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En el sprint político, los bonos se sumaron al salto de la Bolsa

Superando a lo que ocurrió en otros mercados, las acciones y los bonos argentinos tuvieron un salto. Esto se dio en el marco de la corrida final por el cierre de listas en dos semanas. Pero el viernes los dólares financieros terminaron arriba y obligaron a más pérdida de reservas.

En el sprint político, los bonos se sumaron al salto de la Bolsa
Luis Varela 12 junio de 2023

En pleno "sprint político final", con cierre de alianzas este miércoles y cierre de listas dentro de doce días, los títulos argentinos -tanto acciones como bonos- acaban de tener un gran momento, mientras la Bolsa de Nueva York se mantuvo expectante, frenada.

La semana pasada el índice de la Bolsa de Buenos Aires pegó un salto del 9,7% en dólares y 8,0% en pesos, al tiempo que los títulos públicos treparon nada menos que 7,3%, con los analistas financieros adjudicando esta suba a dos razones: un efecto derrame por suba general de mercados emergentes por Wall Street llegando a máximos y también un poco por expectativa electoral local, a ya menos de nueve semanas de las PASO.

De igual manera pudo tener algo que ver el aire por la ampliación del swap chino (con deuda a futuro para comprarle productos al gigante oriental). Pero lo cierto es que se venía de volúmenes muy bajos y un pequeño ingreso de fondos provocó una mejora significativa: todo está alimentado porque se viene un cambio de gobierno se espera una mejor cosecha, una concreción del gasoducto, una explotación de minería potencial.

Este firme avance que tuvieron los papeles argentinos no se vio en las acciones de casi ninguna parte. La Bolsa de San Pablo anduvo muy bien con una suba semanal del 4% y Tokio y México mejoraron 2,4%, pero el resto quedó muy lejos: la Bolsa de Santiago de Chile subió 0,7%, el Dow Jones industrial de Nueva York aumentó 0,3% y el tecnológico Nasdaq apenas 0,1%. Al tiempo que, con Europa en recesión técnica, la Bolsa de Madrid cedió 0,1% y la de Frankfurt bajó 0,6%.

Dólar global más débil

dolar
 

Esta situación bursátil se dio con un dólar global débil. El billete verde subió 0,6% contra el yuan y 0,3% en Chile, pero bajó 0,4% contra el euro y el yen, retrocedió 0,6% contra el franco suizo, perdió 1% contra la libra y se hundió nada menos que 1,7% contra el real en Brasil, que viene gordo por una cosecha récord, sin retenciones, que repartirá dólares por todo el país más grande el Mercosur.

Lo particular del frente cambiario global es que hay gran expectativa por la difusión mañana del IPC de EE.UU., que mostraría una nueva baja. Mientras tanto, las tasas largas norteamericanas volvieron a subir el viernes (se pagó 5,2% anual a 1 año de plazo, 3,9% a 5 años, 3,7% a 10 años y 3,9% a 30 años), pero el dólar no se movió porque los inversores imaginan que quizás la Fed haga una pausa en la reunión del miércoles en su persistente suba de tasa de interés corta, apenas suponen que la subirá de 5,25 a 5,5% en la reunión de julio, dependiendo de cómo vengan los números de inflación y empleo.

Commodities mixtas

La producción de petróleo de 2021 fue 7,3% menor a la de 2011 y está en el mismo nivel que en 1991
 

Este esquema de balance cambiario internacional se da con recesión en Europa y Japón, con desaceleración en China y con EE.UU. frenando, con alta chance de recesión hacia fin de año. De ahí que las materias primas están mixtas en lo que va de junio: la soja Chicago subió 6,7% (por sequía norteamericana), pero el petróleo aflojó y sube 3,5% (a pesar de los firmes recortes de oferta de la Opep+), la onza de plata mejora 3,2% este mes, el níquel avanza 2,9%, el cobre 2,8% y el aluminio 0,6%. Pero después, todo está quieto o para abajo: el trigo y el sorgo no se movieron ni un milímetro en Rosario, el oro achicó 0,2%, en Rosario el girasol cedió 0,4%, el maíz 2,6% y la soja 3,5% y lo peor de todo fueron las criptomonedas, con el bitcoin cayendo 5%.

