Panorama

El estancamiento persiste y el mercado sigue sin reaccionar

Además de las complicaciones de la guerra en Medio Oriente, que mantiene al petróleo en alza, con precios récord para metales básicos como el cobre y el aluminio, la economía argentina sigue mostrando que no puede salir de la estanflación que ya dura casi un año. Frente a eso, a pesar de que creen que puede haber una mejora en la nota argentina, el mercado local sigue empantanado, con bonos y acciones sin fuerza, esta vez con dólares para arriba. Las tasas de los plazos fijos bajan más. Un banco grande paga apenas 15% anual, con una inflación del más del 30%

El INDEC entregó el cálculo de actividad económica de febrero, y el número dio el peor retroceso desde que Milei está en el poder
El INDEC entregó el cálculo de actividad económica de febrero, y el número dio el peor retroceso desde que Milei está en el poder
Luis Varela 22 abril de 2026

Con la guerra en Medio Oriente aún en situación de tensión y con pronóstico desconocido, salvo Wall Street que estuvo para arriba, todos los mercados bursátiles mundiales terminaron con tendencia bajista, con una inquietante particularidad: el petróleo subió otra vez (el Brent llegó a US$ 102) y, con países que se siguen armando, los metales básicos tienen su gran momento, con precios récords históricos absolutos tanto para el cobre como para el aluminio.

En medio de esta situación, a pesar de que Argentina es beneficiada por estos valores elevados de las materias primas que más exportamos, el INDEC entregó el cálculo de actividad económica de febrero, y el número dio el peor retroceso desde que Milei está en el poder: la economía tuvo una baja mensual del 2,6% en febrero contra enero y un descenso interanual del 2,1% entre febrero 26 y febrero 25.

Lo particular de esta clara luz amarilla, que demuestra que el país sigue sin salir de la virtual situación de estanflación en la que está desde hace ya casi un año, es que la Unión de Bancos Suizos afirmó que las calificadoras de riesgo, que en general recalculan sus valuaciones en junio de cada año, estarían por subirle la nota a la Argentina, pasándola de la situación de "standalone" (solos como locos malos) a participar en el segmento de mercados emergentes.

Si ese aumento en la calificación se concretara, muchos de los grandes fondos de inversión y de pensión del mundo tendrían el permiso automático para comprar acciones y bonos argentinos, por lo que en el mercado calculan que si Morgan Stanley eleva a Argentina, sacándola de fuera del mapa para meterla entre los emergentes, podría darse un aumento que podría llegar al 20% en dólares para los bonos (lo cual colocaría al riesgo país inmediatamente debajo de los 500 puntos) y a un salto de más del 30% para las muy castigadas acciones argentinas.

Además de todos estos datos, apareció también la información completa del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, y se confirmó lo que se venía diciendo: por un retroceso en la cantidad de préstamos hipotecarios, la cantidad de operaciones sigue sostenida, pero los precios en dólares ahora están en baja. Según el Colegio porteño, en marzo se hicieron 56,7% más escrituras que en febrero y 17,8% más que en marzo 25, al tiempo que el precio promedio en dólares cayó 5,1% contra febrero, pero aún está 16,5% más que en marzo 25. Y, tanto en CABA como en Provincia, la participación de comprar con hipotecas cae: en Ciudad se hacen con crédito el 17,4% de la operaciones totales y en Provincia ese número llega a 14,6% (en tanto que los escribanos bonaerenses están demorando el dato de los montos operados, tal como siempre pasa cuando el valor en dólares cae).

En medio este claroscuro de situaciones, el mercado financiero argentino tuvo un día en general entre mediocre y malo. El blue y los dólares financieros fueron para arriba (con los oficiales corriéndolos desde atrás). El BCRA volvió a comprar dólares, pero el aumento de reservas es reducido, en este momento de oro de exportaciones (lo cual plantea dudas para el segundo semestre). Los bonos siguen sin fuerza y el riesgo país volvió a subir apenas. Y probablemente lo peor del día volvió a estar en la Bolsa, que perdió precio, con mayoría de ADR argentinas en baja en NY.

Así como el EMAE muestra que la economía argentina está evolucionando con forma de letra K, con algunos sectores que suben fuerte (ahora a la energía, la minería y el campo se sumó la pesca), mientras que la industria y el comercio sigue con situaciones complejas. De hecho, ya era una noticia bien conocida, pero hoy la justicia terminó decretando la quiebra de SanCor, por lo que terminó su larga agonía de más de 20 años una láctea que llenó las alacenas argentinas desde 1938.

