Panorama

El mundo tiembla y la Argentina parece una isla tranquila

Los mercados externos volvieron a temblar. Volvieron los bombardeos entre EE.UU. e Irán. La inflación de EE.UU. subió al mayor nivel en tres años. Y las empresas vinculadas a la Inteligencia Artificial siguen haciendo movidas que asustan. A una semana de la reunión de la Fed, se esperan tasas más altas pronto. A nivel local, con una licitación exitosa, Caputo postergó deuda, el dólar estuvo tranquilo, los bonos cedieron apenas con riesgo otra vez arriba de 500. Y lo Bolsa de Buenos Aires fue la única en alza, con Wall Street y las Bolsas regionales para abajo.
La gran inestabilidad mundial encontró al mercado argentino sumergido en una gran calma
Luis Varela 10-06-2026
Compartir

Otra vez, en algo que lentamente se va convirtiendo como una especie de regla, los mercados mundiales volvieron a temblar, al tiempo que los negocios financieros argentinos volvieron a operar tranquilos, como si estuvieran protegidos por el superávit fiscal, la no emisión y la lenta desinflación, que seguramente va a ser confirmada mañana por el INDEC, justo cuando se escuche el pitazo inicial del primer partido del Mundial de Fútbol en el Estadio Azteca.

La persistente inestabilidad mundial estuvo ligada esencialmente a tres factores. Por un lado, volvieron los bombardeos sobre Irán después de que los iraníes derribaran un helicóptero norteamericano en torno al estrecho de Ormuz. Por otra parte, volvió a sorprender algo que se esperaba: EE.UU. tuvo en mayo una inflación del 0,5% mensual, que se convirtió en 4,2% anual, la más alta en tres años. Y en tercera instancia apareció una gran emisión de acciones de parte de Super Micro Computer, una empresa clave de la IA, que salió con eso a buscar efectivo y en definitiva gatilló un derrumbe del 28% en su cotización en Wall Street, arrancando a otro día rojo para el índice tecnológico Nasdaq.

Al mismo tiempo, mientras se consolida la idea mundial de que entramos en zona de "fly to quality", con clara huida del riesgo, se está dando un movimiento absolutamente extraño: el oro se hundió hoy otro 3,3%, ya baja desde el pico de US$ 5500 tocado hace unos meses hasta US$ 4094, su menor valor en más de un semestre, lo cual está provocando una seria complicación para los bancos centrales que se estuvieron acovachando en el metal amarillo como principal reserva.

Esta gran inestabilidad mundial encontró al mercado argentino sumergido en una gran calma, con dólares en baja, con el BCRA comprando dólares, pero perdiendo reservas, con los bonos muy quietos, pero con el riesgo país en alza, y con la Bolsa porteña con leve suba, y ADR mixtas en NY, al tiempo que Wall Street volvió a anotar otra rueda con un fuerte rojo.

Gran parte de esta tranquilidad del mercado local está atada a la posibilidad de que las calificadoras internacionales ratifiquen pronto que la Argentina volverá a participar pronto de categorías en las que le abrirán la demanda de fondos de inversión y pensión internacionales. Es más, operadores de Wall Street afirmaron hoy que hay grandes chances de que en dos semanas la Argentina dejará de ser standalone (sola como loca mala), para pasar posiblemente a la categoría de mercado fronterizo o, en el peor de los casos, con aviso de inminente aumentos de escala.

Frente a eso, hoy se concretó además una muy buena licitación de deuda en pesos, toma de dólares y canje de bonos, con la que Luis Caputo está logrando limpiar o barrer los vencimientos de deuda que hay de acá al final de la actual presidencia de Javier Milei, mandando el dinero tomado a vencimientos que entran entre 2028 y 2030.

Efectivamente, cuando había que cubrir vencimientos por $ 5,3 B, la secretaría de Finanzas recibió 3403 ofertas y terminó adjudicando títulos por $ 6,1 B, por lo que termina absorbiendo del mercado $ 800.000 M, que surgen de la permanente emisión de pesos nuevos que se está haciendo para comprar dólares desde el BCRA. Y al mismo tiempo se colocaron US$ 200 M en el Bonar 2028 (AO28) con una tasa del 8,63% anual (y seguramente mañana habrá una licitación revancha en la que tomarán otros US$ 100 M).

Entre el menú de títulos en moneda local, la mayor cantidad de los pesos captados, exactamente el 72% del total, fue captado en bonos duales, ajustados por CER o tasa TAMAR (el mejor de los dos), mientras que el 28% restante fue en papeles atados al tipo de cambio (dólar linked). Entre los bonos duales, el más elegido fue el que tiene vencimiento en junio de 2030. Y entre los bonos dólar linked el preferido fue el que vence el 31 de agosto próximo.

En detalle, el 34% del dinero captado fue en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 28 de junio de 2030 (nuevo), el 26% en una letra del tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 31 de agosto de 2026 (nueva), el 24% en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 15 de diciembre de 2028 (nuevo), el 14% en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 14 de diciembre de 2029 (nuevo) y el 2% restante en un bono del tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 15 de diciembre de 2028 (nuevo).

