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Otro día de calma, con caída vertical para el riesgo país

Con viento a favor desde los mercados internacionales, la plaza financiera argentina cierra la primera semana de julio muchísimo más tranquila que la tensión del último viernes de junio.

Los dólares libres tuvieron subas y bajas, buscando un equilibrio. El BCRA pudo sumar reservas.
Los dólares libres tuvieron subas y bajas, buscando un equilibrio. El BCRA pudo sumar reservas.
Luis Varela 05 julio de 2024

En otra prueba de que Argentina es un país con "alto beta" (volatilidad hacia arriba o hacia abajo mayor al registrado por el resto de los mercados), así como el último viernes de junio los inversores habían terminado con una mueca, tratando de digerir la conferencia de Caputo y Bausili pasando los pases del BCRA a una Letra del Tesoro, el primer lunes de julio fue una jornada con claro viento a favor, mientras Milei nombraba a Sturzenegger como ministro, diciendo "qué lujo me doy", antes de que se escuchara un estruendoso "sí juro", del hombre que marcó un antes y un después en lo que fue la presidencia de Mauricio Macri.

El ventilador con viento a favor provino de EE.UU., donde se anunció que en junio se crearon 206.000 puestos de trabajo no agrícolas, una cifra más baja que el mes anterior pero superior a lo estimado. Y lo determinante fue que con eso el desempleo norteamericano tocó su mayor nivel en casi tres años: aumentó al 4,1% por primera vez desde noviembre de 2021. Inmediatamente se concretó una baja consistente en las tasas largas norteamericanas: se pagó 5% anual a 1 año de plazo, 4,2% anual a 5 años, 4,2%% anual a 10 años y 4,5% anual a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 0,2% en Chile y 0,1% en China y no cambió en México, pero bajó 0,3% contra el euro y el yen y cedió 0,4% en Brasil y contra la libra.

Detrás de esta movida los analistas empezaron a estimar que hay altas chances de que la baja de la tasa base de la Fed no esté tan lejos, con la posibilidad de que el súper dólar global tenga algunos magullones en los próximos tiempos. Y detrás de eso hubo alteraciones en las materias primas. El petróleo tuvo una baja del 1,2%, pero los metales básicos y los granos estuvieron todos hacia arriba. Y en las consideradas posiciones refugio clásicas hubo un quiebre, con firme suba para los mestales preciosos, esencialmente para la onza de plata (que voló a su mayor valor en 12 años) y con un hundimiento en las criptomonedas, con otra baja del 2,7% para el Bitcoin en un momento de pánico entre los criptoadictos.

La debilidad de dólar global y la mejora de los metales y de los granos le dieron aire a los mercados emergentes, ya que se movió hacia arriba el eje cero del riesgo norteamericano, permitiendo que todos los niveles de riesgo de los afectados mercados sudamericanos respiraran, y Argentina, con alto beta, fue el que más a la suba evolucionó: los bonos locales volvieron a repetir otra jornada con valores sostenidos y, casi como por arte de magia, luego de sufrir una suba de 1.148 a 1.596 puntos básicos entre el 22 de abril y el 6 de junio, ahora el riesgo país argentino acaba de bajar otras 117 unidades, hasta 1.406 puntos.

Este respiro en un indicador clave que nos podrá llevar hacia fin de año o principios del año que viene a la vuelta al crédito voluntario internacional, provocó otro día con los dólares libres buscando un equilibrio. A lo largo de la jornada, con el dólar exportador a $ 1044,35, el BCRA tuvo que vender US$ 6 millones en el mercado, pero al final del día (por la mejora del oro) el BCRA sumó reservas por US$ 127 millones. Y detrás de eso los billetes entraron en sintonía fina: el dólar blue subió $15 hasta $1.420, el Senebi subió $2,81 hasta $1.424,24, el MEP subió 56 centavos hasta $1.396,57  y el contado con liquidación bajó $13,11 hasta $1.397,73. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 49% y la del CCL con el mayorista fue del 52%.

Con un gran apuro, la maniobra que realizaron inversores especializados a lo largo del día fue tomar posiciones para meterse en sus bolsillos parte de los US$ 2.500 millones que pagará el Gobierno el martes 9 de julio por los cupones y las primeras amortizaciones de los bonos que emitió el ex ministro Martín Guzmán en agosto de 2020. El grueso de los papeles que están en juego está en manos privadas, pero hábilmente el ministro Caputo busca que la parte de dólares que se pagarán a papeles que están en el estado vuelvan inmediatamente al Tesoro, a cambio de nuevos títulos. Y como los bancos de inversión están convencidos de que los privados también están inclinados a reinvertir, en vez de dejarlos comprar bonos en el mercado secundario, la Secretaría de Finanzas lanzará el miércoles una nueva licitación para colocar más Lecaps (letras a tasa de interés) o bonos dollar linked (es decir ajustados por dólar oficial).

