Panorama

Al Banco Central lo dan vuelta y no se le cae una moneda

Con otro día firme para los bonos, ya que confirmaron que el domingo pagan los cupones, el riesgo país cayó al menor nivel en cinco meses. Esto se dio con pax cambiaria por un gasto gigante de reservas del BCRA. La Bolsa porteña pierde fuerza.
BCRA EE
Luis Varela 06-07-2023
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Mientras, alarmadas, las encuestadoras que contrata el oficialismo avisan que desde que Sergio Massa quedó como candidato principal de UxP, la cantidad de indecisos para votar en las PASO subió del 20% al 35%, y eso transforma a la gente que rechaza todas las propuestas en el posible primer grupo que junte más votos en la elección primaria que se realizará en 38 días, lo cual significa que el país está navegando políticamente a ciegas.

Detrás de eso, mientras ahorristas e inversores siguen dolarizándose con todo lo que tienen, ya que -con el dólar libre clavado- el peso sigue perdiendo valor contra el consumo de bienes, el Banco Central siguió entregando reservas a dos manos para evitar que se provoque una corrida cambiaria en las rueda anteriores a las PASO, ya que eso plantearía la posibilidad de que JxC se alce con la presidencia en octubre, sin necesidad de balotaje en octubre.

Más ventas de dólares

 

Así, la autoridad monetaria se siguió desprendiendo de divisas ayer y en lo que va de este año ya pierde US$ 17.061 millones, lo cual convierte al año 2023 en la temporada con mayor fuga de capitales de todo este siglo, superando en 37% la salida de fondos que sufrió Macri en 2019, esencialmente desde que Cristina Kirchner nombró a dedo, en soledad, con un tuit, a Alberto Fernández como candidato presidencial, sin que el peronismo pudiera meter la cuchara.

Esta formidable venta de dólares, y compra de bonos para alimentar las licitaciones del Tesoro que le permiten a Massa pasarle la deuda al próximo Gobierno, se hace para seguir planteando más de lo mismo en medio de la campaña electoral: emisión a dos manos para intentar sostener un nivel de actividad que viene retrocediendo, compra de bonos todo para aplastar los dólares financieros, y con esto la pax cambiaria se extiende más, ya lleva diez semanas, con una acumulación de inflación de casi 20%, una variación que en algún momento ajustará. Casi de rodillas, Massa espera que el brinco cambiario no se produzca antes de las PASO del 13 de agosto ya que sus votos pueden correr peligro. 

Con ese margo, el Gobierno reconfirmó ayer que no pagará los US$  1.300 millones que le debería pagar al FMI este viernes, lo hará a fin de mes (como hizo el mes pasado), esperando como hizo a lo largo de todo junio que el organismo internacional termine liberando los DEG que tiene bloqueados desde fines de marzo. Por ahora, no hay señales concretas del Fondo, el directorio del organismo se reúne el viernes. Nadie espera que le suelte la mano a la argentina, por lo que Economía reconfirmó nuevamente ayer que este domingo se pagarán los US$ 1.050 millones por los cupones de los bonos surgidos del canje que hizo Guzmán en agosto de 2020, de los cuales unos US$ 700 millones irán a privados, y hay que ver qué hacen con eso.

La reacción del mercado

 

Esta reconfirmación de que no habrá default con la deuda en dólares en esta administración logró que ayer volviera a sostenerse el precio de los títulos públicos: subieron casi 0,5%, por lo que hubo una nueva baja del riesgo país, que se ubicó en apenas 1.941 puntos básicos, el menor nivel de los últimos cinco meses. Mientras tanto, en medio de la pax cambiaria intervenida, las acciones argentinas en cambio volvieron a decepcionar algo, ya que el Merval cedió, pero con una marea roja leve en los mercados principales por desaceleración china y señales de recesión en Europa.

Pero los inversores no tienen los ojos puestos únicamente en el precio de los activos, sino que también comprenden que el nivel de actividad se está frenando, y que todo lo que hace Massa desde hace casi un año es un plan aguantar. El sector industrial que toma como bandera el Gobierno mostró ayer cierta preocupación, reflejando de alguna manera que la utilización de bloquear al dólar para intentar bajar la inflación no da para más.

Según informó ayer la Asociación de Fabricantes de autos, la producción de unidades de junio fue similar a la de mayo, aunque 10,6% más alta que en junio de 2022, pero la exportación de unidades bajó fuerte de mayo a junio, y se hunde 27% contra junio del año pasado. Esto indica que el rojo comercial que acaba de sufrir el país en la relación bilateral con Brasil no obedece únicamente a la importación de soja por la sequía, para fabricar harina en los molinos locales, sino porque con el dólar oficial tan barato, los autos argentinos comienzan a ser caros para el mercado brasileño.

