¿Vuelta al mercado?

Federico Domínguez: "La colocación del Bonte fue exitosa, pese al historial negativo que dejó Macri en el mercado"

Domínguez ofrece su perspectiva sobre la coyuntura, las fuertes medidas de las últimas semanas y el escenario que resta para el año marcado por las elecciones: "Respecto al carry trade, no veo ningún riesgo. Porque el tipo de cambio flota y porque no hay una situación como la que había en el gobierno de Macri".
"La inflación podría colapsar rápidamente, ubicándose en menos del 1% mensual en pocos meses", asevera Domínguez.
Ramiro Gamboa 29-05-2025
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"La considero una colocación exitosa y es el regreso de Argentina a los mercados internacionales". Son las palabras de Federico Domínguez sobre la reciente emisión del nuevo Bono del Tesoro en pesos al 2030, conocido como Bonte.

Federico Domínguez, consultor financiero que ha sido retuiteado en varias ocasiones por el presidente Javier Milei, analiza en diálogo con El Economista las recientes medidas implementadas por el equipo liderado por Luis Caputo. Domínguez ofrece su perspectiva sobre la coyuntura, las fuertes medidas de las últimas semanas y el escenario que resta para el año marcado por las elecciones. 

Domínguez tiene 38 años, es licenciado en Administración de Empresas por la Universidad de Belgrano y posee un Máster en Finanzas por la Universidad Torcuato Di Tella. Asimismo, es autor de los libros La rebelión de los pandemialsArgentina hiperaceleradaVolver a ser grandes

—¿Cuáles han sido los principales aciertos del equipo económico liderado por Luis Caputo? 

—Si se analiza con atención el programa económico, se puede identificar un acierto en cada etapa. Sin embargo, lo más significativo fue comprender desde un comienzo que el origen central del problema macroeconómico argentino radicaba en la cuestión fiscal. Por eso, el primer gran logro fue alcanzar el superávit fiscal, basado en la reducción del gasto público, algo que marca una diferencia importante con intentos previos.

El segundo gran acierto ocurrió a mediados del año pasado, cuando se congeló la base monetaria amplia (BMA). La base monetaria tradicional incluye los billetes en circulación, más los billetes en poder de las entidades financieras y los depósitos de los bancos en el Banco Central. La BMA, en cambio, agrega a esos elementos los pasivos remunerados —las Letras Fiscales de Liquidez (LEFi)— y los depósitos del Tesoro en el Banco Central. Esa medida de congelar la base monetaria amplia sigue vigente y aún no se superó su límite superior, aunque actualmente los objetivos son otros. En definitiva, ése fue un primer paso decisivo para sanear la hoja de balance del Banco Central.

El tercer gran acierto fue la salida del cepo cambiario a partir del acuerdo con el FMI

—¿Qué cuestiones considera pendientes?

—En este momento se está desarrollando el proceso de remonetización de la economía, tanto en pesos como en dólares. Las medidas anunciadas que apuntan a aumentar la bancarización y facilitar la transacción tanto de pesos como de dólares que hoy permanecen fuera del sistema, representan un avance importante. También está pendiente la plena reincorporación del país a los mercados internacionales de deuda en dólares. La emisión del Bonte es un paso inicial clave en esa dirección. El Bonte es un bono en pesos offshore a cinco años. Al momento de la suscripción, se realiza en dólares. Es un bono que se suscribe en dólares pero devuelve pesos al vencimiento. Fue una emisión exitosa y marcó el retorno del gobierno a los mercados internacionales.

—¿Desde este punto de vista, la vuelta a los mercados internacionales se va a seguir profundizando?

—Sí, este primer paso fue clave y seguramente ayudará en ese sentido. La tasa que se pagó fue un poco alta, 29,5 %. Pero debe considerarse el historial reciente de Argentina, el nivel actual de riesgo país y la experiencia negativa que tuvieron los inversores con las emisiones realizadas durante la gestión de Macri, cuando hubo una fuerte licuación. 

Remonetizar es incorporar más dinero dentro del sistema bancario. Este proceso es importante porque refleja que la economía está creciendo y, con una inflación en descenso, la demanda de pesos aumenta. Además, dado que Argentina es una economía bimonetaria, se puede remonetizar tanto en pesos como en dólares. Remonetizar es una señal de crecimiento económico. 

—Con respecto a la inflación, ¿cuál es tu mirada sobre los próximos meses?

—Creo que mayo va a cerrar con una inflación por debajo del 2%. Además, todos los factores monetarios actuales indican que la inflación podría colapsar rápidamente, ubicándose en menos del 1% mensual en pocos meses.

—Escribiste: "Macri gana las legislativas con déficit fiscal (6% PBI), cuasifiscal (3%) y de cuenta corriente (5%). La venta de dólares para cubrir el déficit sostenía el tipo de cambio". De acuerdo a distintos economistas, el dólar de Milei está atrasado, ¿cuál es tu lectura?

—Simplemente flota. No hay intervención. No hay intervención ni del Banco Central ni del Tesoro. El tipo de cambio es libre. Y la competitividad se gana con menores impuestos, menores regulaciones e infraestructura construida por privados.  

—El gobierno colocó el Bonte 2030. Pero dado que el tipo de cambio oficial se mantiene estable en torno a los $1.150 por dólar, ¿no se está incentivando una estrategia de carry trade que podría generar ganancias del 30% en dólares? ¿Qué riesgos implica esta política para la estabilidad financiera y cambiaria del país?

—La considero una colocación exitosa y es el regreso de Argentina a los mercados internacionales. Se consiguieron dólares que van a servir para el rollover de bonares y globales. La tasa fue más alta de la que nos hubiera gustado, pero también hay que tener en cuenta el historial de incumplimientos de Argentina y la mala performance de bonos en pesos que se emitieron durante la administración de Macri que perdieron hasta un 90% de su valor.

Respecto al carry trade, no veo ningún riesgo. Porque el tipo de cambio flota y porque no hay una situación como la que había en el gobierno de Macri con déficit fiscal, cuasi fiscal y  tasas altas y toma de deuda en dólares para mantener un tipo de cambio artificialmente alto. En este momento no hay intervención en el mercado, ni por el Banco Central ni por el Tesoro, por lo tanto no veo peligro. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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