Lindero opera con energía solar y baterías de litio

Revolución solar en la Puna: la minería prende su motor híbrido a 3.800 metros de altura

En un hito para la minería y la transición energética, la mina Lindero incorporó energía solar y almacenamiento inteligente en pleno corazón de la Puna. El proyecto, desarrollado por SECCO y Mansfield, reduce 40% el consumo de diésel y marca el camino hacia una minería más limpia.

El proyecto incorporó 10.908 paneles solares bifaciales que generan 6 MWp, y un banco de baterías con 12 MWh de capacidad de almacenamiento
El proyecto incorporó 10.908 paneles solares bifaciales que generan 6 MWp, y un banco de baterías con 12 MWh de capacidad de almacenamiento (Archivo)
Daniel Barneda 12 septiembre de 2025

En pleno Salar de Arizaro, a 3.800 metros sobre el nivel del mar y 420 km de la ciudad de Salta, la mina Lindero, operada por Mansfield Minera S.A., se convirtió en la primera mina híbrida de toda la Puna Argentina. El hito se logró gracias a una alianza con la firma de Industrias SECCO, que desarrolló e instaló un sistema de generación solar con baterías de litio, capaz de abastecer la operación minera durante el día sin necesidad de combustibles fósiles.

El proyecto incorporó 10.908 paneles solares bifaciales que generan 6 MWp, y un banco de baterías con 12 MWh de capacidad de almacenamiento, lo que permite estabilizar el suministro, guardar excedentes y operar con mayor autonomía. El sistema híbrido también cuenta con tecnología de control desarrollada íntegramente por ingeniería nacional: un Power Plant Controller diseñado por SECCO para operar con eficiencia en condiciones extremas.

El resultado: un ahorro del 40% en el consumo anual de combustible y una drástica reducción de emisiones de CO₂, posicionando a Lindero como un referente de minería sostenible en Sudamérica.



"Este es un paso clave para el futuro del sector. Operar con energía renovable se convertirá en una condición ineludible", aseguró Agustín Frezze, director de Legales y Asuntos Institucionales de Mansfield.

Con esta transformación, la minería deja de mirar al pasado fósil y se proyecta hacia un modelo más limpio, eficiente y resiliente. La incorporación de fuentes renovables no solo mejora la huella ambiental del proyecto, sino que también reduce la logística y los riesgos operativos vinculados al transporte de diésel en regiones remotas.

Desde SECCO, Georgina Balán, directora de Planeamiento Estratégico, resaltó que este tipo de soluciones "representa el verdadero triple impacto: económico, ambiental y social". La empresa, con más de 85 años de experiencia en generación energética, refuerza así su rol como actor clave en la transición energética del país.



La puesta en marcha de esta planta híbrida marca un antes y un después: la Puna, una de las zonas más inhóspitas del país, ahora también brilla con energía limpia y de desarrollo nacional.

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