Esta situación del mercado local se concretó con datos internacionales que congelaron a los inversores en la apertura del día. Muy temprano salió el dato de inflación mayorista en Europa, y sorpresivamente dio deflación, una baja anual del 1,5%. Es un dato positivo desde el punto de vista de la suba de precios, pero de alguna manera parece el preludio de lo que muchos temen: una recesión inminente, lo cual enciende todas las alarmas.

De este lado del Atlántico, en EE.UU. se publicaron las minutas de la Fed de la reunión de junio, cuando se decidió no mover la tasa corta. Y quedó revelado que no hubo unanimidad sobre la decisión entre todos los directores, al contrario: muchos querían subirla más. Es que hay mucho pleno empleo, la inflación se mantiene sostenida. Y al menos hasta ahora ninguno de los máximos representantes de ese organismo habla de bajar la tasa este año, como venían suponiendo algunos inversores altamente especulativos.

Conocido este dato interno, las tasas largas de EE.UU. volvieron a estar sostenidas: se pagó 5,4% anual a 1 año de plazo, 4,2% a 5 años, 3,9% a 10 años y 3,9% a 30 años. Y con eso en el exterior el dólar subió 0,4% en China, 0,3% contra el euro, 0,2% en Japón y 0,1% contra la libra, no cambió en Brasil y bajó 0,2% en Chile y 0,3% en México.

El dólar en Argentina

 

Mientras tanto, en el mercado argentino, para frenar la corrida el BCRA vendió ayer otros US$ 38 millones en el mercado, con una liquidación de dólar agro por US$ 11 millones. Pero al final del día la autoridad monetaria perdió nada menos que otros US$ 193 millones y se endeudó en Leliqs y Notaliq chupando depósitos de los bancos. Y con esto en lo que va del año la administración Fernández-Fernández ya pierde más de US$ 17.000 millones de reservas en lo que va de este año, mucho más de lo que le había sucedido a Macri: tanto que algunos operadores afirman que "si al Central lo dan vuelta y no se le cae ni una moneda".

Toda esta quema de reservas y venta en paralelo de bonos tiene un solo objetivo: que el dólar no se mueva hasta el 13 de agosto, ya que eso sería mucho riesgo electoral para el Gobierno. Así, el dólar blue bajó ayer $1 hasta $492, el dólar Qatar saltó $2,52 hasta $546,64, el Senebi brincó $7,85 hasta $504,26, el MEP bajó 4 centavos hasta $483,52 y el contado con liquidación subió 37 centavos hasta $498,01. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 80% y la del CCL con el mayorista se ubicó en 92%.

Los bonos muy firmes

Mientras tanto, con volumen récord y con marcada diversificación, es decir fondos repartidos en muchos títulos diferentes, los bonos argentinos tuvieron otro día muy firme, tanto que el riesgo país cayó 88 unidades, hasta 1.941 puntos básicos, el menor nivel desde principios de febrero.

En esta instancia, el mundo financiero global está bajando un cambio. La deflación europea, la recesión japonesa, la desaceleración china y el aterrizaje suave que se espera en EE.UU. hacen que muchos inversores especulativos sigan rotando, venden papeles de Wall Street y van buscando oportunidades donde sea. Así, ayer hubo una baja en la Bolsa de Nueva York: el S&P y el Nasdaq bajaron 0,2% y el Dow cedió 0,4%, mientras que la Bolsa de San Pablo subió 0,4% y la de México tuvo un alza del 0,2%.

A nivel local también hubo cierta decepción, ya que con $8.426 millones operados en acciones y $14.618 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó otro 1,1%. Pero los ADR argentinos que cotizan en Nueva York anotaron mayorías de alzas, con subas del 1% al 4,5%para Mercado Libre, Cresud, Edenor, Telecom, Supervielle y Central Puerto como las más beneficiadas y baja del 1 al 2% para Bioceres y Despegar.

Commodities sin rumbo

 

Finalmente, entre commodities siguieron las oscilaciones. Los árabes presionan con cerrar grifos y hubo una suba del 1,4% para el petróleo. Los metales tanto preciosos como básicos actuaron mixtos. En Chicago los granos también hubo con realidad repartida, con buen día para el trigo. Pero en Rosario, con tan buenas lluvias, ocurrió todo lo contrario: el trigo sufrió una caída de casi 10%, ya que el agua llegó a tiempo para la siembra. Y por último, siguió la toma de utilidades en el mundo cripto, con baja del 0,7% para el Bitcoin, y caídas de hasta el 7% para el resto de los valores de panel.

Para mañana y pasado, Massa seguirá tenso esperando mensajes de Gabriel Rubinstein, su enviado a Washington, para ver si el Fondo libera los DEG, con algún dólar de más. Y el día decisivo de la semana será el viernes, ya que ese día se publican datos de empleo en EE.UU. un indicador clave que sigue la FED, y por si eso fuera poco, la semana próxima abre con el dato de IPC norteamericano de junio, por lo que habrá más señales para saber si la tasa base sube 25 puntos básicos sólo en julio, o si subirá otro tanto también en septiembre.

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