A 40 días de la elección del 26 de octubre (27 ruedas de negocios), en un juego de espejos clásico de campaña electoral, los principales referentes de la actual bipolaridad argentina (Javier Milei y Axel Kicillof) trataron de abuenarse, mostrándose más accesibles y civilizados, en una actuación pura que alcanzó para que el mercado financiero local tuviera otro buen día en medio de una volatilidad que nos tiene a los saltos desde hace rato.
Un poco tratando de ser más amigables con los que siempre confrontaron, ambos líderes políticos mostraron facetas menos gritonas. El Presidente Milei tuvo ventaja porque su discurso fue a través de la cadena nacional, al presentar un Presupuesto 2026 prometiendo ayudar a los que más castigó hasta ahora. Y, sorpresivamente, Kicillof apareció en la pantalla de LN+, en el programa de Carlos Pagni, donde se presentó inicialmente un poco nervioso, mostrándose tomando mate, tratando de insinuarse distendido en lo que sentía que era territorio hostil.
Con un objetivo ciertamente ambicioso, Milei planteó para 2026 una inflación del 10,1% anual (0,8% mensual), un crecimiento del 5% y un llamativo dólar de $1.423 para fin de año, cifra que fue calificada por Héctor Torres, ex representante argentino en el FMI como un número ridículo, que desdibuja todas las mejores reales que planteó para jubilados, discapacitados, universidades y salud. Con un anuncio muy medido, grabado, leído, moderado, como si finalmente le hubiera caído la ficha de la derrota.
Y del otro lado, Kicillof fue renuente a hablar de candidaturas de 2027. Pero adelantó que se van a tener que tomar decisiones difíciles (sin que Pagni le repreguntara si eso significaba refinanciar la deuda, como hizo Alberto Fernández). Pero, llamativamente, el gobernador bonaerense defendió la expropiación de YPF y dijo que la volvería a hacer: "Fue una decisión muy valiente". Pero quedó expuesto porque antes de que se conociera la letra chica del Presupuesto que enviaría Milei, Kicillof lo calificó de "desastroso" y "más de lo mismo".
Pero, confirmando que estamos en campaña electoral, la detenida Cristina Kirchner le contestó a Milei, diciendo: "¿En serio lo peor ya pasó? Yo escucho el tic tac del reloj, este programa está terminado". Al tiempo que la CGT conformó que movilizará este miércoles hacia el Congreso para que el Gobierno tenga otro miércoles de furia, a los que se sumarán jubilados, empleados del Garrahan, universitarios y movimientos sociales.
Pero a pesar de todo eso, todos los dólares estuvieron en un sube y baja, sin sobrepasar el techo de la banda cambiaria, por lo que el BCRA no se vio obligado a salir a ponerle un freno al precio del billete, a pesar de que en la apertura hubo bancos que trataron de instalar que el precio ya estaba algo arriba de los $1.500, cosa que con el correr de la rueda no se confirmó. Además, hubo dos señales positivas: el BCRA pudo sumar US$ 27 millones a las reservas y, con la ventanilla de liquidez de la autoridad monetaria activa, las tasas de los plazos fijos volvieron a distenderse apenas: se pagó 42% anual por plata chica y 57% anual por plata grande, casi 30 puntos menos que hace una semana.
Pero lo mejor estuvo en los títulos argentinos, tanto públicos como privados. Los bonos tuvieron una suba promedio cercana al 1%, pero con picos de muchos papeles muy operados anotando subas de hasta 6%, con una rara particularidad: desde JP Morgan advirtieron que el índice EMBI calculado por esa entidad estaba con problemas técnicos, por lo que el riesgo país subió 91 unidades, hasta 1.231 puntos básicos, el mayor nivel en casi un año, en principio porque las tasas norteamericanas están desequilibrándose.
Sucede que este martes empezó la reunión mensual de dos días de la Fed y hay grandes chances de que este miércoles Jerome Powell termine anunciando la primera baja de su tasa base desde diciembre del año pasado, después de que Donald Trump lo bombardeara todo el año. La cuestión es que, en línea con eso, las tasas largas norteamericanas bajaron en todos los plazos y, tal como anticiparon varios expertos, Wall Street anotó una leve baja (compraron con el rumor, y venden con la noticia). Pero lo sobresaliente del caso es que mientras la Bolsa de Nueva York se desinflaba la Bolsa de Buenos Aires pudo subir y hubo una mejora en bloque de hasta el 5% para las ADR argentinas que se transan en NY.
A partir de todo esto, a nivel local todo seguirá volátil, con esta gran presión que realizará la oposición este miércoles afuera y adentro del Congreso. Y a nivel internacional, veremos si la Fed confirma que baja su tasa base de 4,5 a 4,25% anual, con opción a dos bajas más antes de fin de año, ya que hay signos de que la economía norteamericana viene desacelerando, con una inflación que no se rinde.
Por todo eso, se profundizó la baja de las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,6% anual a 1 año de plazo, 3,5% anual a 5 años, 4% anual a 10 años y 4,6% anual a 30 años. Y el dólar global volvió a caer contralas principales monedas del mundo: este martes el billete verde perdió 1% contra el franco suizo, 0,8% contra el euro, 0,6% contra el yen, 0,4% contra el mexicano, el real y la libra, 0,3% en Chile y 0,1% en China.
Mientras tanto, el mercado cambiario local sigue mostrando a la olla hirviendo, con la tapa que por ahora aguanta. Con el dólar oficial a $1.482,02, el BCRA no intervino en el mercado de cambios. El dólar oficial subió $2,21 hasta $1.482,02, el dólar blue subió $10 hasta $1.465, el dólar senebi bajó $0,19 hasta $1.486,07, el dólar mep bajó $11,18 hasta $1.472 y el contado con liqui bajó $9,98 hasta $1.479. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa del 2% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 0,7%.
No se notó una salida de pesos de los bancos, donde las tasas de los plazos fijos van perdiendo temperatura. Al tiempo que, con buen volumen, los bonos argentinos subieron 0,6%, sin que esta vez corrieran rumores ni de reestructuración, ni de canjes, ni de reperfilamiento, como se estuvo repitiendo desde que el peronismo bonaerense anunció que le había ganado a LLA con una diferencia que nadie esperaba el 7 de septiembre.
En papeles privados, a la espera de lo que haga la Fed, hubo cierre en baja en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow achicó 0,3%, y hubo descensos del 0,1% tanto para el S&P y como para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,4% y la bolsa de México mejoró 0,5%.
Esta vez, para variar, con precios de liquidación, el mercado bursátil local fue el mejor de todos. Con $70.469 millones operados en acciones y $148.515 millones en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 2%. Mientras que las ADR argentinas que se operan en NY terminaron con una suba en bloque del 1 al 5% para TGS, Pampa E, YPF, Galicia, Macro, Telecom, Central Puerto, Cresud, Supervielle, Edenor, BBVA, Mercado Libre, IRSA y Loma Negra; con baja del 1% para Bioceres.
Finalmente, los commodities mostraron cierto titubeo. El petróleo subió 1,9%, luego de que India, China e incluso Japón se resistieran a dejar de comprar crudo ruso. Los metales, tanto preciosos como básicos, estuvieron mixtos. En Chicago, los granos estuvieron todos para arriba. En Rosario el maíz subió, pero el trigo perdió valor. Y, por último, el Bitcoin subió otro 1% con repunte similar, pero selectivo, entre el resto de las criptomonedas.

