En el primer día lleno, sin ningún tipo de feriados y con los dólares ya en las cuentas de los bonistas que cobraron los cupones y la deuda de capital de los Bonares y Globales reestructurados, el mercado argentino tuvo un comportamiento claramente negativo, con un contexto internacional que también se muestra con cierta pesadez.
El pago de la deuda aplicado el 9 de enero dejó al Banco Central con reservas muy negativas (se calcula que alrededor de US$ 8.000 M abajo) y si bien este lunes el BCRA pudo comprar en el mercado US$ 174 M, al final del día la autoridad monetaria terminó perdiendo reservas por otros US$ 205 M. Con eso, los inversores menos experimentados se empiezan a inquietar, porque no aparece el guiño del FMI para entregar dinero fresco, y si la tasa de interés en pesos no seduce, sobre todo en la licitación de este miércoles, hay chance de que más dinero depositado en plazos fijos elija volver a buscar refugio en el dólar.
Y de hecho eso fue lo que pasó, ya que el dólar blue anotó un fuerte incremento del 2%, con los dólares financieros mixtos, más tranquilos.
Pero hubo una ola de desconfianza sobre el sostén de los precios de los títulos argentinos, tanto públicos como privados, que subieron hasta las nubes últimamente. Por eso, hubo un paso atrás para los bonos, con leve suba del riesgo país, y una contundente baja en la Bolsa de Buenos Aires, con una caída aún más fuerte en los ADR argentinas que cotizan en NY.
Todo este movimiento viene con muchos condimentos, y con desafíos inmediatos. Hay expectativa por el IPC de diciembre que difundirá el Indec este martes a las 16. Y, sobre todo, los inversores más sofisticados están haciendo las cuentas porque este miércoles hay una nueva licitación de deuda en pesos, y dependiendo del IPC del Indec se resolverá si ofrecer dinero, o quedarse afuera. Y el tema no es menor, ya que en los últimos llamados las ofertas no llegaron a cubrir los vencimientos, porque las tasas de interés no seducen.
Además, agregó todavía más inquietud porque el Gobierno, de modo totalmente unilateral, oficializó el llamado a sesiones extraordinarias en el Congreso para el 20 de enero. Y lo peor del caso es que entre las propuestas enviadas por Milei a los legisladores, además de ficha limpia y ley antimafias, que son claramente apoyadas socialmente, el Presidente insistió con enviar su propuesta para que el controvertido juez Lijo vaya a la Corte, en un virtual acuerdo con el kirchnerismo. Y, a contramano de lo que los legisladores pedían, no se envió el proyecto de Presupuesto 2025, por lo que el Ejecutivo seguirá manejándose con los números de 2023, lo cual le dará gran margen para utilizar dinero discrecional en el año electoral.
Esto ocurre a días de las negociaciones que iniciarán Javier Milei y el ministro Luis Caputo en EE.UU. para conseguir más fondos para el BCRA, así como se logró el REPO por U$S 1000 M con un Bopreal a 2 años y 4 meses.
En ese marco, mientras Milei estará en la asunción de Trump, Caputo irá a la reunión de Davos, y antes de eso, la titular del FMI, Kristalina Georgieva, volvió a elogiar efusivamente a la Argentina, diciendo que es "uno de los casos más impresionantes de la historia reciente", pero de dólares frescos del Fondo sigue sin aparecer ni una noticia.
A todo esto, el mundo también tiene lo suyo. Este lunes se produjo un gran impacto mundial en los commodities, por la suba de las tasas de EE.UU. (por un mercado laboral recalentado), por la inminente llegada de Trump al poder y por nuevas sanciones de EE.UU. al petróleo ruso, algo que terminó llevando al barril a su precio más alto desde fines de agosto, algo que terminó descolocando a todos los mercados.
