Panorama

Enfermedad argentina: en un año sin cepo, las personas compraron US$ 37.000 M y perdieron casi 30%

Mientras las revueltas en torno al golfo pérsico siguen generando volatilidad, el mercado argentino continúa instalado en la misma tendencia. El dólar baja, pero los argentinos siguen comprando. Hoy se cumplió un año sin cepo, se compraron U$S 37.000 M, el dólar casi no se movió, y hubo una inflación del 32%, más 3% de inflación en EE.UU., pero siguen comprando. En tanto, la tasa en pesos se hunde. La Bolsa local no reacciones. Y los bonos van escalando: en dos semanas el riesgo país bajó más de 100 puntos

Hoy se cumplió un año del levantamiento del cepo a las personas
Hoy se cumplió un año del levantamiento del cepo a las personas
Luis Varela 13 abril de 2026

Este lunes prometía ser un día complicadísimo para los mercados. Tras el fracaso de la conversación entre EE.UU. e Irán en Afganistán, Trump decidió devolverle al régimen iraní con la misma moneda, y anunció que pasaba a bloquear el estrecho de Ormuz: "O pasan todos los barcos, o no pasa ninguno". A partir de allí corrieron todo tipo de rumores, que China escoltaría sus barcos, que Putin se ofrecía como mediador, que Turquía le advertía a Teherán que si volvía a romper el gasoducto de Arabia Saudita hacia el mar Rojo lo consideraría un acto de guerra contra los turcos...

Pero, según Washington, a lo largo del día las autoridades iraníes se comunicaron para reiniciar el diálogo, "quieren hacer un trato desesperadamente", y de momento la sangre no llegó al río. Los planetas se realinearon y con eso los mercados mundiales terminaron con un día si se quiere con resultados incluso positivos.

Con estas idas y vueltas, que generan una volatilidad tremenda, el precio del petróleo llegó a estar temprano en la zona de los US$ 105 por barril, generando muchísima inquietud en todas partes, pero tras el supuesto aviso iraní para volver a negociar, tanto la versión norteamericana del WTI como la versión Brent de Mar del Norte terminaron en torno a los US$ 97,50, es decir con una suba de apenas 1% respecto de los cierres del viernes pasado. Después de que el vicepresidente norteamericano JD Vance se retirara de Afganistán porque los iraníes no cedían ni un centímetro ni en cuanto al enriquecimiento del uranio y sobre el control, con peaje, del estrecho de Ormuz.

Inmediatamente, Trump (que es ya burlado con decenas de memes en territorio norteamericano, con su imagen por el piso, y con la peor confianza del consumidor desde que ese indicador fue creado en 1952) le jugó al régimen iraní con la misma moneda, y en esta instancia, que nadie sabe cuánto puede dudar, se habría vuelto a convocar a una renovación del diálogo. Y el resultado en los mercados fue una profundización de la baja del dólar a nivel global. También un descenso del billete verde en la Argentina. Una buena respuesta de la Bolsa de Nueva York, con posición débil para la Bolsa porteña y ADR argentinas mixtas en NY. Y un nuevo día con bonos en alza, con baja de riesgo país, al menor nivel en siete semanas.

Al mismo tiempo, mientras el petróleo se movía casi nada, hubo una reacción diferente en los commodities internacionales. Todas las posiciones clásicas de refugio (oro, plata y criptomonedas) mostraron un leve retroceso. También hubo precios débiles para los granos a nivel internacional, no tanto en la Bolsa de Rosario. Y lo único que siguió levantando la cabeza fueron los metales básicos, que tuvieron subas, con una particularidad llamativa: el aluminio saltó 3,3% (un insumo electro intensivo) y llegó a su precio más alto de todos los tiempos: US$ 3627 por tonelada.

Mientras todos esos movimientos se dieron a nivel internacional, en el mercado argentino, que está a la espera de la difusión del IPC de marzo que dará a conocer mañana el INDEC (con Caputo reconociendo hoy mismo en Rosario que estará arriba del 3%), la baja de encajes autorizadas por el BCRA determinó que las tasas de los plazos fijos descendieron al nivel más bajo de este año. Y esto está colocando a los inversores argentinos en un dilema muy particular, compuesto por dos incógnitas difíciles de responder:

1) Las consultoras, el REM y casi todos los analistas estiman que la inflación de todo 2026 estará rozando el 30% anual. Mientras que hoy, con los bancos llenos de pesos haciendo carry trade contra el dólar, siguieron bajando las tasa de los plazos fijos: por plata chica el premio descendió de 22,8 a 22,3% (18% en bancos grandes y 27% en bancos chicos) y por plata grande el achique del rendimiento fue de 26,1 a 25,3% anual. Es decir, los ahorristas argentinos están perdiendo entre 5 y 8 puntos en cuanto a capacidad de compra en pesos en el mercado interno, y siguen aumentando sus depósitos en moneda local en los bancos argentinos.

