Cambió todo y la Argentina sigue sobre el agua
Una nueva barbaridad de Trump, el debut con advertencia de Kevin Warsh al mando de la Fed, un esperado guiño de parte de Morgan Stanley y otro canje voluntario de deuda que seguirá barriendo vencimientos cortos determinaron que hoy los mercados del mundo giraran del verde al rojo, al tiempo que la plaza financiera argentina volvió a distinguirse, con títulos firmes y riesgo país nuevamente orientado a la baja.
La inconsistencia que salió de la boca del Presidente de los Estados Unidos generó una mueca global y volvió a cambiar la dirección de petróleo. Cuando todos los analistas esperan ansiosos ver con qué contenido se firma este viernes el acuerdo entre EE.UU. e Irán, el boquiflojo de Trump dejó a todos duros al afirmar: "Esto es solo un memorándum, si no responden bien les voy a tirar otra vez bombas por la cabeza".
Hasta ese momento el WTI y el Brent iban decididamente hacia abajo, pero ni bien se conoció la bravuconada de Trump los valores volvieron a empinarse, para finalizar el día no tan calientes, pero arriba de los niveles mínimos que habían marcado en el día, tanto que el WTI había bajado hasta US$ 74, luego subió hasta US$ 78 y finalizó en la zona de los US$ 76.
Luego, el detonante más importante de la jornada llegó después de la reunión de dos jornadas que realizó la Fed, la primera vez con Kevin Warsh al mando, ya sin Jerome Powell como conductor. Y la conclusión del día no sorprendió, ya que la Fed dejó la tasa base sin cambios en 3,5% anual (por debajo del 4,2% de inflación anual de mayo) pero lo que provocó un brusco cambio en todas las variables fue el detalle del anuncio: 9 de los 12 miembros del banco central norteamericano votaron por subir la tasa una o más veces de acá a fin de año.
Y esa advertencia de Warsh y todo su equipo provocó una vuelta de campana en todos los valores. Hasta ese momento, casi todas las Bolsas subían, pero cuando se conoció el detalle final de lo que la Fed había conversado, todos los índices terminaron con bajas y con los cierres en los niveles mínimos del día. Bajaron Wall Street, San Pablo y México, pero la Bolsa de Buenos Aires se las arregló para volver recuperar la tendencia alcista, tras la baja del martes.
Ese mejor clima del mercado argentino estuvo ligado a una señal, esperada, que liberó el banco de Inversión Morgan Stanley, que es nada más y nada menos que el que elabora el índice MSCI, escala de riesgo país de todas las naciones del mundo. Y desde MS informaron que mañana y el martes próximo habrá novedades sobre la revisión del lugar que tiene Argentina en las escalas de recomendación de ese banco.
Desde MS no se dijo que el cambio de posición será en este momento, pero sí se dijo que se inicia un cambio de posición, con el siguiente detalle: el año 2028 podría ser el año clave para Argentina, ya que ven para ese momento una significativa reducción de los riesgos derivados de las políticas. La previsión es que a finales de 2027 o principios de 2028 se podrían desbloquear para Argentina un flujo de capital del orden de los US$ 4.500 M que se orientarán a los títulos argentinos, especialmente a la renta variable.
Esto significaría un notable catalizador para los títulos argentinos, ya que, por el castigo del aislamiento, y mercado de capitales mínimo, que hubo durante más de dos décadas de políticas equivocadas, la relación precio ganancia de las empresas está en la zona de los 7 años y esta nueva nota de MSCi podría duplicar esa relación, llevándola a entre 12 y 15 años.
Y, por si todo eso fuera poco, el ministro de Economía Luis Caputo realizará mañana otra tarea para continuar sacando vencimientos de deuda corta en pesos del camino, para intentar que en 2027 no le suceda lo mismo que le pasó a Macri con Hernán Lacunza en 2019, año en el que el líder del PRO se vio obligado a realizar un default de deuda en pesos (que de forma cajetilla llamó "reperfilamiento"), ya que los inversores querían salir en masa del peso para irse al dólar, ante la vuelta del kirchnerismo al poder.
