El tiempo pasa, un importante banco de inversión de Wall Street como JP Morgan se muestra muy optimista con Argentina, pero -para seguir aplacando la inflación- ancla los dólares considerados libres a pura intervención, y con eso las reservas del BCRA siguen bajando, en terreno absolutamente negativo. Con esa estrategia, el Gobierno logra mantener la pax cambiaria, y la semana cerró con un leve repunte en acciones y bonos, aunque el riesgo país sigue sin moverse.
Frente a esta situación, el presidente Javier Milei iniciará un viaje a EE.UU. para encontrarse con Donald Trump y para tener contacto con el FMI, para ver si se logra destrabar un acuerdo que no avanzó ni un milímetro en ya catorce meses de mandato: hubo permanentes elogios, felicitaciones múltiples del organismo, pero no liberó ni un solo dólar, algo imprescindible para sacar de la situación de quebranto al BCRA, en un momento en el que hay stock de depósitos a plazo fijo récord, haciendo carry trade, preparado para bajarse en lo que por ahora se supone crawling peg del 1% hasta la elección de octubre, para en noviembre barajar y dar de nuevo.
Mientras la Argentina se debate en esta tensa volatilidad, a la espera de que la autoridad monetaria logre en algún momento acumular reservas, los volantazos que está dando el presidente Donald Trump hacen que los valores mundiales suban y bajen, sin ton ni son. Y esta vez le tocó un resbalón al dólar a nivel mundial, con una baja pronunciada sobre todo en Brasil, donde el billete verde ya bajó de 6,30 a menos de 5,70 reales, por lo que miles de argentinos que veranearon en las playas brasileñas se están encontrando con que el paseo les cuesta casi 11% más en dólares de lo que habían calculado. Al tiempo que los valores brasileños repuntan, con el ETF EWZ (que acumula a varias compañías de ese país) alcanzando el valor más alto de este año (en diciembre cotizaba a valores de 2002 y ahora ya está a valores de 2005, muy lejos del récord de 2008.
En realidad, casi todos los valores financieros mundiales están con una posición oscilante, muy pendientes de los movimientos que realiza Trump, que acaba de puentear a Ucrania y a Europa, haciendo un virtual acuerdo con Putin, para que Rusia termine quedándose con parte de los territorios ucranianos conquistados, algo que desde Kiev Volodimir Zelenski niega por completo: se resiste a firmar un acuerdo con Moscú si no devuelven el Donbas y además la península de Crimea, que Putin se anexó por la fuerza en 2014.
Mientras estas negociaciones con derivaciones desconocidas continúan (ya que el presidente Emanuelle Macron se comunicó con el primer ministro canadiense Justin Trudeau, después de que Trump tratara al mandatario de Canadá como si fuera un gobernador de un estado de EE.UU.), el mercado financiero va tomando nota de los sucesos. Así, hubo un leve descenso para las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,2% anual a 1 año de plazo, 4,3% anual a 5 años, 4,5% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años. Y en el exterior el súper dólar bajó en bloque contra las principales monedas del mundo (salvo contra el súper peso argentino): el billete verde declinó 1,2% en Brasil, 0,9% en México, 0,6% contra el euro, 0,5% contra el yen, la libra y el yuan y cedió 0,4% en Chile.
En el mercado cambiario local, como el dólar es usado como ancla para terminar de aplastar a la inflación, con el dólar exportador a $ 1.109,84, el BCRA pudo comprar este viernes US$ 37 millones en el mercado, pero al final del día la autoridad monetaria perdió otros US$ 95 millones en las reservas, y operadores del mercado advierten que las reservas netas negativas ya superan los US$ 6.500 millones. A pesar de eso (con un stock récord de depósitos a plazo fijo de $42,8 billones, equivalentes a US$ 35.100 millones), el mercado cambiario se mantiene tranquilo, con los inversores disfrutando del carry trade "mientras se pueda".
Así, el dólar blue bajó $5 hasta $1.220, el Senebi subió $2,01hasta $1.215,08, el MEP subió 60 centavos hasta $1.187 y el contado con liqui subió $3,79 hasta $1.197,79. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 12% y la del CCL con el mayorista fue del 13%.
Debajo de eso, después de las malas licitaciones y mediocres canjes de deuda que se realizaron últimamente, los bonos argentinos repuntaron 0,4%, pero el riesgo país sigue sin bajar, ya que se mantiene en 675 puntos básicos, casi 500 puntos arriba que el nivel de riesgo de los países vecinos, lo cual nos coloca todavía absolutamente lejos del crédito financiero internacional voluntario.
También hay cierta inseguridad en papeles privados. Se concretó un cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, con una suba del 0,3% para el Nasdaq, con el S&P sin cambios y con una baja del 0,3% para el Dow industrial. Al tiempo que el éxito del día estuvo en la Bolsa de San Pablo que logró subir 2,6%, con un mínimo descenso del 0,1% en la de México.
El mercado bursátil argentino logró otra rueda de recuperación. Con $72.866 millones operados en acciones y $95.278 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,3%. Mientras que los ADR argentinos mostraron subas entre el 1% y el 2,3% para Mercado Libre, Loma Negra, BBVA, Pampa E, Bioceres, YPF, Supervielle y Cresud, con baja de 1,4% para Telecom.
Finalmente, en línea con las pretensiones de Trump, hubo una baja del 0,6% para el petróleo. Se concretó un paso atrás para los metales preciosos. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago hubo subas para todos los granos, especialmente para el trigo. En Rosario subieron bien la soja y el trigo, con baja para el maíz. Y también hubo recuperación para las criptomonedas, ya que hubo una suba del 2,4% para el bitcoin con aumentos de hasta el 5% para el resto de los valores de ese panel.