2) Al mismo tiempo, justo hoy se cumplió un año del levantamiento del cepo a las personas. Desde que se liberó ese impedimento, los pequeños ahorristas fueron realizando compras hormiga, que aumentaron en las controvertidas elecciones de medio término de 2025 (7 de septiembre la bonaerense y 26 de octubre la nacional), y en los últimos 12 meses compraron nada menos que US$ 37.000 M. Y esto tiene una particularidad: desde abril del año pasado hasta ahora el dólar blue subió menos del 2% y la inflación fue del 32%, a lo que hay que sumarte la inflación norteamericana del 3%. Por lo que se puede concluir en que (además de la particular enfermedad holandesa por la inundación de divisas por una gigantesca exportación de gas), en esta Argentina de equilibrio fiscal con inflación estacionada en la zona del 30% anual, se está sufriendo una suerte de enfermedad argentina, ya que se llevan 12 meses con gruesas pérdidas con el dólar, firmes pérdidas con los depósitos en pesos, y sin embargo los ahorristas siguen comprando unos US$ 2000 M por mes y continúan colocando pesos en el banco. Quizás tienen en el hipotálamo esa frase que popularizó el actor Guillermo Francella: "nunca te falla, vos juntás, billetito tras billetito, crocante, y al final vas a ver que siempre paga".

Pero, más allá de esos movimientos que están generando fortunas para algunos y enormes quebrantos para otros, en medio de un mundo que parece un polvorín, el mercado norteamericano actuó con total tranquilidad. Hubo suba en los precios contado de los bonos de la Fed y, como consecuencia, leve baja para las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,7% anual a 1 año de plazo, 3,9% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,1% en Japón, no cambió en China y bajó contra todos los demás: cedió 0,1% en México, 0,2% en Brasil, 0,3% contra el euro y la libra, 0,4% en Chile y 0,6% en Suiza.

Y en el mercado cambiario local la tendencia fue similar. El blue rebotó, pero los dólares oficiales y financieros siguieron para abajo. Con el dólar oficial a $ 1387,78, el BCRA compró US$ 112 M en el mercado y, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 21 M. Detrás de eso, el dólar oficial bajó $ 11,64 hasta $ 1387,78, el dólar blue subió $ 10 hasta $ 1400, el dólar senebi bajó $ 9,22 hasta $ 1398,34, el dólar mep bajó $ 11,15 hasta $ 1403,90 y el contado con liqui bajó $ 7,79 hasta $ 1469,59. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 1% y, atención, la brecha entre el ccl y el mayorista se va estirando y ya llegó al 8,5%.

En los bancos, como dijimos, siguió bajando la tasa de los plazos fijos: por plata chica el premio bajó de 22,8 a 22,3%, pero atención que hay algunos bancos grandes que achicaron su tasa a 30 días hasta apenas 18% anual, en tanto que los bancos chicos están pagando hasta 27% para que los ahorristas no se lleven los precios a otra parte. Con un principio de migración de fondos de algunas entidades hacia el Banco Nación, que empezó a pagar plazos fijos UVA, con plazos mínimos de 90 días, pero pagando intereses mensualmente, con un premio de UVA más 4 o 4,5% anual, según el plazo.

Mientras tanto, con pocos negocios, los bonos argentinos siguen ganando peldaño tras peldaño. Esta vez subieron 1% y el riesgo país bajó 24 unidades, hasta 532 puntos básicos, el menor en 7 semanas (y debe considerarse que a fines de marzo estuvo en 637 puntos, o sea 100 puntos más que en este momento).

En papeles privados, hartos de los ladridos de Trump y de su posterior negociación más blanda, hubo una rueda muy en verde en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,6% para el Dow, alza del 1% para el S&P y avance del 1,2% para el Nasdaq. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo subió 0,3% y la Bolsa de México cedió 0,6%.

Al que no le fue tan bien, otra vez, fue al mercado bursátil local. Con $ 72.632 M operados en acciones y $ 178.047 M en cedears, la Bolsa de Buenos aires bajó 0,2%. En tanto que las ADR argentinas en NY terminaron con resultado mixto, con suba del 1 al 4% para Bioceres, Mercado Libre, Galicia y Macro, pero con baja del 1 al 3% para Central Puerto, Edenor e IRSA.

Finalmente, en commodities, hubo suba del 1% para el petróleo. Los metales preciosos estuvieron débiles. Los metales básicos actuaron bien para arriba. En Chicago, el trigo subió bien, pero la soja y el maíz retrocedieron. En Rosario, el maíz, el girasol y el trigo subieron, pero la soja también perdió valor. Y, por último, el bitcoin cedió 0,9%, con mermas algo mayores para el resto de las criptomonedas.

Mañana se difunde el IPC del INDEC y el miércoles Federico Furiase (hoy perseguido por el crédito hipotecario que tomó en el Banco Nación) realizará una nueva licitación de deuda en pesos, con la casi segura inclusión de toma de dólares a través de los Bonares 27 y 28. En la última licitación habían tenido una gran diferenciade tasa: se pagó 5,12% anual en dólares por el Bonar 2027 y 8,86% por el Bonar 2028. Según Luis Caputo esos 374 puntos de diferencia son por "riesgo kuka", pero los economista mandriles que critican lo que pasa afirman que algo de riesgo kuka hay, pero también tiene que ver el cierre de empresas, el crecimiento de despidos y la situación de virtual estanflación que se mantiene ya desde hace un año.

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