Además, se realizó el canje de dos bonos que vencían a fin de este mes. Por el bonoTZX26 se adjudicaron títulos por $ 2,2 B, repartidos de la siguiente manera: el 52% de ese monto fue en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 28 de junio de 2030 - opción 3 - (nuevo), el 33% en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 14 de diciembre de 2029 - opción 2 - (nuevo) y el 15% restante en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 15 de diciembre de 2028 - opción 1 - (nuevo).

Y finalmente también se canjeó el bono TTJ26 por un total de $ 1,4 B, de los cuales el 65% de esa cifra se recolocó en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 15 de diciembre de 2028 - opción 1 - (nuevo) y el 35% restante en un bono del tesoro nacional en pesos dual CER / TAMAR con vencimiento 14 de diciembre de 2029 - opción 2 - (nuevo).

Con todo este buen momento financiero interno de la Argentina, el mundo está expectante, a una semana de la primera reunión de dos días de la Fed (16 y 17 de junio) en la que Kevin Warsh debutará como nuevo titular de la entidad en reemplazo de Jerome Powell (ahora el 65% de los operadores cree que Warsh subirá la tasa base de la Fed antes de fin de año). Ante eso, conocida la alta inflación norteamericana, las tasas largas de EE.UU. se mantuvieron muy firmes: se pagó 3,9% anua a 1 año de plazo, 4,3% anual a 5 años, 4,6% anual a 10 años y 5% anual a 30 años. Y, con esos premios, en el exterior el dólar subió 0,2% en Suiza y 0,1% contra la libra y el yen, no cambió contra el euro y el yuan, pero bajó 0,2% en México, 0,3% en Brasil y 0,4% en Chile.

En el mercado cambiario local, mientras tanto, la pax cambiaria se restableció. Volvió la baja de todos los dólares, cedieron sobre todo el blue, pero también los oficiales y los financieros. Con el dólar oficial a $ 1464,95, el BCRA compró US$ 121 M en el mercado local, pero al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 274 M. Con eso, el dólar oficial subió $ 1,12 hasta $ 1464,95, el dólar blue bajó $ 10 hasta $ 1450, el dólar senebi bajó $ 6,24 hasta $ 1459,32, el dólar mep bajó $ 2,87 hasta $ 1454,84 y el contado con liqui bajó $ 1,73 hasta $ 1512,41. Por lo que la brecha entre el oficial y el bue fue negativa del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 6%.

Con esta renovada baja de la cotización de todos los dólares locales, la tasa de los plazos fijos sigue bajando: por pata chica se siguió pagando 19,5% anual (14,5% en bancos grandes y 23,5% en bancos chicos) y por plata grande bajó de 23,9 a 23,7% anual. Lo cual pone cada vez más en duda a los que quedan haciendo carry trade en pesos, ya que la tasa es claramente negativa, contra la inflación y también contra el dólar.

Con este panorama, la calificadora Fitch Ratings salió a hacer dos advertencias: por un lado, dijo que el crecimiento desigual de la Argentina es preocupante y por otra parte alertó que las reservas argentinas siguen bajas en relación a vencimientos de deuda que hay por delante. Así, a menos de un mes del pago de cupones y amortizaciones de los Bonares y Globales el 9 de julio, los títulos públicos operaron hoy con menos negocios, híper diversificados, y con la licitación en foco, los bonos argentinos tuvieron una mínima suba, pero el riesgo país subió 5 unidades hasta 503 puntos básicos, con un contexto mundial adverso para toda la región.

La situación mundial no es sencilla. La palabra estanflación se repite cada vez más en todas partes. La compañía Pimco, una de las firmas de gestión de inversiones más grandes e influyentes del mundo, advierte que el “ciclo de pérdidas crediticias” en Wall Street ya está en marcha. Y, con la inflación, más la guerra, más la inestabilidad en IA hubo una dura baja en la Bolsa de Nueva York, por lo que el S&P perdió 1,6%, el Dow cedió 1,9% y el Nasdaq cayó 2%. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,7% y la Bolsa de México perdió 1%. Todo para abajo.

Sin embargo, como si estuviera en un mundo aparte, con $ 88.003 M operados en acciones y $ 229.118 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 0,2%. Al tiempo que las ADR argentinas en NY operaron mixtas, con suba del 1 al 2,5% para TGS, Cresud, YPF, Telecom, Central Puertos y Pampa E, pero con baja del 1 al 3,5% para Mercado Libre, Loma Negra, IRSA, BBVA, Supervielle y Macro.

Detrás de todo eso, los commodities volvieron a vibrar. El petróleo subió 2,6%. Los metales preciosos siguieron en baja, esta vez sobre todo el oro. Los metales básicos actuaron débiles. En Chicago hubo subas para la soja y el trigo, con el maíz sin cambios. En Rosario fueron para arriba el girasol, el sorgo, la soja y el maíz. Y, por último, el bitcoin repuntó 0,3% pero hubo bajas de hasta 3% para el resto de las criptomonedas.

Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

En esta nota