (30 ruedas de negocios) para la elección del 26 de octubre, el mercado argentino volvió a mostrar este jueves signos de recalentamiento, con presiones que van subiendo de temperatura, al punto de empezar a correr rumores en los que se desliza el intento de pretender iniciar un movimiento para sacar a Javier Milei del poder.
Esto se acrecentó a lo largo de las últimas horas, después de que el Presidente de la Nación volvió a ratificar los vetos a las decisiones del Congreso por los ATN, el financiamiento universitario y los fondos para el Garrahan, en un claro intento del Parlamento opositor (con más de dos tercios por ahora) para romperle el equilibrio fiscal al Gobierno, obligarlo a volver a emitir, o a tener que tomar decisiones que le hagan perder votos, ya que los índices de inflación no le están quitando sustento a la Casa Rosada.
En ese marco, hay expresiones desconcertantes, como por ejemplo la reunión que tuvo Cristina Fernández con Juan Manuel Urtubey (un representante del peronismo de derecha), como forma de restarle solidez al triunfo electoral obtenido por Axel Kicillof el domingo en la provincia de Buenos Aires. Y, al mismo tiempo, en el peronismo en general vuelve a reinar la vieja estrategia de "cuanto peor mejor", con la idea de que Milei consiga poco respaldo en octubre, para que no obtenga el tercio que necesita en el Congreso para gobernar vía decreto en la segunda parte de su mandato.
Y, si se quiere, lo que más impresionó fue lo que expresó el gobernador de Tucumán Osvaldo Jaldo, hasta hace muy poco aliado de la Casa Rosada. Inmediatamente después de que un representante tucumano firmara un convenio con Luis Caputo un convenio para cancelar deudas recíprocas, Jaldo (en un acto bien de campaña) gritó "que venga Milei a Tucumán, le vamos a cortar la peluca al león, lo vamos a dejar pelado". Y en las líneas del PJ se hablaba de la gran necesidad de que el cordobés Juan Schiaretti entre al Congreso como diputado el 10 de diciembre, para estar en condiciones de estar en línea de sucesión en caso de que prospere un juicio político a Milei después de que se vote en octubre.
Los dólares para arriba
Todo eso generó una rueda caliente, en la que todos los dólares volvieron a subir, acercándose al techo de la banda, insinuándose además que el tope cambiario ya es pura decoración, poniendo en duda de que el BCRA empiece a vender reservas si el dólar se escapa y llega a los $1.470, que es el nivel en el que empezaría a vender divisas Reconquista 266. Con ese movimiento, hubo menos liquidaciones del campo y el BCRA perdió reservas por otros US$ 34 millones (en los últimos 40 días ya perdió US$ 2.661 millones).
Cotizaciones Todos los dólares operaron en alza
Sin embargo, los títulos argentinos tuvieron dos direcciones. Los bonos, que están cotizando con precios contado basura y con tasas hipotéticas a vencimiento que ya están en el 20% anual (8 puntos por encima de lo que se registraba hace ocho meses) se encontraron con inversores de riesgo, por lo que mostraron mejoras en sus precios y un leve descenso en el riesgo país. Mientras que las acciones, tanto en la Bolsa local, como en los ADR argentinos que cotizan en Nueva York siguen colocadas en un tobogán interminable.
Más tensión global
Esta frenética y volátil situación argentina (con medios internacionales que se preguntan por la gobernabilidad que tendrá el país si Milei pierde la elección de octubre), coincidió con toda la tensión geopolítica que ya preocupa entre Rusia y Europa y en Medio Oriente. Pero llegó además un dato que impactó: salió el dato de inflación en EE.UU., y por los aranceles de Donald Trump tuvo 0,4% de suba de precios en agosto y del 2,9% en los últimos doce meses, es decir la mayor suba desde enero último.
Estos precios más recalentados en EE.UU. hacen crecer la expectativa de que el próximo miércoles la Fed anuncie la primera baja de su tasa base del año, achicándola del 4,5% al 4,25% anual (con chance de bajarla otros dos escalones de 25 puntos básicos cada uno), hasta 3,75% anual a fin de año. Y, como la economía de EE.UU. se está desacelerando, con inflación al alza, podría quedar en una encerrona, por lo que la baja de tasa de la Fed puede ser pan para hoy en Wall Street, pero hambre para mañana.
De hecho, eso provocó una inmediata baja en las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,5% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. O sea, la T10 es la más baja de este año y con eso, en el exterior el dólar no cambió en China, pero luego bajó contra todo lo demás: perdió 0,2% en Japón, 0,3% contra el euro, el real y la libra, 0,4% contra el franco suizo, 0,6% contra el mexicano y 1,1% en Chile.
Y mientras el dólar baja en el mundo, en Argentina está en plena efervescencia. Con el dólar oficial a $1.445,43, el BCRA no intervino en el mercado de cambios y al final del día la autoridad monetaria perdió reservas. Y todos los dólares se acercaron al techo de la banda: el dólar oficial subió $11,64 hasta $1.445,43, el blue saltó $25 hasta $1.410, el Senebi subió $9,03 hasta $1.449,53, el MEP subió $8,93 hasta $1.438 y el contado con liquidación subió $4,02 hasta $1.440,08. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue 3% negativa y la del CCL con el mayorista fue de 0,5%.
Mejora en títulos públicos
En títulos públicos, entre tanto, con el manejo de los encajes y con la licitación exitosa del miércoles, con pocos negocios y ultra diversificados, los bonos argentinos subieron 0,6%, por lo que el riesgo país bajó 46 unidades hasta 1.024 puntos básicos, pero el panorama no fue para nada positivo para las acciones argentinas.
En papeles privados, tras la baja de tasas en EE.UU., hubo cierre en verde en la Bolsa de Nueva York, con suba del 1,4% para el Dow, alza del 0,8% para el S&P y mejora del 0,7% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,6% y la de México mejoró 1,8%. Pero los papeles argentinos tuvieron otra reacción: con $80.715 millones operados en acciones y $109.220 millones en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,2%, con una cotización en dólares que no se veía desde abril de 2024. Y los ADR argentinos sufrieron una baja en bloque del 1% al 6% para Supervielle, Edenor, TGS, Macro, IRSA, Telecom, Galicia, Loma Negra, BBVA, Cresud, YPF y Bioceres.
Valores mixtos en commodities
En materias primas, por último, con más oferta en algunos países de la Opep, hubo una caída del 2,4% para el petróleo (algo que preocupa cada vez más en Vaca Muerta), Los metales preciosos actuaron mixtos, con la onza de plata volando, pero con el oro frenado. Siguieron avanzando los metales básicos. Este jueves Hubo mejoras para todos los granos en Chicago. En Rosario subieron el girasol, el trigo y la soja, pero bajó el maíz. Y, finalmente, hubo una nueva suba del 0,9% para el Bitcoin, con avances de hasta el 2% en el resto de las criptomonedas.

