Sin oposición, con pocas bancas para arriesgar en la elección de medio término, y con la oposición con alergia con el kirchnerismo, el PJ, la UCR y el PRO, Javier Milei volvió a jugar otra decisión al fleje: después del escándalo $Libra y luego de haberle dado la espalda a Ucrania, Milei se animó a nombrar en comisión hasta noviembre a los jueces Ariel Lijo y Manuel García Mansilla para que sean designados en la Corte Suprema.
La medida verá la luz esta medianoche vía decreto y será publicada inmediatamente en el Boletín Oficial, con gran sorpresa no solo en todo el arco político, sino también en gran parte de la población, no tanto por García Mansilla (que ya aceptó el nombramiento) sino sobre todo por el discutido juez Lijo, que es considerado corrupto por numerosos fallos a lo largo de los últimos años.
Pero estos volantazos que está tomando este nuevo Milei, que ya no es sólo efusivo de palabra, sino también con decisiones pensadas, no es tomada mal por el grueso de la sociedad, sino también por los inversores, que le bajaron el pulgar a los títulos argentinos, con otra dura baja para la Bolsa de Buenos Aires, para las ADR argentinas y para los bonos, colocando el mayor riesgo país desde principios de diciembre último.
La pax cambiaria siguió, con el BCRA sumando reservas. Mañana hay licitación. Cayeron fuerte el petróleo y sobre todo las criptomonedas.
Esta nueva gota que le agregó al vaso el Presidente llegó después de dos indicadores ciertamente positivos, que provocaron festejos en la Casa Rosada: según acaba de calcular el Indec, la actividad económica argentina subió 0,5% en diciembre contra noviembre y terminó con una baja de sólo 1,8% durante el primer año de gestión de Milei, cuando todos los "econochantas" (como bautiza el presidente) esperaban un número superior al 3%.
Pero el tema no quedó allí: como el Estado dejó de tomar dinero prestado de los bancos, las entidades financieras tuvieron que volver a su actividad natural y multiplicaron el crédito de una manera notable.
Según los colegios de escribanos, la participación de préstamos hipotecarios sobre el total de escrituras firmadas subió en Ciudad de Buenos Aires del 4,07% al 25,93%, mientras que en Provincia de Buenos Aires la suba fue del 3,93% al 19,95%, lo cual sirvió para multiplicar la actividad y mejorar los precios de los inmuebles del AMBA.
Ahora, mañana miércoles, el ministro Luis Caputo deberá superar otro test, no demasiado complicado. Debe afrontar un vencimiento por menos de $ 3 billones (para pagar esencialmente el vencimiento final de la Lecap S28F5 por $1,73 billones) y en consiguiente sale a ofrecer desde las 10 de la mañana tres Lecaps, con vencimientos al 31 de marzo de 2025, 28 de abril de 2025 y 18 de junio de 2025. Y, como alternativa, se ofrecerá también un Bono CER (cupón cero), con vencimiento al 30 de mayo, es decir todo muy corto, para no correr riesgos de otro fracaso.

Según los últimos números provistos por el Banco Central, el stock de depósitos en pesos siguen creciendo de manera muy consistente (haciendo carry trade) y el stock de depósitos en dólares dejó de bajar, de ahí que las empresas estén realizando una lluvia de oferta de ON nuevas: Edesa sale a colocar un papel ajustado por dólar mep a 2 años al 8,5% anual, YPF otro títulos también ajustado por dólar MEP a 2 años en dos series con 2 tasas 4,5% y 6,25% y Genneia hace lo propio con una ON que seguirá al dólar mep pero a 3 años con una tasa del 6,5% anual.
Este verdadero torbellino de valores que se vive en la Argentina transcurre mientras el mundo también está sumergido en un verdadero revuelo.
Las inesperadas posiciones que está tomando el Presidente de EE.UU., Donald Trump, no solo en aranceles, sino también en su ubicación respecto de Ucrania, provocó un viaje del premier francés Emmanuel Macron a Washington, quien le paró el carro al líder republicano en plena conferencia de prensa, generando en Trump un gesto digno del peor Milei.
Este revuelto vino además acompañado con la difusión del peor dato de confianza del consumidor estadounidense en cuatro años, al punto que ya muchos integrantes de la actividad económica norteamericana empezaron a hablar de estanflación.
En consecuencia, siguieron bajando las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,1% anual a 1 año de plazo, 4,1% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,5% anual a 30 años. Y detrás de eso, en el exterior el dólar subió 0,2% en México y 0,1% en China, no cambió en Brasil y bajo 0,1% en Chile, cedió 0,3% contra el euro y la libra y cayó 0,5% en Japón.
Mientras tanto, a nivel cambiario local, con el dólar exportador a $ 1.115,20, el BCRA pudo comprar US$ 156 M en el mercado, y al final del día la autoridad monetaria pudo sumar US$ 94 M para las reservas.

En base a eso, el dólar blue no cambió y siguió a $1.240, el dólar Senebi subió 79 centavos hasta $1.221,89, el dólar MEP subió $4,23 hasta $1.211,96 y el contado con liquidación bajó 53 centavos hasta $1.216,43.
Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 14% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 14%. Pero atención que el MEP acumula en febrero una suba del 3,6%, superando en más de un punto y medio al 2,1% que pagan los plazos fijos chicos, e incluso por encima del 2,38% que paga la tasa TAMAR, por los plazos fijos millonarios.
Tras la suba vertical desarrollada a lo largo de todo el 2024, el ambiente sigue siendo de salida para los inversores, que siguen desprendiéndose de títulos públicos argentinos. Tanto que, con pocos negocios y muy diversificados, los bonos argentinos bajaron otro 0,3% y el riesgo país subió 18 unidades hasta 748 puntos básicos, el máximo desde el 6 de diciembre.
Mientras tanto, el valor de los papeles privados sigue en la picota, con cada vez más analistas advirtiendo que tienen precios exuberantes. De ahí que hubo rueda mixta en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow subió 0,4%, pero el S&P bajó 0,5% y el Nasdaq cayó 1,3%, debido esencialmente a medidas regulatorias contra China que sigue aplicando Trump, sobre todo para valores tecnológicos. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,5% y la Bolsa de México perdió 1,2%.
Pero, nuevamente, la Bolsa de Buenos Aires volvió a ser la peor de todas. Con $83.739 millones operados en acciones y $124.876 millones en Cedears, el índice MerVal bajó otro 2,8%. Al tiempo que las ADR argentinas en NY acusaron una baja en bloque del 1 al 5% para Central Puerto, TGS, IRSA, Supervielle, Macro, Loma Negra, Mercado Libre, YPF, Pampa E, Cresud y Edenor.

Y los efectos secundarios de las medidas de Trump no solo mueven a monedas, bonos y acciones, sino también a los commodities. El petróleo cayó otro 2,5%, y el valor actual pone en serio riesgo de éxito financiero al costoso yacimiento tipo fracking de Vaca Muerta, colocando en duda a la segunda Pampa Húmeda que cree tener la Argentina.
Al mismo tiempo, los metales tanto preciosos como básicos estuvieron en descenso. Los granos tampoco tuvieron un buen día, ya que hubo bajas para trigo y maíz en Chicago y descenso para trio, soja, maíz y girasol en Rosario.
Y por problemas en billeteras cripto importante, los valores de ese panel se siguen hundiendo: tanto que hubo un derrumbe del 8% para el Bitcoin, con caídas similares para el resto de los exponentes cripto.



