Panorama

El financiamiento se empieza a abrir y el riesgo ya casi empieza con 4

El ministro Luis Caputo logró hacer un acuerdo con organismos multilaterales para obtener garantías y poder emitir deuda por unos US$ 3000 M con una tasa que estaría en la zona del 5% anual. Al mismo tiempo, la secretaría de Finanzas volvió a colocar más Bonares 27 y 28. Esto va reabriendo lentamente el crédito para la Argentina y el riesgo bajó al nivel más bajo en dos meses. La Bolsa, mientras tanto, tuvo una suba moderada, con ADR mixtas.
Reunión de Luis Caputo con Kristalina Georgieva (FMI)
Luis Varela 16-04-2026
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Mientras se van dando indicios de que la Guerra en Medio Oriente puede entrar en un impasse, en el mundo se está dando un reacomodamiento general de cotizaciones, con mucho movimiento en commodities y con reorientación de carteras de parte de los inversores y, en medio de eso, a pesar de que un banco como el Citi acaba de mejorar la calificación de las acciones norteamericanas y determinar una baja para los mercados emergentes, la Argentina aparece como único país que logra asomar la cabeza.

Esencialmente, la razón de este crecimiento de la confianza por la tendencia de la economía local obedece a que las proyecciones del FMI y del Banco Mundial destacan a la Argentina como el país de la región que más va a crecer en 2026, con chances de repetir la misma trayectoria en 2027. Y, junto con esto, mientras buena parte del equipo económico está en Washington, por la Asamblea de Primavera de esos dos organismos, el ministro Caputo tuvo una reunión concreta con el titular del BM, Ajay Banga, y desde ahí quedó prácticamente concretada la posibilidad de que esa entidad y otros organismos multilaterales le entreguen a la Argentina garantías para emitir un bono híbrido (con un riesgo del nivel del Banco Mundial, el BID, y la CAF, para que se emita un bono por unos US$ 3000 M con una tasa de interés que podría llegar a estar cerca del 5% anual.

Con este respaldo, muy empujado por la administración del Presidente de EE.UU. Donald Trump, Argentina podría tener los fondos necesarios para realizar el próximo 9 de julio el pago de Bonares y Globales sin tocar ni un centavo de las reservas que vino acumulando el BCRA desde principios de año. Pero, fundamentalmente, deja a los bancos buitres que esperaban cobrarle a la Argentina la misma tasa que pagó Ecuador en enero, más del 9% anual en dólares, una tasa imposible de pagar. En una operación que, además, puede abrir la puerta para que la enorme masa de vencimientos que hay en 2027 pueda ser roleada en los mercados internacionales voluntarios de riesgo, y con tasas de interés similares a las que pagan Brasil, México, Chile y otros países con riesgo bajo de la región.

Este importante anuncio que se concretó en Washington, vino acompañado también con una buena noticia en el mercado local. La secretaría de Finanzas realizó hoy la segunda vuelta de la licitación de deuda que hizo el miércoles y, con 730 ofertas, el secretario Federico Furiase anunció que se captaron otros US$ 197 M en los dos Bonares que se colocaron el miércoles. Esta vez se tomaron US$ 102 M en el Bonar 2027 (en la jerga AO27) pagando una tasa del 5,12% anual, al tiempo que se captaron otros US$ 95 M en el Bonar 2028 (en la jerga AO28) pagando una tasa del 8,51%. Como la tasa a 1 año de EE.UU. es del 3,7%, este 5,1% pagado por el AO27 significa que la presente presidencia de Javier Milei tiene un riesgo país efectivo de apenas 140 puntos. En tanto que como un bono de EE.UU. a 2 años tiene una tasa del 3,8%, el AO28, que deberá ser pagado del Presidente que surja de la elección de 2027 tiene un riesgo de 470 puntos, es decir 330 puntos más que un bono con Milei, diferencia que Luis Caputo define como "riesgo kuka" y que otros economistas adjudican mitad a "riesgo kuka" y mitad al actual estancamiento con alta inflación.

De hecho, hoy se difundió un dato preocupante. El INDEC informó que el índice de precios mayoristas de marzo saltó hasta 3,4%, impulsado fundamentalmente por el viento en contra provocado por la Guerra en Medio Oriente, ya que el rubro petróleo y gas anotó un violento salto del 27,3%. Esto, sin dudas, plantea una herencia compleja para la inflación de abril, pese a lo cual casi todas las consultoras ya adelantaron que según mediciones semanales que vienen realizando apuntan a que abril pueda llegar a tener un IPC de entre 2 y 2,7% mensual, es decir muy por debajo del 3,4% que hubo en marzo.

