Panorama

Los títulos pasan del "rally electoral" al realismo

En otra jornada complicada tanto afuera como adentro, los valores argentinos fueron los que llevaron las mayores pérdidas.

Los títulos pasan del "rally electoral" al realismo
Luis Varela 7 septiembre de 2023

A 45 días de la elección presidencial, con los tres candidatos principales en pugna empezando a tener que mostrar sus cartas, el mercado argentino volvió a tener ayer otro día malo, con blue débil, dólares financieros en alza, bonos en descenso, riesgo país para arriba y Bolsa porteña muy apagada, todo con un marco internacional que se muestra con viento cada vez más en contra.

Hay dos escenarios bien diferenciados, uno interno y otro externo, y los dos van mostrando complicaciones. A nivel local los tiempos electorales se van acortando, la gente va escuchando a los candidatos sin escuchar lo que espera, y la incertidumbre crece. Y a nivel internacional, la tensión geopolítica empuja el precio del petróleo a un valor inesperado, mientras que las tasas largas norteamericanas se calientan, complicando a todos los endeudados.

En el mercado estrictamente argentino, con 3.000.000 de personas que no votaron en las PASO y que ahora se espera que voten en la presidencial (de un total de 11.000.000 que no asistieron a las urnas el 13 de agosto pasado), está empezando a pesar la definición de lo que se dio en llamar "el teorema de Baglini", por el político radical mendocino Raúl Baglini, que señaló una verdad más grande que tres casas: "Cuanto más lejos se está del poder, más irresponsables son los enunciados políticos; cuanto más cerca, más sensatos y razonables se vuelven".



Los límites de Milei

Mucha expectativa por lo que diga Milei
 

Y ahora que Milei y su rápida dolarización se encontró inesperadamente en el tope de los votos de las PASO, con Massa aún con vida y con Bullrich un tanto desdibujada, los tres candidatos empiezan a decir lo que van a hacer para convencer sobre todo a los que no votaron. Y en el ambiente se recuerda con intensidad aquella frase que decía el expresidente Carlos Menem con una sonrisa: "Si decía lo que iba a hacer, no me votaban". Con eso grabado a fuego, nada convence, nada parece creíble. Ninguno de los candidatos muestra un enfrentamiento con los sindicatos, ni tampoco plantean recortar planes. Todos creen que nada va a cambiar, y eso pone al resultado electoral y de un posible balotaje en una absoluta moneda en el aire.

En el exterior, las peleas son otras. Mientras los principales bancos centrales están tratando de controlar los niveles resistentes de inflación con las tasas más altas en años, los rusos y los árabes acaban de apretar las canillas de la Opep+ y, con eso, el petróleo se sigue empinando: ayer superó nada menos que los US$ 90 por barril, subiendo los costos de la energía en todas las latitudes. Al mismo tiempo, de manera un tanto sorprendente, hay sugestivas ventas contado de bonos largos de la Fed, y eso determina que la tasa larga de EE.UU. suba, por lo cual se genera una pulseada de intensidad.



Datos clave en EE.UU. 

Además de eso, ayer se conoció en EE.UU. un indicador que demuestra lo que pasa con la economía real. Subió a 54,5 puntos el PMI del sector servicios (es un índice que mide cómo se mueven los Gestores de Compras), y ese valor fue el nivel más alto desde febrero, con sub sectores creciendo aún más. El mercado esperaba que bajara (venía de 52,7 puntos en julio) y terminó al alza. Esto significa que hay expansión en la actividad, por lo que persiste la amenaza de mayor presión inflacionaria. Se aleja la chance de recesión y podría empujar a la Fed a subir más su tasa base, o mantenerla alta más tiempo.

Por si fuera poco, ayer mismo además nombraron un nuevo número dos de Powell: el Senado de Estados Unidos confirmó a Philip Jefferson como vicepresidente de la Reserva Federal. Y la movida se dio con el Banco de Inglaterra anunciando que subirá otro escalón su tasa, porque es el país que tiene inflación más alta de Europa. Y también ayer mismo el Banco Central de Canadá dejó su tasa sin cambios en el 5% anual, porque los precios siguen firmes.

Todo eso derivó en que las tasas largas de EE.UU. se afirmaron un poco más: se pagó 5,5% anual a 1 año de plazo, 4,4% a 5 años, 4,3% a 10 años y 4,4% a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 0,9% en México, 0,5% contra la libra, 0,2% en China y 0,1% en Brasil, no cambió contra el euro y el yen, y cedió 0,2% en Chile.



