Momento complejo en Argentina: dólar que viene, dólar que se va
En otro día determinado por el ritmo de la Guerra en Irán y la presión sobre el embudo del Estrecho de Ormuz, esta vez el petróleo anotó un descenso consistente, lo cual provocó un generalizado rebote en casi todas las Bolsas del mundo, pero la Bolsa de Buenos Aires siguió a contramano, con más bajas, colocándose en el sótano del rendimiento en lo que va de este año.
El descenso del barril de crudo, que en el inicio de la guerra tocó los US$ 108 (desde los US$ 55 que había en febrero), se achicó hoy hasta apenas US$ 93 en una zona bastante menos tensa, por avances de Donald Trump en el acuerdo con otras naciones para controlar el Estrecho de Ormuz, pero también porque Irán empieza a hacer acuerdos con algunos países (como India y China) para que los barcos petroleros pasen por Ormuz sin tocar minas, pero con estricta cotización en monedas no dólar.
Israel ahora enfrenta el proyectil balístico iraní llamado Sejil, que puede llegar de Irán a Israel en apenas siete minutos, lo cual le dificulta el trabajo a la cúpula de hierro que tiene Israel para defenderse de los bombardeos. Pero para EE.UU. el proyecto principal de su participación en esta guerra queda frustrado, ya que al negociarse el petróleo iraní en otras monedas, Trump pierde su objetivo de generar petrodólares, como hizo con Venezuela.
Simplemente, si la negociación mundial de crudo se concreta en dólares, EE.UU. puede seguir manteniendo el poder hegemónico de su moneda, emitir billetes sin parar, y endeudarse con el mundo sin pagar ni un centavo de renta para todos los que compran dólares y los meten en cajas de seguridad o debajo del colchón. Este avance de Irán, de negociar su petróleo en monedas no dólar determinó que en el exterior el billete verde retomara la tendencia bajista que tenía hasta febrero, abandonando la suba vertical que anotó desde que comenzó el ataque a Teherán.
En tanto, mientras el dólar mundial estuvo para abajo, en la Argentina el mercado cambiario sigue completamente dormido, ya que hay liquidaciones del agro, más exportaciones de petróleo y minería. Y, además, mucha gente que no llega a fin de mes se ve obligada a vender el canuto para poder ir pagando compromisos. Por todo eso, la pax cambiaria se extiende.
Esto se dio, además, con otro día en el que el BCRA sigue comprando dólares en el mercado local (adquirió US$ 50 M), pero al estar el país fuera del crédito internacional, cada vencimiento que llega tiene que ser pagado por reservas. Hoy se realizaron pagos a organismos (BID y BIRF), y además hubo una nueva baja del oro, por lo que las reservas brutas de la autoridad monetaria se achicaron en nada menos que US$ 871 M. Literalmente, cada dólar que llega, cada dólar que se va.
Con ese marco, sin que haya perspectivas de que Argentina pueda accedera al crédito internacional por la aversión al riesgo que reina en medio de esta guerra, los bonos argentinos lograron sostenerse, con una suba consistente, pero el riesgo país, que JP Morgan entrega con un día de retraso, anotó una suba de 18 unidades, hasta 602 puntos básicos, alejándonos cada vez más de los niveles de riesgo de todos los países vecinos de la región.
Y la peor parte se la llevaron las acciones. Como cayó el petróleo, hubo tranquilidad y rebote interesante en Wall Street, pero la Bolsa porteña profundizó su caída y las ADR argentinas que cotizan en NY anotaron mayoría de bajas, con un pico de derrumbe del 16% para Bioceres, una empresa que está tecleando.
La Bolsa porteña profundizó su caída y las ADR argentinas que cotizan en NY anotaron mayoría de bajas, con un pico de derrumbe del 16% para Bioceres
Más allá de esta baja del petróleo, como el combustible en EE.UU. sigue alto (igual en Argentina cuesta 30% más que en las estaciones de servicio norteamericanas), hay inquietud por la inflación estadounidense. Por lo que no se esperan buenas noticias en la reunión que hará la Fed esta semana. Sin embargo, volvieron a bajar las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,8% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años.
Toda esta situación, con esta derrota de Trump en el objetivo de mantener al dólar como gran moneda de intercambio total, en el exterior el billete verde bajó hoy contra todo: perdió 1,7% en Brasil, 1,6% en México, 0,8% contra el euro y la libra, 0,7% en Chile, 0,5% en Suiza y 0,4% en Japón, pero no cambió en China.
En el mercado cambiario argentino, mientras tanto, el blue repuntó, pero los dólares oficiales y los dólares financieros siguen débiles. Con el dólar oficial a $1417,58, el BCRA compró US$ 50 M en el mercado local, pero al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 871 M. Y, con esto, el dólar oficial subió $1,73 hasta $1417,58, el blue subió $10 hasta $1425, el Senebi bajó $2,62 hasta $1425,82, el MEP bajó $2,16 hasta $1420,56 y el contado con liqui bajó 76 centavos hasta $1471,46. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 0,5% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 5%.
En el sector bancario hubo malas noticias para los endeudados. Con un nivel de morosidad que ya supera el 10%, los bancos empezaron a enviarles notificaciones a los endeudados, indicándoles que su posición pasa a legales. Con este marco, sigue firme la tasa de los plazos fijos: por plata chica siguió a 26,4% (21% en bancos grandes y 32% en bancos chicos) y por plata grande subió de 35,8 a 35,9% anual.
En títulos públicos hay una partición, ya que están débiles los títulos dolarizados y están de moda los papeles en pesos que ajustan por CER, por la alta inflación de febrero y porque marzo también viene con precios hacia arriba. Con esto, con buen volumen, los bonos argentinos subieron 0,4%, pero el riesgo país (con un día de retraso) subió 18 unidades, hasta 602 puntos básicos.
En los mercados externos esta distensión con el petróleo trajo tranquilidad. Hubo una rueda en verde en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow subió 0,8%, el S&P mejoró 1% y el Nasdaq creció 1,2%. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo subió 1,2% y la Bolsa de México bajó 0,7%.
Pero, otra vez, el mercado bursátil local volvió a ser el peor de todos. La entrada de muy malos balances, el bajo nivel de actividad y la ola de despidos invitan a los inversores a desensillar de los papeles privados. Así, con $74.685 millones operados en acciones y $201.483 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,1%. En tanto que las ADR argentinas en NY mostraron suba del 1 al 4% para Mercado Libre e IRSA, con baja del 1 al 16% para Bioceres, Cresud, YPF, Edenor, BBVA, Central Puerto, Telecom, Loma Negra, Pampa E y TGS.
Finalmente, en commodities, no hubo buenas noticias para la Argentina, ya que los dos productos que más exporta fueron claramente para abajo. El petróleo cayó 4,9%. Los metales preciosos y básicos estuvieron mixtos. En Chicago, por la postergación de la reunión entre Trump y Xi, hubo un muy mal día para los granos con la soja hundiéndose y con bajas fuertes para el maís y el trigo. En Rosario, en cambio, la soja y el trigo fueron para arriba, con baja para el maíz. Y otro de los sectores beneficiados por el momento fue el panel cripto: hubo una suba del 4% para el Bitcoin, con alzas aún mayores para el resto de las criptomonedas, sobre todo para el Ethereum que venía muy de capa caída.
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