Dólares aplastados, bonos flojos y acciones volando
Con gran intervención y mucho esfuerzo oficial, el Gobierno movió todas sus fuerzas ayer para evitar que la corrida cambiaria se acentuara: el Banco Central vendió en el mercado US$ 97 millones (a pesar de que hubo liquidaciones de dólar agro por US$ 13 millones) y al final del día la autoridad monetaria terminó perdiendo US$ 198 millones.
Así, en medio de promociones de los primeros movimientos de comercio exterior con China en yuanes, el dólar logró aplastar el dólar blue, que retrocedió casi todo lo ganado en las últimas dos ruedas, y los dólares financieros libres bajaron apenas. Mientras que los bonos argentinos volvieron a bajar, el riesgo país subió y lo mejor del día estuvo en la Bolsa, casi el único canal de libre acceso que les queda a los pesos encepados, por lo que el volumen operado en acciones saltó y las cotizaciones subieron fuerte.
El contexto global
Esta coyuntura interna vino con novedades consistente a nivel internacional. Ayer, tras la pausa en la suba de su tasa de interés base, la Fed amenaza que por delante queda por subir el costo del dinero federal en al menos 50 puntos básicos más. La novedad se conoció en un día en el que salió el indicador de los niveles de consumo estadounidense, con cifras muy firmes, aunque lentamente se va observando una moderación en el empleo.
Contra una corrección esperada del 0,2%, las ventas minoristas en EE. UU. aumentaron 0,3 % en mayo, ya que los consumidores muestran resiliencia. Pero los pedidos de ayuda por desempleo dentro de EE.UU. crecieron a 262.000 solicitudes, igual que la semana anterior, pero el mercado esperaba 250.000, ya que continúan apareciendo empresas que están anunciando despidos. El mercado no cree en la perspectiva de suba de tasas de la Fed, ve la chance de recesión como muy lejana, apenas imagina un aterrizaje suave. Y la única preocupación es que subieron demasiado las empresas de inteligencia artificial, que acumulan gran volumen en los montos operados, y alteran los índices desviándolos demasiados a la suba.
Al mismo tiempo, lejos de la firmeza que sigue mostrando la economía norteamericana, la economía de China se debilitó: y analistas dicen que "podría necesitarse de dos a tres años para apuntalar una recuperación". Y, al mismo tiempo, para enfrentar una inflación que persiste arriba del 5% anual, el Banco Central Europeo subió su tasa base en 25 puntos básicos hasta 3,5% el nivel más alto desde que existe el euro, en 2001.
Dólar para abajo afuera
Con todos estos movimientos, se desinflaron ayer las tasas largas de EE.UU.: se pagó 5,2% anual a 1 año, 3,9% a 5 años, 3,7% a 10 años y 3,8% a 30 años. Y con eso, los inversores globales dudan sobre la perspectiva del dólar contra el resto de las monedas, por lo que ayer en el exterior el dólar subió 0,1% en Brasil, Japón y México, pero bajó 0,6% en China y perdió 1% contra el euro, la libra y en Chile.
A nivel local, el Indec lanzó dos datos contrapuestos. Por un lado dijo que se aceleraron los precios mayoristas en mayo: crecieron 7,1% y 107,6% anual. Y, al mismo tiempo, indicó que la capacidad instalada de la industria subió al 68,9%, lo cual es 1,8% anual más que el año pasado. Y con ese tipo de información a nivel local la intención de ahorristas e inversores continúa con la idea de abandonar lo que sea posiciones en pesos, y el Gobierno por eso se ve obligado a seguir quemando reservas para mantener el dólar libre a raya de manera artificial.
Así, ayer, además de perder reservas por otros US$ 198 millones, el BCRA decidió mantener quieta la tasa de los plazos fijos y de las leliqs en el 97% anual, pero mientras el stock de plazos fijos se congela en términos reales, ayer la autoridad monetaria chupó de los bancos depósitos por otros $ 1,4 billones en Leliq cortas, abultando aún más la basura debajo de la alfombra que ya es una gigantesca deuda que supera los $15 billones.
Detrás de eso, con toda la lluvia de dólares vendidos desde el Gobierno, el dólar blue cayó 9 pesos hasta 487 pesos, el dólar Qatar saltó 2,14 pesos hasta 521,84 pesos, el Senebi bajó 2 pesos hasta 500 pesos, el MEP achicó 4 centavos hasta 474,89 pesos y el contado con liquidación bajó 1,49 pesos hasta 503,98 pesos. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 87% y la del CCL con mayorista fue del 103%.
Pero atención, el crawling peg sigue muy cerca de la inflación ahora, pero el peso se hundió ayer contra monedas como la libra y el euro, que siguen firmes porque el BCE sigue subiendo su tasa: ayer Christine Lagarde colocó la tasa base europea en 3,5% anual, el nivel más alto desde que existe el euro, en 2001.