A nivel local, como ocurre desde hace rato, el dólar estuvo frenado artificialmente. Con quema de bonos y de reservas, entre el plan llegar y el traspaso gigante de la deuda al próximo gobierno, el dólar fuga saltó 4,2% en la semana (tocó $505 en la apertura del viernes pero terminó a $499,40 después de la nueva intervención), mientras que el dólar oficial subió 2,1%, el MEP 1,6% y solo el blue estuvo para abajo, cedió 1,4%, porque los pequeños ahorristas están desahorrando, esperando desesperadamente los aguinaldos para pagar deudas con las tarjetas.

Todo este cuadro cambiario es absolutamente ficticio e insostenible. Se logró con fuerte entrega de reservas, quema de bonos (AL30 del FGS de la Anses) que significa endeudarse al 54% anual en dólares, y con una deuda en leliqs que ya superó los $15 billones,  equivalentes a US$ 30.000 millones, que es la plata que el Banco Central le debe a los que tienen depósitos en los bancos, con una deuda que crece con tal velocidad que para octubre llegará al incomprensible pasivo de $20.000.000.000.000.

Así estamos después de los inútiles viajes pidiendo dinero en Brasil y China, y con Massa -que acaba de aceptar ir a una PASO del FdT, si es que se hace- postergando su viaje a Washington, ya que los técnicos del FMI informaron que pasaron el tema al directorio del organismo, para que sea una decisión política, en un momento en el que hay reservas líquidas negativas: están usando depósitos encajados de inversores privados en bancos argentinos para parar artificialmente al dólar.

En plena corrida, para que el dólar libre no traspasara los $ 500 y corriera rápidamente hasta $ 600, la semana pasada se quemaron reservas por US$ 507millones. Y en lo que va del año, incluyendo las dos ayudas en DEG que entregó el FMI, Reconquista 266 pierde nada menos que US$ 12.104 millones, lo que significa que la fuga de dólares con Alberto ya es claramente mayor a la que hubo en el último año con Macri en el poder. En 2019 se fueron US$ 1.751 millones por mes, mientras que en lo que va de este año se fueron US$ 2.284 millones por mes, 30% más que con el líder del PRO, a pesar de que ahora se hicieron tres dólares soja y un dólar agro, tremendo.

Consecuencias del canje

Mecon Economía
 

Como ya informamos la semana pasada, el Gobierno realizó el miércoles el mega canje más grande de toda la historia argentina, que no fue exitoso, tal como se esperaba. Sobre vencimientos por $ 9,54 billones (equivalentes a US$ 19.500 millones), la actual administración logró pasarle al Gobierno que viene deuda por $ 7,43 billones, que ajustarán por inflación o tipo de cambio oficial, una bomba, con dos fechas complicadas de vencimientos heredados por la emisión sin fin de este Gobierno, una en 2024 y otra en 2025. Y será un pasivo cada vez más caro, porque no se podrá licuar (lo único licuable son las Leliq). Y no debe olvidarse que este traspaso explosivo surge de súper emisión de pesos del BCRA, que compró bonos y ahora le traspasó todo al que asuma en diciembre.

Pero atención: quedaron sin canjear $ 2,11 billones en manos de privados. Es más, una suma superior a esa cifra vence en los próximos 90 días (antes de las PASO), y los inversores esperan cobrar e irse, antes de que se desencadene la definición electoral. Ahora hay vencimientos por $ 950.000 millones en junio, $ 998.600 millones en julio y $ 640.000 millones en agosto. Y, después de las PASO, antes de que asuma el nuevo Gobierno, hay vencimientos por $531.000 millones en septiembre, $486.000 millones en octubre, $360.000 millones en noviembre y $70.000 millones en diciembre.

Hasta ahora, los inversores privados vienen renovando pero con plazos cada vez más cortos, y no hay interés en invertir más allá de las PASO. Gran parte de ese dinero irá a pagar gastos, consumos y provocarán otro escalón de presión en el dólar y en la inflación. De ahí que el FMI demora los DEG ya que Massa le juró a los chinos y al FMI que no iba a usar los fondos para parar al dólar artificialmente, y nadie le presta un centavo porque saben que mintió; no quieren prestarle divisas para que las queme, y sean luego muy difíciles de cobrar.