Y otro de los temas que hizo girar muchas cabezas fue la baja consistente que tuvieron casi todas las ADR bancarias en Wall Street hoy, con una particularidad local: las tasas de los plazos fijos estuvieron mixtas: por plata chica el premio bajó de 21,5 a 21,3% anual (15% en bancos grandes y 25% en bancos chicos) y por plata grande subió de 24,7 a 24,9% anual. Pero la gran sorpresa fue que el Banco Santander, que está apretando clavijas en todo el mundo, bajó su premio por los plazos fijos chicos a apenas 15% anual, cuando el último dato de inflación anualizado superó el 32%.

Pero más allá de toda la situación interna, el foco de atención mundial siguió en el Golfo. La Guardia Revolucionaria atacó e incautó barcos en el estrecho de Ormuz luego de que Trump extendiera la tregua. Al mismo tiempo, EE.UU. informó que su producción de petróleo acaba de caer en 11.000 barriles diarios y que sus reservas estratégicas cedieron de 4,1 millones de barriles hasta 405 millones. Y la situación se le está complicando a Trump, porque parece estar atrapado en su propia trampa: cae verticalmente en las encuestas para la elección de noviembre y no sabe cómo salir de Irán.

Con ese contexto, mientras Trump empuja para que Kevin Warsh reemplace a Jerome Powell en la Fed dentro de poco más de tres semanas, a contramano de los deseos de la Casa Blanca, las tasas largas de EE.UU. siguen para arriba: se pagó 3,7% anual a 1 año de plazo, 3,9% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y con eso, en el exterior el dólar subió 0,2% en Suiza, contra el euro y en Brasil, y 0,1% en China, pero bajó 0,1% en México y Japón y cedió 0,2% contra la libra y el chileno.

En el mercado cambiario local mientras tanto, cayó mal el dato de estancamiento económico conformado por el INDEC y, con el dólar oficial a $ 1399,75, el BCRA compró US$ 105 M en el mercado, pero al final del día la autoridad monetaria sumó reservas por solo US$ 62 M en la época de oro de ingreso de divisas. Con eso, el dólar oficial bajó 84 centavos hasta $ 1399,75, el dólar blue subió $ 5 hasta $ 1415, el dólar senebi subió 32 centavos hasta $ 1410,73, el dólar mep subió $ 3,95 hasta $ 1419,37 y el contado con liqui subió $ 10,04 hasta $ 1476,42. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 7%.

Frente a este estancamiento, que está tratando de ser combatido ahora con baja en las tasas de interés, con volumen medio, los bonos argentinos tuvieron una mejora mínima pero el riesgo país subió 3 unidades hasta 535 puntos básicos, por lo que los tiempos de grandes vencimientos y el año electoral se van acercando y el pescado sigue sin venderse.

En papeles privados, en tanto, el alto precio de la energía favorece a EE.UU. porque es el primer exportador mundial y, como además está en pleno desarrollo la temporada de balances, hubo otra rueda en verde en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,7% para el Dow, alza del 1% para el S&P y mejora del 1,6% para el Nasdaq. Mientras que, así como hubo rojos en todas las Bolsas europeas, la Bolsa de San Pablo bajó 1,7% y hubo cierre sin cambios en la Bolsa de México.

Pero, al igual que el mercado brasileños, con $ 72.637 M operados en acciones y $ 178.095 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 1,4%. Mientras que las ADR argentinas en NY anotaron suba del 5% para Bioceres, pero luego baja del 1 al 4,5% para BBVA, Galicia, Edenor, Macro, Supervielle, Cresud, Central Puerto e IRSA.

En commodities, finalmente, el petróleo subió otro 5,2%, demostrando que la situación en Ormuz sigue trabada. Los metales preciosos estuvieron firmes. Hay un gran momento para los metales básicos, con aluminio y cobre en cotizaciones récord de todos los tiempos. En Chicago el maíz pudo subir apenas, pero tanto la soja como el trigo bajaron. En Rosario la soja cedió, pero el resto de los granos no se movió. Y, por último, con la misma potencia de los últimos días, el Bitcoin subió 4,3% con avances menores para el resto de las criptomonedas.

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