"El punto de tensión que generó favorablemente Petronas, lejos de la especulación, nos despertó a la realidad de los recursos inmensurables que posee la formación neuquina, emulando las mejores prácticas americanas en las formaciones estadounidenses y compitiendo de igual a igual, salvando las diferencias que tiene Argentina con Estados Unidos, claro".
La frase pertenece al empresario Yamil Quispe, consultor independiente, quien señala que la eventual salida de la malaya Petronas abriría tanto interrogantes como oportunidades a inversiones extranjeras, y las companías se expresaron al respecto.
"Noviembre es el deadline para el desarrollo de la ingeniería de la planta de GNL. Si Petronas declina su voluntad en el tablero esperan Shell, Total Energies, Chevron, ExxonMobil, y también los grandes grupos asiáticos de origen chino, indio, o ruso, ya que un eventual giro en política exterior nos acercaría a la rusa gasística Novatek que ya ha manifestado su interés de invertir a través de su filial radicada en Emiratos Arabes, si Argentina decidiera ingresar a los BRICS, consideración que dejó trascender la canciller argentina Diana Mondino en las últimas horas", explica.
Y argumenta que Argentina tiene la oportunidad de materializar su poder exportador en Río Negro, en línea recta con Neuquén con proyección hacia Europa, y por Chile hacia el Asia Pacifico con otro tipo de estrategia público y privada que demuestre que estamos a la altura de las circunstancias.
En este sentido, insiste Quispe, "no seríamos los únicos interesados en el mercado del Pacífico. Canadá y México están atrayendo miles de millones de dólares de inversión para impulsar sus industrias de exportación de gas natural licuado".
Según la consultora Rystad Energy, se espera que se inviertan aproximadamente US$ 63.000 millones en el sector en ambos países, incluidos proyectos en construcción y aquellos que esperan decisiones finales de inversión, con lo cual habría más oferta en el mercado de proveedores de GNL no estadounidenses.

"Puede que Europa siga esquivando las sanciones de Occidente pero necesita el gas ruso, en términos de importación redujo su dependencia de 45% a 15%, mientras Estados Unidos se potencia como primer exportador de GNL. Si ese mismo mercado se analiza por regiones comerciales, el 65% de las importaciones de GNL durante 2024 correspondieron a los países asiáticos el 30,2% a los de Europa. A la vez, los mayores importadores fueron China, Japón y Corea, seguidos por mercados como India, Francia, Taiwán, España, Países Bajos, Reino Unido, Italia, Tailandia, Turquía, Bélgica, Paquistán y Kuwait", analiza.
El contexto internacional muestra que en 2024, la UE importó más de 120.000 millones de metros cúbicos. Los mayores importadores de GNL de la UE son Francia, España, los Países Bajos, Bélgica e Italia. El conflicto en Ucrania y el suministro de gas como punto de presión han empujado a los Estados miembros de la UE a desarrollar más su infraestructura de GNL.
Varias de las inversiones previstas se tratan como proyectos de interés común de la UE, lo que les permitirá beneficiarse de procedimientos simplificados y, en algunos casos, de cofinanciación a través del Mecanismo "Conectar Europa".
"Gracias a estas inversiones, la capacidad de importación de GNL de la UE aumentó en 40 000 millones de metros cúbicos en 2023, y se espera que en 2024 estén disponibles 30 000 millones de metros cúbicos adicionales", afirma.
Quispe insiste que "nuestra ruta natural de exportación de shale es por Chile al mercado global más grande que es Asia Pacífico, de la misma forma que logramos crear organismos binacionales y geoestratégicos como Yacyretá con Paraguay, podríamos hacerlo con Chile con un programa binacional de inversiones y de desarrollo para el largo plazo, abriendo de esta forma lugar a inversores asiáticos, destinatarios del gas de Vaca Muerta y entrar en el club de los grandes exportadores de GNL como Estados Unidos, Qatar y Australia".