Escenario mundial de crudo

El petróleo resiste y el gas busca despegar: qué espera el mercado para los próximos meses

La oferta ajustada de la OPEP+, el récord de producción de shale en Estados Unidos y la fuerte demanda de combustibles mantienen la atención sobre el crudo y el gas natural.

Los operadores seguirán atentos a la disciplina de la OPEP+, y la evolución de la producción estadounidense.
Los operadores seguirán atentos a la disciplina de la OPEP+, y la evolución de la producción estadounidense. (Archivo)
13 julio de 2026

Los mercados internacionales de energía atraviesan una etapa de equilibrio frágil, con el petróleo sostenido por una oferta disciplinada y el gas natural buscando recuperar terreno luego de una fuerte corrección. En ese escenario, los precios del crudo WTI y Brent defienden niveles clave mientras los analistas siguen de cerca la evolución de la producción estadounidense y la demanda global.

El petróleo WTI opera alrededor de los US$72 por barril, mientras que el Brent se mantiene cerca de los US$76, con compradores intentando sostener los niveles actuales frente a una presión vendedora que limita nuevas subas.

Uno de los principales factores de soporte continúa siendo la estrategia de la OPEP+, que mantiene control sobre sus niveles de producción, mientras que el crecimiento de la oferta fuera del cartel, especialmente desde las cuencas shale de Estados Unidos, agrega presión al equilibrio del mercado.



Al mismo tiempo, la actividad de las refinerías se mantiene elevada por la demanda estacional de combustibles durante el verano boreal y por el consumo industrial asociado a la producción petroquímica. En Estados Unidos, los inventarios de crudo permanecen en niveles bajos dentro de los rangos operativos habituales, una señal que limita una caída más profunda de los precios.

El mercado del gas natural muestra señales de recuperación luego de haber perforado la zona de los US$3 por millón de BTU. El precio se ubica cerca de ese nivel psicológico, con indicadores técnicos que sugieren la posibilidad de un rebote de corto plazo.

Los analistas observan que la zona de US$3 funciona como un soporte clave, mientras que una recuperación sostenida podría llevar al mercado hacia niveles cercanos a US$3,20. Sin embargo, una pérdida de ese piso volvería a instalar presión bajista.



El escenario del gas está marcado por una producción récord en Estados Unidos, impulsada tanto por el gas asociado a los desarrollos petroleros shale como por nuevos pozos dedicados exclusivamente al recurso.

Estados Unidos continúa ampliando además sus exportaciones de gas natural licuado (GNL), con una creciente participación en el mercado global. Los inventarios internos permanecen por encima de los promedios históricos para esta época del año, lo que mantiene abastecido al mercado doméstico y permite sostener los envíos internacionales.

Shale y GNL: las variables que siguen al mercado

La expansión del shale estadounidense continúa siendo una de las variables centrales para el futuro del mercado energético mundial. El aumento de producción, junto con una mayor capacidad exportadora de GNL, modifica el equilibrio global de oferta y genera nuevos desafíos para los productores tradicionales.



Para los países con recursos no convencionales, como Argentina con Vaca Muerta, el escenario internacional mantiene una oportunidad estratégica: una demanda global que seguirá requiriendo petróleo y gas, pero con mercados cada vez más competitivos y sensibles a los costos.

En el corto plazo, los operadores seguirán atentos a tres factores: la disciplina de la OPEP+, la evolución de la producción estadounidense y el comportamiento de la demanda global. De ese equilibrio dependerá si el petróleo logra consolidar una recuperación o si vuelve a buscar niveles inferiores, mientras el gas intenta dejar atrás la zona de mínimos recientes.

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