Frente a esta situación, el mercado financiero local sigue reaccionando de manera parecida. Casi todos los dólares están tranquilos. El BCRA sigue comprando dólares, pero los productores agropecuarios están liquidando con tranquilidad, a la espera de que haya un tipo de cambio algo más alto. Los bonos tuvieron hoy una rueda repartida, aunque el riesgo país informado con atraso por JP Morgan indicó una nueva baja de 2 unidades hasta 516 puntos básicos, el menor nivel desde hace exactamente dos meses. Y lo único que sigue aplastado, por el bajo nivel de consumo y los malos balances de las empresas, es la Bolsa de Buenos Aires, que sigue sin fuerza. En realidad, como con la pausa en la guerra hay una distensión en los commodities, todas las Bolsas latinoamericanas ceden, Wall Street mejora, pero empetrolado índice MerVal no levanta cabeza.

A nivel internacional persiste la tensa calma, con todos los analistas siguiendo minuto a minuto la tregua anunciada entre Israel y el Líbano. Y viendo qué pasa con el bloqueo de EE.UU. a los puertos iraníes y los movimientos del régimen de Teherán para seguir vendiendo petróleo vía el Mar Caspio. Frente a esto, siguen bajando los precios contado de los bonos de la Fed y, como directa consecuencia, las tasas largas de EE.UU. suben más: se pagó 3,7% anual a 1 año de plazo, 3,9% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,3% contra la libra, 0,2% en Suiza, 0,1% contra el euro y el yen, y no cambió en México, Brasil, Chile y China.

A nivel local, de manera totalmente tranquila, hubo un mínimo repunte para el dólar blue, con una nueva baja para los dólares oficiales y dólares financieros mixtos. En números, con el dólar oficial a $ 1379,34, el BCRA compró US$ 75 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria sumó reservas por apenas US$ 4 M. Y, con esa estructura, el dólar oficial cayó $ 9,36 hasta $ 1379,34, el dólar blue subió $ 5 hasta $ 1415, el dólar senebi bajó $ 4,27 hasta $ 1392,61, el dólar mep subió $ 1,59 hasta $ 1403 y el contado con liqui bajó $ 7,93 hasta $ 1449,19. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 3% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 7%.

Toda esta situación se está dando esta vez con plazos fijos con tasas mixtas, ya que por plata chica el premio bajó de 21,7 a 21,6% (con los bancos grandes pagando apenas 16% y con los bancos chicos llegando a tener un interés del 25%), mientras que por plata grande la tasa que se está pagando subió de 25 a 25,4% anual, es decir muy por debajo de la tasa TAMAR que se pagó en la licitación del miércoles (día en el que se pagó entre 33,1 y 33,3% anual), de ahí que los bancos les siguen recomendando a los clientes que estén atentos para participar directamente en las limitaciones que hace la secretaría de Finanzas.

Muy concentrados en la segunda vuelta de los Bonares 27 y 28, el mercado local de títulos públicos tuvo un día con llamativo poro volumen de negocios y con los bonos argentinos anotando una leva baja promedio del 0,2%, pero como el EMBI calculado por JP Morgan llega con un día de retraso, e riesgo país bajó 2 unidades hasta 516 puntos básicos, cada vez más cerca de empezar con 4.

En papeles privados, mientras se espera con ansiedad la reunión en el Capitolio en la que se ratificará a Kevin Warsh para que reemplace a Jerome Powell al mando de la Fed el próximo 15 de mayo (en un mes), volvió a repetirse una rueda en verde en la Bolsa de Nueva York. Se sabe que Trump impulsó a Warsh para que baje las tasas y eso favorece a las acciones, de ahí que hoy hubo una suba del 0,2% para el Dow, del 0,3% para el S&P y del 0,4% para el Nasdaq, sin demasiada fuerza porque todos miran de reojo hacia el Golfo Pérsico. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo bajó 0,6% y la Bolsa de México cedió 0,7%, ambas con descensos porque si finaliza el conflicto se supone que se aplacará el tramo con precios muy altos para los commodities.

Y, en el mismo sentido, el mercado bursátil local también se mostró sin demasiada fuerza por el tamaño de los anuncios sobre el financiamiento. Con $ 80.266 M operados en acciones y $ 229.331 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 0,2%. Mientras que las ADR argentinas en NY estuvieron mixtas, con suba del 1 al 8% para Bioceres, TGS y Supervielle, con baja del 1 al 3% para Mercado Libre, Macro y Galicia.

Finalmente, en commodities, hubo una suba del 3,1% para el petróleo. Los metales preciosos estuvieron para abajo. Los metales básicos actuaron mixtos, con un nuevo récord histórico para el aluminio. En Chicago, el trigo pudo subir, pero hubo bajas para la soja y el maíz. En Rosario el trigo también fue ganador, seguido por el maíz, pero con leve descenso para la soja. Y, por último, hubo una nueva suba del 0,2% para el Bitcoin, con mejoras superiores en otras criptomonedas.

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