En los hechos, para seguir quitando vencimientos de corto plazo, Luis Caputo anunció que mañana jueves se hará un nuevo canje voluntario del bono dolar linked TZV26, que vence a fin de mes. A cambio de ese papel que está por vencer se ofrecen dos opciones: una letra del tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 31 de julio de 2026 (reapertura) o un bono del tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 15 de diciembre de 2028 (reapertura).
Con todos estos movimientos de fondo, hoy ya se empezaron a ver las reacciones que tiene el mercado frente a los anuncios de Warsh. Por un lado, se aplastó el rendimiento de las tasas largas de EE.UU.: se pagó 3,8% anual a 1 año de plazo, 4,2% anual a 5 años, 4,4% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y, con esos valores de por medio, ignorando aún qué pasará el viernes con la firma entre Irán y EE.UU., en el exterior el dólar subió contra todo: 1,1% contra la libra, 1% contra el euro, 0,9% en Suiza, 0,6% en México, Brasil y Chile y 0,2% en Japón, pero no se movió en China.
En el mercado cambiario argentino, mientras tanto, a las puertas del cobro del aguinaldo persistió la suba de todos los dólares: con avances para el blue, los oficiales y los financieros. Con el dólar oficial a $ 1461,27, el BCRA compró US$ 34 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 147 M (lo cual hace notar una presencia menos activa de Reconquista 266 en el mercado local).
Con eso, el dólar oficial subió $ 7,47 hasta $ 1461,27, el dólar blue subió $ 5 hasta $ 1475, el dólar senebi subió $ 2,98 hasta $ 1461,94, el dólar mep subió $ 6,86 hasta $ 1461,15 y el contado con liqui subió $ 6,37 hasta $ 1506,06. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 5%.
Al mismo tiempo, el Indec entregó una noticia tranquilizadora. Luego del alarmante 5,2% de abril, la inflación mayorista se desaceleró a 2,5% en mayo y ahora acumula una variación del 34,5% en los últimos doce meses. Frente a esto, hubo una leve suba para las tasas de los plazos fijos: por plata chica se siguió pagando 19,3% anual (14,5% en bancos grandes y 23,25% en bancos chicos) pero por plata grande el premio subió de 23,6 a 24% anual.
Y lo que tuvo un resultado tranquilizador, en medio de un inicio de salida de capitales de la región hacia tasas más altas en EE.UU., en la plaza financiera local, con buen volumen, híper diversificado, los bonos argentinos terminaron con una baja mínima, por lo que el riesgo país bajó 5 unidades hasta 431 puntos básicos.
En papeles privados, Wall Street había abierto en verde por el acuerdo con Irán, pero los dichos de Trump primero y las advertencias de Warsh después cambiaron todo. Así, en definitiva, hubo una rueda en rojo en la Bolsa de Nueva York, con baja del 1% para el Dow, descenso del 1,2% para el S&P y merma del 1,3% para el Nasdaq. En tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,7% y la Bolsa de México cedió 0,3%.
Pero, evitando ese descenso, luego de la fuerte baja del martes, el mercado bursátil local pudo terminar arriba del agua. Con $ 135.859 M operados en acciones y $ 238.210 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,1%. Mientras que las ADR argentinas en NY cerraron mixtas, con suba del 1 al 3% para BBVA, Galicia, Supervielle y Macro, con baja del 2 al 3,5% para Bioceres, Cresud, IRSA, Mercado Libre, Telecom y Loma Negra.
Finalmente, los commodities también fueron protagonistas. Punta contra punta, el petróleo bajó 0,8% en el día. Los metales preciosos estuvieron en descenso. Los metales básicos actuaron sostenidos. En Chicago todos los granos subieron, sobre todo el trigo y el maíz. En Rosario sólo la soja se movió, con muy buen repunte. Y, por último, dañados por la tasa que viene, hubo una baja del 0,7% para el Bitcoin, con descensos aún mayores para el resto de las criptomonedas.
Habrá que ver qué pasa el viernes entre Irán y EE.UU., pero el sello indeleble de la Fed indica que Warsh no hará lo que Trump le había pedido. El líder republicano necesitaba tasas bajas para ganar la elección de medio término en noviembre. Pero la Fed, al menos por ahora, acaba de avisar que se inicia un nuevo movimiento, complejo para los que están endeudados.