Puntualmente, se ofrecerán:

  • Una Letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 16 de agosto de 2024 (s16g4 - reapertura).
  • Una Letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 13 de septiembre de 2024 (s13s4 - reapertura).
  • Una Letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 14 de octubre de 2024 (s14o4 - reapertura).
  • Una Letra del Tesoro nacional capitalizable en pesos con vencimiento 17 de enero de 2025 (s17e5 - nueva).

Y además de eso habrá:

  • Un Bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 15 de diciembre de 2025 (tzvd5 - reapertura).
  • Un Bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de junio de 2026 (tzv26 - reapertura).
  • Un Bono del Tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de junio de 2027 (tzv27 - nuevo).

Al mismo tiempo, en la órbita del Banco Central se confirmó que se está trabajando aceleradamente para realizar en un solo día el traspaso de los pases que tiene la autoridad monetaria por la Letras de Regulación Monetaria que quedará a cargo del Tesoro, cuyos intereses no se seguirán pagando con emisión como pasa hasta ahora con los pases, sino con superávit fiscal, tal como viene logrando el equipo económico desde principios de año. Y, con esta movida, al titular del BCRA Bausili le quedarán las manos libres para subir la tasa de política monetaria como una herramienta para apagar el tsunami de demanda que se produjo sobre el dólar desde que la tasa de los plazos fijos se desplomó hasta el 2,3% mensual. De hecho, ya hay entidades que han comenzado a pagar 2,8% por los plazos fijos tradicionales, un premio que está todavía lejos de mantener el poder de compra, ya que la consultora de Miguel Kiguel, Econviews, acaba de estimar que la inflación de la primera semana de julio está en el 1,6%.

Más allá de todos estos movimientos, con la expectativa de que la Fed baje su tasa del 5,5% a 5,25% anual en los próximos meses, y en el medio EE.UU. debe definir si Biden será o no candidato por los demócratas, algo que no es poca cosa, y los mercados deberán adaptarse al nuevo gobierno inglés y a lo que ocurra tras la elección de Francia este domingo.

Pero con todas estas estridencias los toros de Wall Street le siguen temiendo más a las tasas de Jerome Powell que a un aterrizaje de la economía norteamericana. Por eso, a pesar de la suba de la tasa de desocupación, la Bolsa de Nueva York volvió a marcar un nuevo aumento, con suba del 0,2% para el Dow, avance del 0,5% para el S&P y suba del 0,9% para el Nasdaq. Al tiempo que hubo suba del 0,1% en la Bolsa de San Pablo y baja del 0,6% en la de México.

Y expectante por la "hojarasca" que quemará el vital Sturzenegger rápidamente, los papeles privados argentinos continuaron con otro día de repunte. Con $20.344 millones operados en acciones y $39.696 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1%. En tanto que los ADR argentinos que se transan en Nueva York estuvieron mixtos, con subas del 1% al 4,2% para Mercado Libre, Despegar, Central Puerto, Bioceres y Pampa E; y con bajas del 1% al 2,6% para Macro, Supervielle, Telecom y TGS.

Sin dudas se vienen días intensos. En los últimos 30 días el stock de plazos fijos que hay en los bancos subió en $ 550.000 millones y el stock de depósitos en dólares aumentó en US$ 230 millones. Hay operadores con coraje que piensan que se viene otro trecho con carry trade, es decir con buenos negocios para invertir pesos a tasa o en fondos de inversión específicos. La mejora en el precio de los granos posibilita la idea de que se elimine el dólar blend, para que el BCRA pueda juntar más reservas, algo que le pide insistentemente el FMI. La situación no es sencilla: la economía sigue hundida, ya que la industria cayó 14,8% en mayo y la construcción se desplomó 32,6%. La Bolsa de Cereales de Rosario destacó con por la crisis económica Argentina tiene el menor consumo vacuno en 110 años. Y se vienen al menos 10 días con frio polar, no solo en la Patagonia, sino también para el centro y norte del país, lo cual puede causar problemas para los cultivos en marcha.

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