El mercado cambiario local

dolar
 

En el mercado cambiario argentino, por supuesto, el partido es otro. A pesar del dólar soja 4.0, el BCRA compró apenas US$ 22 millones en el mercado y al final del día la autoridad monetaria perdió otros US$ 50 millones en las reservas, y pronto hay que pagarle US$ 3.500 millones al FMI. En medio de ese estrangulamiento, Massa se la pasa repartiendo Sira a dos manos, para que las empresas importen, pero dólares no hay, por lo que la deuda con los importadores sigue creciendo. Y otro dato particular fue que ayer hubo licitación para colocar Leliq cortas y Notaliq a seis meses y los bancos hicieron "cri cri", el llamado estuvo desierto. ¿Por qué? Los depósitos de los privados siguen con un goteo permanente, por ahora no peligroso.

Además, como otro agregado que demuestra la zona de emergencia que transitamos, se implementó un impuesto a los autos de lujo. Hay miles de unidades trabadas en el puerto de Zárate y el reparto a concesionarios de autos importados en agosto fue el más bajo de todos los tiempos. El mes pasado se repartieron en los concesionarios apenas 3.216 unidades que vinieron del exterior, el peor agosto del siglo, cuando por ejemplo en agosto de 2013 Cristina importó 58.075 unidades, casi 20 veces más que el mes pasado. Y este es un botón de muestra que sirve para entender el tamaño del bloqueo a importaciones por falta de dólares, lo cual genera escasez de insumos por ejemplo en medicina, o en plantas industriales, donde empiezan a crecer las suspensiones de personal.



Por otra parte, como Massa juega toda su chance en su "plan llegar a ser Presidente", ayer volvieron a usar bonos para mantener a raya al mercado cambiario. Y así, el dólar blue bajó $5 hasta $720, pero atención: el Senebi rebotó $28,63 hasta $748,63, el MEP subió $2,19 hasta $674,40 y el contado con liquidación subió 47 centavos hasta $762,66. Por lo que, a pesar del dólar soja, la brecha entre el oficial y el blue fue del 96% y la del CCL con el mayorista fue del 118%. 

Los bonos caen más

Mientras tanto, como la masa de Leliqs ya supera los $ 16 B, con pago de intereses por $2 billones por mes, emisión pura, los inversores siguen desensillando de los títulos públicos. Con buen volumen, los bonos argentinos cayeron ayer otro 1,6% hasta el menor valor en dos meses, por lo que el riesgo país saltó 42 unidades hasta 2.178 puntos básicos, por lo que ya testea máximo de diez semanas.

La pérdida de valor también se ve en las acciones de aquí, allá y todas partes. Como se encarece el crédito, y hay chance de que la tasa se mantenga alta más tiempo, crecen las dudas sobre el veloz éxito de la inteligencia artificial, y en definitiva hubo otro día en rojo en la Bolsa de Nueva York: el Dow cedió 0,6%, el S&P achicó 0,7% y el Nasdaq perdió 1,1%. Mientras que la Bolsa de San Pablo bajó 1,1% y la de México mejoró 0,1%.



Y el mercado bursátil local volvió a ser el peor de todos. Con $10.289 millones operados en acciones y $21.368 millones en Cedears, hubo una nueva caída del 2,4% en la Bolsa de Buenos Aires, con los peores precios al final. En tanto que los ADR argentinas que cotizan en Nueva York tuvieron una caída en bloque del 1% al 4% para Loma Negra, Cresud, Supervielle, Pampa E, TGS, IRSA, Bioceres, Central Puerto, Macro, Telecom, Galicia e YPF.

Movimientos de precios

pesos inflacion precios
 

Mientras tanto, en campaña, Massa anuncia tarifas congeladas, pero desde octubre. Pero en septiembre hay subas fuertes, del 20% al 200%, lo cual se traduce en una enorme suba de costos. Y a las góndolas van llegando precios imposibles para productos esenciales como el azúcar, las papas, la carne y el trigo. Y la intranquilidad oficial llega a tal punto que se acaba de abrir una línea de apoyo a los tambos, porque según parece se viene una escasez de leche, lo cual hará subir no solo al alimento esencial, sino también a los quesos y otros derivados.



El marco de materias primas muestra que todo está en plena ebullición. Ayer hubo una nueva suba del 1,3% para el petróleo. Se anotó un descenso para los metales preciosos, los metales básicos actuaron débiles, en Chicago mejoró el trigo pero la soja terminó floja, más o menos con lo que ocurrió en Rosario. Y para tensión de los criptoadictos, hubo una baja del 0,1% para el Bitcoin, con mermas de hasta el 1,5% en el resto de los valores de ese panel.

Como conclusión a todo este particular cuadro de situación de las cotizaciones generales, desde los bancos de inversión surge una sola palabra: "alerta". Los mercados están atravesando una zona de debilidad, hay en general un testeo de pisos en las cotizaciones de casi todos los valores y se recomienda con intensidad tener un bajo nivel de exposición al riesgo. Y, se sabe, los títulos más arriesgados de todo en estos tiempos es algo que se llaman valores argentinos.

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