La llegada de Trump, con su amenaza de aranceles, plantea para los analistas que EE.UU. puede llegar a tener nuevamente más inflación y con eso sigue empinándose la curva de las tasas largas de EE.UU., tanto que hoy se pagó 4,2% anual a 1 año de plazo, 4,5% anual a 5 años, 4,8% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 0,3% contra la libra, el euro y el franco suizo, subió 0,1% en México, no cambió en Japón y bajó 0,1% en China, en Brasil y retrocedió 0,5% en Chile.
A nivel local, con el dólar exportador a $ 1092,47, el BCRA compró US$ 174 M en el mercado, pero al final del día el BCRA perdió reservas por U$S 205 M.
Saltó el dólar en Argentina
Y como los inversores saben que la autoridad monetaria está quebrada y sin espaldas para sostener el tipo de cambio, el dólar blue saltó 2% hasta $1250, el dólar MEP se mantuvo en $1163,38 y el contado con liquidación subió 0,5% hasta $1192,60. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 17% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 15%.
Frente a eso, se sabe que el Gobierno tiene los dólares suficientes como para pagar los vencimientos de deuda extranjera este año, pero los vencimientos de 2026 y 2027 son multimillonarios, y para afrontarlos no quedará otra alternativa que volver a los mercados voluntarios internacionales.
Con eso, luego de una suba vertical, algunos inversores decidieron seguir tomando ganancias tras el cobro de lo que se pagó el 9 de enero. Así, con menos negocios, los bonos argentinos retrocedieron otro 0,6% y el riesgo país subió 9 unidades hasta 589 puntos básicos.
En papeles privados, también hay inquietud en los mercados externos. Hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York: el Dow subió 0,9%, el S&P subió 0,2% y el Nasdaq retrocedió 0,4%. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo subió 0,2% y la Bolsa de México subió 0,5%.
Golpecito para el Merval
Pero dónde más impacto hubo fue en el mercado bursátil local, ya que -con alto volumen operado- la Bolsa de Buenos Aires cayó 5,3% y los ADR argentinas en NY anotaron una baja en bloque del 2% al 7% para Francés, Edenor, Loma Negra, Telecom, Macro, TGS, Galicia, Supervielle, Pampa E, Cresud, YPF e IRSA.
Hay mucha inquietud entre los inversores después de que tres firmas vinculadas al agro entraran en default con pagarés, y se teme que eso se repita y que surjan problemas en la cadena de pagos, con un sector agropecuario que está al límite, con los peores precios de los últimos tiempos, y con una presión impositiva que nunca empieza a bajar.
Pero más allá de todas estas complicaciones, hubo mucho ruido global por un salto de casi 3% para el petróleo. Los metales preciosos estuvieron firmes. Los metales básicos anotaron una fuerte suba.
Desde Chicago y Rosario hubo buenas noticias porque los granos mejoraron, con buenas subas en trigo y soja en EE.UU. y buen avance para el maíz en el puerto santafesino. Y lo que sigue generando muecas en los criptoadictos es el desplome de los valores de ese panel: el bitcoin cedió otro 2,5% y otras criptomonedas anotaron caídas de hasta el 8%.
¿Es razonable este clima bajista? Si el IPC que anuncia el Indec este martes es bajo, el mismísimo presidente Milei adelantó que reducirá la devaluación mensual -crawling peg- al 1% desde el 2% actual. Y una consultora que no puede ser tildada de oficialista, como EcoGo, proyecta una inflación en 2% para enero, ante una baja estacionalidad y subas en regulados contenidas por debajo de la inflación, por lo que el programa de Caputo y Santiago Bausili tiene grandes chances de continuar.
El tema, sin dudas, estará el miércoles en la nueva licitación de deuda en pesos, con un gran vencimiento. Eso pone nervioso al mercado, ya que en los últimos llamados las ofertas no alcanzaron a cubrir los vencimientos. La tasa de interés que se está pagando es claramente negativa (2,2% mensual, contra 2,8% de inflación estimado para diciembre por las consultoras). Por lo que los pesos encepados pueden llegar a buscar una alternativa diferente a las Lecaps que vienen proponiendo la secretaría de Finanzas.