La actividad en baja

Pesos
 

Todo esto, además, se da con una economía en baja. Por más que el Gobierno emita sin parar para ver si sostiene la actividad económica, el Banco Mundial calculó que el PIB argentino caerá 2% este año, con consultoras locales que calculan un derrumbe del 3,5%, con mucha complicación macro: alta inflación, más devaluación, todo sin reservas.

Y ahora viene el embudo por la pelea electoral. Ayer se votó por gobernador en Tucumán y San Luis, por legisladores en Corrientes y se hizo una PASO en Mendoza para definir candidatos locales. Pero este miércoles se cierran las coaliciones, y hay que ver si Cristina da una sorpresa y se abre del FdT. El miércoles, además, se conoce el IPC del Indec: si se repite un número como el de abril o algo más (como se espera), el BCRA tendrá que subir la tasa, porque los depósitos están cayendo en términos reales, se están pasando a dólares. Las consultoras esperan un IPC de entre 8,8 y 9,4%. La semana pasada el índice de inflación de la Ciudad de Buenos Aires dio menos pero el de Córdoba dio más. Y en el REM ya calculan que la inflación anual llegará hasta casi 150%. Por lo que una suba de tasas tampoco servirá para frenar la salida de depósitos y la corrida permanente hacia el dólar.

A todo esto, por si fuera poco, se agrega un paro en el mercado de Hacienda de Cañuelas, con alta probabilidad de que la carne suba fuerte de precios por la llegada de lluvias, pasturas, y retención de ganado en los campos.

¿Cuál es la coyuntura? Estamos a nueve semanas de las PASO. Arranca el frío, más necesidad de gas y el gasoducto, que iba a ser inaugurado según Flavia Royón el 23 de junio, no presenta novedades. Si no hay acuerdos de último momento, estaremos sin colectivos, sin trenes y sin DEG extra (seguro que entrarán en un asiento contable los necesarios para seguir pagando los que se le debe al FMI).

Las dudas de los inversores

Sergio Massa
 

Y con todo esto, los inversores están llenos de preguntas. ¿Se podrán pagar los cupones de los bonos surgidos del canje de Guzmán el próximo 9 de julio? Son US$ 1.050 millones, y las reservas líquidas son negativas. O sea, hay realmente mucha incertidumbre de corto plazo.

El economista Miguel Kiguel, de Econviews, dijo que esta realidad de acciones y bonos, con dólar frenado por el Gobierno, se da porque se espera un triunfo de JxC, con Javier Milei segundo y el FdT fuera del balotaje. Y precisó que si en las PASO hay una sorpresa respecto de esa foto esperada "el mercado puede ponerse muy nervioso, y dar un vuelco". ¿Qué significa esto? Que si ganan Milei o el FdT se puede provocar una disrupción.

Y lo que viene después de diciembre, lo sabemos, es un paredón muy complejo. Desde enero hay grandes vencimientos en pesos y en dólares, más ajustes de todas las tarifas, con inflación escalando. De ahí que S&P nos haya bajado la nota desde "CCC-" a "default selectivo". En esto los bancos de inversión consideran que aunque haya un viraje "pro mercado" será difícil de encarar el tiempo que viene, dada la herencia que recibirá la próxima Administración y el contexto social con el que se deberá lidiar. "La Argentina no pasó lo peor porque todavía le faltan ajustes por hacer: todavía no devaluó lo que tiene que devaluar y su tasa de interés es menor a la que debería ser", dijo Alberto Rojas, de Credit Suisse.

Y ahora vienen los aguinaldos y el primer vencimiento de los bonos duales, el TDJ23 el 30 de junio próximo. Muchos pesos quedarán libres buscando desprenderse de pesos, en un momento en el que la demanda de moneda local está en un piso histórico. El peso pierde poder de compra a cada minuto. Por eso, ni bien llegue esa masa de fondos a los bolsillos privados irán a pagar deudas, a consumo, y al dólar.

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