La incertidumbre local
Como dijimos, a nivel local persiste entre los inversores la renuencia a tomar posiciones en bonos argentinos largos, frente al inminente cierre de listas, y de las PASO. Algunos de los inversores que decidieron no entrar en la licitación de bonos en pesos se refugiaron en la compra de acciones nacionales y saltó el volumen bursátil, pero ayer en la licitación revancha de bonos en pesos hubo apenas 11 ofertas, por las que el Gobierno captó otros $10.067 millones, todo en letras ajustadas por inflación que vencen antes del cambio de gobierno.
En detalle, el 67% del dinero captado en la licitación de ayer fue en una letra del tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 18 de septiembre de 2023 (x18s3 - reapertura), el 17% en una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 18 de octubre de 2023 ( x18o3 - reapertura) y el 16% restante en una letra del Tesoro nacional en pesos ajustada por CER a descuento con vencimiento 23 de noviembre de 2023 (x23n3 - reapertura).
Con ese marco, los bonos argentinos, que tuvieron fuerte recuperación en las ruedas previas, ayer tuvieron un retroceso promedio de más de 0,5%, por lo que el riesgo país subió 29 unidades, hasta 2.359 puntos básicos.
Suben las bolsas
En papeles privados, mientras tanto, alimentados por una economía norteamericana que no frena, la bolsa de Nueva York volvió a subir: el Dow ganó 1,3%, el S&P avanzó 1,2% y el Nasdaq 1,1%. Y la Bolsa de San Pablo subió 0,1% y la de México mejoró 0,4%.
Pero lo mejor del mundo bursátil estuvo en los papeles argentinos. Con pesos encepados, que no dejan comprar casi nada, hubo refugio en la compra de acciones. Así, con 9.560 millones de pesos operados en acciones y 10.349 millones en Cedears, hubo un fuerte repunte del 3,5% en la bolsa de buenos aires. Mientras que los ADR argentinos en Nueva York anotaron una subas en bloque del 1% al 8% para YPF, Supervielle, Edenor, Macro, Telecom, Despegar y Central Puerto como las más beneficiadas del día.
Y debe remarcarse que con este avance el índice S&P Merval acaba de superar ahora los 805 dólares, algo que no ocurría desde el tuit con el que Cristina nombró a Alberto como su Presidente. Y con esto, la Bolsa porteña sube 250% en los últimos 32 meses (desde octubre de 2020), pero aún está 54% abajo de fines de 2017, récord histórico, cuando los inversores dejaron de creer en Macri.
Commodities tranquilas
Por el lado de las commodities hubo grandes novedades, muy positivas para la Argentina. Tras la pausa en la suba de tasas de la Fed, hubo una suba del 3,2% para el petróleo, los metales preciosos y básicos estuvieron mixtos, pero por la sequía en EE.UU. hubo un fuerte aumento para los granos en Chicago y también en Rosario, con un fuerte salto para el trigo y con avances consistentes pero menores también para el maíz y la soja. Por último, hubo una baja del 2% para el bitcoin con descensos de hasta el 3,5% en el resto de las criptomonedas, con la SEC apuntando sus cañones contra las exchange que mueven esos valores.
¿Qué posición ven los analistas a partir de todos estos valores? Sobre todo en Wall Street plantean que hay que moverse con mucha prudencia, porque la moda de la Inteligencia Artificial infló demasiado algunos pocos papeles, que reúnen gran volumen y que inflan un tanto artificialmente los índices. Y dentro de Argentina siguen recomendando prudencia, por que se viene una fuerte pelea por el cierre de listas (incluso con amenazas legales intra-coaliciones), y después se desconoce por completo cuál puede ser el resultado de las Paso. Y todos se mantienen bastante en silencio respecto de las medidas que tomarán para arreglar la compleja situación actual.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) llama hoy a una movilización. Está tensa, sin resolverse del todo el tema del transporte, la baja de la inflación del mes pasado es considerada como temporal por baja estacional de alimentos (esperan ahora subas para la carne). Y con todo eso los inversores con memoria no quieren estar ni con pesos en titulos del Estado ni con pesos en los bancos: compran todo lo que sea extranjero o nacional privado.
Se desconocen las plataformas. El ministro de Economía ya le pasó al Gobierno que viene casi US$ 6.700 millones de deuda en pesos que no se puede licuar, ya que evolucionan según CER o tipo de cambio. Y además está la montaña de Leliqs, que nadie sabe cómo resolver. Y, de fondo, la Universidad Di Tella acaba de advertir, mientras todos pelean por un puesto estatal, que la pobreza se amplió hasta llegar al 43% de la población al cierre del primer semestre, el mayor nivel desde 2004, y no hay nada que muestre cómo se podrá dar vuelta esa triste realidad en la que Argentina ha caído.
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